05 julio, 2007

El alcohol evitaría la artritis reumatoidea, según estudio

Más buenas noticias de la comunidad científica para quienes disfrutan de una buena copa de vino: beber alcohol regularmente reduciría a la mitad el riesgo de desarrollar artritis reumatoidea.

Una nueva investigación, presentada el viernes en el Congreso Europeo de Reumatología, mostró que tomar al menos tres unidades de alcohol por semana tiene claros efectos protectores y que 10 unidades brindarían aún más protección.

Una unidad es aproximadamente equivalente a un vaso de vino o a una cerveza pequeña.

Beneficios
Estudios previos indicaron que el alcohol también jugaría un rol beneficial en la enfermedad cardiaca, el accidente cerebro vascular (ACV), algunas formas de cáncer y probablemente en el Alzheimer.

Henrik Kallberg, del Instituto Karolinska en Estocolmo, dijo que su investigación demostró que consumir tres o más unidades de alcohol está asociado con una reducción del 50 por ciento en el riesgo de padecer artritis reumatoidea (AR).

Eso fue suficiente para compensar el peligro de desarrollar AR causado por el tabaquismo o factores genéticos, según el análisis de 2.075 suecos con y sin el desorden articular.

A pesar de que se necesitan más estudios para desentrañar el misterio que se esconde detrás de esta relación, Kallberg dijo que es probable que el alcohol suprima el sistema inmune y reduzca el proceso inflamatorio producto de la condición.

"Esta información ahora muestra no sólo que el alcohol puede proteger contra la AR y disminuir el riesgo provocado por el tabaquismo o los genes susceptibles, sino que además ofrece una idea sobre las dosis necesarias," expresó el autor.

Por su parte, Tore Kvien, presidente de la Liga Europea Contra el Reuma, dijo que los resultados son "muy interesantes" pero que deben ser confirmados por otros estudios, y advirtió que el exceso de alcohol produce otros problemas de salud.

Artritis reumatoidea
La artritis reumatoidea, que es diferente de la forma más común de osteoartritis, consiste en un desorden inflamatorio degenerativo en el cual el propio sistema inmune de la persona ataca los tejidos articulares, provocando hinchazón y discapacidad progresiva.

Es una enfermedad generalizada, sistémica, de todo el cuerpo. Pero la expresión clínica más importante está en las articulaciones, y dentro de las enfermedades reumatológicas es la que puede llevar a grados mayores de destrucción articular y de invalidez. No es corriente para ninguna otra enfermedad articular una evolución tan catastrófica como la artritis reumatoide, explica el reumatólogo Sergio Iacoberlli.

La dolencia afecta a más de 20 millones de personas en todo el mundo.

Tomado de Terra Noticias.
http://www.mx.terra.com/salud/interna/0,,OI1693644-EI5418,00.html

Carta abierta a Ernesto Che Guevara

Querido Che:

Ya han pasado cuarenta años desde que la CIA te asesinó en la selva de Bolivia, el 8 de octubre de 1967. Tenías entonces 39 años. Pensaban tus verdugos que, al meterte balas en tu cuerpo, después de haberte capturado vivo, condenarían al olvido tu memoria. Ignoraban que, al contrario de los egoístas, los altruistas nunca mueren. Los sueños libertarios no quedan confinados en jaulas cual pájaros domesticados. La estrella de tu boina brilla más fuerte, la fuerza de tus ojos guía a generaciones por las rutas de la justicia, tu semblante sereno y firme inspira confianza a quienes combaten por la libertad. Tu espíritu trasciende las fronteras de Argentina, de Cuba y de Bolivia y, cual llama ardiente, inflama aún hoy el corazón de muchos revolucionarios.

En estos cuarenta años ha habido cambios radicales. Cayó el muro de Berlín y sepultó al socialismo europeo. Muchos de nosotros sólo ahora comprenden tu osadía al señalar, en Argel en 1962, las grietas en las murallas del Kremlin, que nos parecían tan sólidas. La historia es un río veloz que no ahorra obstáculos. El socialismo europeo trató de detener las aguas del río con el burocratismo, el autoritarismo, la incapacidad para llevar a la vida cotidiana el avance tecnológico derivado de la carrera espacial y, sobre todo, se revistió de una racionalidad economicista que no hincaba sus raíces en la educación subjetiva de los sujetos históricos: los trabajadores.

Quién sabe si la historia del socialismo no sería distinta hoy si hubieran prestado oído a tus palabras: “El Estado se equivoca a veces. Cuando sucede una de esas equivocaciones se percibe una disminución del entusiasmo colectivo debido a una reducción cuantitativa de cada uno de los elementos que lo forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a magnitudes insignificantes: es el momento de rectificar”.

Che, muchos de tus recelos se han confirmado a lo largo de estos años y han contribuido al fracaso de nuestros movimientos de liberación. No te escuchamos lo suficiente. Desde África, en 1965, le escribiste a Carlos Quijano, del periódico Marcha de Montevideo: “Déjeme decirle, aún a costa de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario está guiado por sentimientos de amor. Es imposible pensar en un auténtico revolucionario sin esta cualidad”.

Esta advertencia coincide con lo que el apóstol Juan, exiliado en la isla de Patmos, escribió en el Apocalipsis hace dos mil años, en nombre del Señor, a la Iglesia de Éfeso: “Conozco tu conducta, el esfuerzo y la perseverancia. Sé que no soportas a los malos. Aparecieron algunos diciendo que eran apóstoles. Tú los probaste y descubriste que no lo eran. Eran mentirosos. Ustedes han sido perseverantes. Sufrieron por causa de mi nombre y no se desanimaron. Pero hay una cosa que repruebo en ti: abandonaste el primer amor” (2, 2-4).

Algunos de nosotros, Che, abandonaron el amor a los pobres, que hoy se multiplican en la Patria Grande latinoamericana y en el mundo. Dejaron de guiarse por grandes sentimientos de amor para ser absorbidos por estériles disputas partidarias y, a veces, hacen de los amigos, enemigos, y de los verdaderos enemigos, aliados. Corroídos por la vanidad y por la disputa de espacios políticos, ya no tienen el corazón encendido por ideas de justicia. Permanecieron sordos a los clamores del pueblo, perdieron la humildad del trabajo de base y ahora cambian utopías por votos.

Cuando el amor se enfría el entusiasmo se apaga y la dedicación se retrae. La causa como pasión desaparece, como el romance entre una pareja que ya no se ama. Lo que era ‘nuestro’ resuena como ‘mío’ y las seducciones del capitalismo reblandecen los principios, cambian los valores y si todavía proseguimos en la lucha es porque la estética del poder ejerce mayor fascinación que la ética del servicio.

Tu corazón, Che, latía al ritmo de todos los pueblos oprimidos y expoliados. Peregrinaste desde Argentina a Guatemala, de Guatemala a México, de México a Cuba, de Cuba al Congo, del Congo a Bolivia. Todo el tiempo saliste de ti mismo, encendido de amor, que en tu vida se traducía en liberación. Por eso podías afirmar con autoridad que “es preciso tener una gran dosis de humanidad, de sentido de justicia y de verdad, para no caer en extremos dogmáticos, en escolasticismos fríos, en aislamiento de las masas. Es necesario luchar todos los días para que ese amor a la humanidad viva se transforme en hechos concretos, en gestos que sirvan de ejemplo, de movilización”.

Cuántas veces, Che, nuestra dosis de humanidad se ha resecado, calcinada por dogmatismos que nos hincharon de certezas y nos dejaron vacíos de sensibilidad para con los dramas de los condenados de la Tierra. Cuántas veces nuestro sentido de justicia se perdió en escolasticismos fríos que proferían sentencias implacables y proclamaban juicios infamantes. Cuántas veces nuestro sentido de verdad cristalizó en el ejercicio de autoridad, sin que correspondiésemos a los anhelos de quienes sueñan con un trozo de pan, de tierra y de alegría.

Tú nos enseñaste un día que el ser humano es el “actor de ese extraño y apasionante drama que es la construcción del socialismo, en su doble existencia de ser único y miembro de la comunidad”. Y que éste no es “un producto acabado. Los defectos del pasado se trasladan al presente en la conciencia individual y hay que emprender un continuo trabajo para erradicarlos”. Quizá nos ha faltado destacar con más énfasis los valores morales, las emulaciones subjetivas, los anhelos espirituales. Con tu agudo sentido crítico cuidaste de advertirnos que “el socialismo es joven y tiene errores. Los revolucionarios carecen muchas veces de conocimientos y de la audacia intelectual necesarios para enfrentar la tarea del desarrollo del hombre nuevo por métodos distintos de los convencionales, pues los métodos convencionales sufren la influencia de la sociedad que los creó”.

A pesar de tantas derrotas y errores, hemos tenido conquistas importantes a lo largo de estos cuarenta años. Los movimientos populares han irrumpido en todo el Continente. Hoy en muchos países están mejor organizados los campesinos, las mujeres, los obreros, los indios y los negros. Entre los cristianos, una parte significativa ha optado por los pobres y engendró la Teología de la Liberación. Hemos sacado considerables lecciones de las guerrillas urbanas de los años 60; de la breve gestión popular de Salvador Allende; del gobierno democrático de Maurice Bishop, en Granada, masacrado por las tropas de los Estados Unidos; de la ascensión y la caída de la Revolución Sandinista; de la lucha del pueblo de El Salvador. En México los zapatistas de Chiapas ponen al desnudo la política neoliberal y se propaga por América Latina la primavera democrática, con los electores repudiando a las viejas oligarquías y eligiendo a aquellos que son a su imagen y semejanza: Lula, Chaves, Morales, Correa, Ortega, etc.

Falta mucho por hacer, querido Che. Pero conservamos con cariño tus herencias mayores: el espíritu internacionalista y la revolución cubana. Una y otra cosa se presentan hoy como un solo símbolo. Comandada por Fidel, la Revolución cubana resiste al bloqueo imperialista, la caída de la Unión Soviética, la carencia de petróleo, los medios de comunicación que pretenden satanizarla. Resiste con toda su riqueza de amor y de humor, salsa y merengue, defensa de la patria y valoración de la vida. Atenta a tu voz, ella desencadena un proceso de rectificación, consciente de los errores cometidos y empeñada, a pesar de las dificultades actuales, en hacer realidad el sueño de una sociedad donde la libertad de uno sea la condición de justicia del otro.

Desde donde estás, Che, bendícenos a todos nosotros los que comulgamos en tus ideales y tus esperanzas. Bendice también a los que se cansaron, se aburguesaron o hicieron de la lucha una profesión en su propio beneficio. Bendice a los que tienen vergüenza de confesarse de izquierda y de declararse socialistas. Bendice a los dirigentes políticos que, una vez destituidos de sus cargos, nunca más visitaron una favela ni apoyaron una movilización. Bendice a las mujeres que, en casa, descubrieron que sus compañeros eran lo contrario de lo que ostentaban fuera, y también a los hombres que luchan por vencer el machismo que los domina. Bendícenos a todos nosotros los que, ante tanta miseria que siega vidas humanas, sabemos que no nos queda otra vocación más que la de convertir corazones y mentes, revolucionar sociedades y continentes. Sobre todo bendícenos para que, todos los días, estemos motivados por grandes sentimientos de amor, de modo que podamos recoger el fruto del hombre y la mujer nuevos.

Frei Betto
04 de Julio 2007
Las citas del Che tienen como fuente el texto El socialismo y el hombre en Cuba, publicado en “Ernesto Che Guevara, escritos y discursos”, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977, pp.253-272

A la vuelta de la casa de Sabina: apuntes

Plan México: tropas y base de EU aquí

Pretextos: Al Qaeda y Mara Salvatrucha

Por eso les estorba la Ley de Neutralidad

Cuando hace poco los diputados del PAN trataron de acabar con la Ley de la Neutralidad, esta columna pensó lo peor: que la medida quería crear condiciones para que Felipe Calderón pudiese enviar tropas mexicanas a las guerras imperiales de George WC Bush. Ahora, tras la noticia del pasado 8 de junio -México negocia con Estados Unidos la aplicación de un plan contra la guerrilla y el narcotráfico, similar al que existe y no sirve para nada en Colombia-, Desfiladero comprendió que antes de pensar lo peor debió pensar lo obvio.

¿Y qué era lo obvio? La Ley de la Neutralidad, promulgada por Lázaro Cárdenas, prohíbe el estacionamiento de barcos, aviones, submarinos y soldados pertenecientes a ejércitos extranjeros en tierras y mares de nuestro país. Tras la noticia del 8 de junio, lo obvio es que Calderón apuesta al ingreso y permanencia de tropas estadounidenses en México y, por qué no, a la implantación de bases militares sobre las que ondee la bandera de las barras y las estrellas.

Fuentes que saben lo que dicen aseguran que en círculos calderónicos se analiza, en combinación con la oficina de Bush, el fenómeno de la Mara Salvatrucha, porque existe la preocupación de que esa estructura delictiva, originaria de El Salvador, con ramificaciones en Honduras y Guatemala, pero que actúa fundamentalmente en México, hubiese establecido contactos con Al Qaeda para venderle sus rutas a los terroristas de Bin Laden, de suerte que estos pudiesen infiltrarse en Estados Unidos a través de ellas.

Por disparatado que parezca, el tema ha sido tratado en el marco de la ASPAN (Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte), sellada en 2005 por los gobiernos de WC, Vicente Fox y Canadá, a petición de la Casa Blanca, para imponerle en esos países las pretensiones hegemónicas de Washington, que Fox aceptó en euforia de Prozac y Calderón heredó, hasta donde se alcanza a ver, de mil amores. ¿Es posible que los combatientes de Al Qaeda entren a Estados Unidos guiados por la Mara Salvatrucha?

El investigador catalán Gabriel Boichart, que hizo estudios de postgrado en el Tec de Monterrey y viajó desde Chiapas hasta el norte de México siguiendo los rieles del Tren de la Muerte en que se desplazan los migrantes centroamericanos a Estados Unidos, se ríe cuando le formulo esa pregunta. Estamos en su estudio de Barcelona, la dos veces milenaria "ciudad condal" a la que ahora, en razón de sus incontables centros nocturnos, alguien ha rebautizado como "ciudad congal". Con fotos captadas por él mismo explica algo que yo ignoraba: los "pasajeros" de los convoyes que parten de Tapachula hacia Texas en realidad viajan agarrados como pueden a las escalerillas de los vagones de carga, a los que con suerte a veces pueden amarrarse.

"Pasan hasta tres días encaramados entre esos barrotes, luchando por quitarle el puesto al que va un poco más arriba y defendiéndose como pueden del que va más abajo. A menudo llegan a pegarse hasta puñaladas para bajar a los que les estorban, pero lo más común es que se duerman y se caigan a las vías donde el tren los succiona y los rebana", me dice Gabriel barajando una serie de imágenes en que hombres maduros y jóvenes, sin brazos ni piernas, descansan en un albergue de Tapachula sonriendo con mansedumbre a la cámara.

¿Qué partitura toca en ese concierto la Mara Salvatrucha? Esta, recuerdo las palabras de Jesús Ramírez Cuevas, surgió tras la guerra civil de El Salvador, cuando los mercenarios entrenados por Estados Unidos para contrarrestar a la guerrilla quedaron sin empleo y pasaron a Honduras, Guatemala y México para sobrevivir. "Ellos trabajan en pequeñas bandas que se colocan estratégicamente donde se juntan los migrantes que esperan el tren. Como saben que llevan mucho dinero encima para pagar toda una cadena de sobornos, se organizan para asaltarlos, porque de eso viven. Yo no sé cómo Al Qaeda podría servirse de ellos. ¡Menuda ocurrencia!", se carcajea Boichart, preguntándose por qué a ningún editor, en México o en el reino de Juan Carlos I, le ha interesado su excelente proyecto de trabajo.

A decir verdad, escribo estas líneas en un café de Madrid, a 50 pasos de la calle donde vive Joaquín Sabina, de cuyo edificio vengo y ante cuyo portón he tocado el timbre... sin atreverme a oprimirlo porque hace ya seis años que no nos vemos y a mi compañera de viaje le da cosa que moleste al poeta así como así, "no sea que lo encaje fatal o incluso se pille un cabreo". A Calderón, me digo saboreando un pincho de whisky sin hielo, no le basta la presencia del Ejército en las calles del país para sentir menos amenazada su "presidencia" espuria. Su "imaginaria guerra contra el narcotráfico" -la expresión, rotunda y precisa, es de Luis Javier Garrido-, que sabe perdida irremediablemente, es tan sólo un pretexto para "gobernar" rodeado de militares y, más temprano que tarde, solicitar el auxilio de los marines. De ese tamaño son el desprecio y el temor que siente ante el repudio generalizado de un pueblo que no lo eligió y no lo acepta.

Pero si con tal de conservar el poder está dispuesto a calcar la ley Patriótica de Estados Unidos para espiar a millones de ciudadanos sin orden judicial de por medio (Los Ángeles Times dixit), a encarcelar a los disidentes políticos acusándolos de terroristas y a convertir a México en un "Estado libre asociado" como Puerto Rico, en lo económico está entregado a los intereses españoles, con un vicepresidente gallego sentado a su vera en Los Pinos, y con un hermano de su esposa incrustado en El País, diario que después de elogiar la sangrienta represión en Oaxaca ahora se las da de culto y sostiene que Frida "pintó en un México marxista", y Silverio Pérez, al torear, "expresó como nadie la apatía, la desidia de su raza vencida".

Sólo que mientras Juan Ignacio Zavala negocia, como antes lo hicieron Felipe González y Carlos Fuentes, que el grupo editorial Prisa imprima los libros de texto gratuito de la Secretaría de Educación Pública, y Juan Camilo Mouriño vigila la construcción del aeropuerto internacional de Campeche, del que despegarán aviones en vuelos directos a Madrid, y mientras avanza bajo cuerda la venta de Pemex a Repsol, el gobierno "socialista" de Zapatero empieza a tomar precauciones para contener el cada vez mayor flujo migratorio de mexicanos clasemedieros que tratan de establecerse en España, al igual que miles y miles de campesinos y ex obreros ecuatorianos, peruanos, bolivianos, colombianos y argentinos, hambrientos de una vida mejor.

Por eso me encantan los "intelectuales" chilangos que llegan a Barcelona a dar conferencias sobre la épica y la lírica del fútbol, pero nada dicen acerca de la dictadura que la ultraderecha está edificando en México a ciencia y paciencia de Aznar, Rajoy y, por supuesto, otra vez, de Zapatero, me digo en el avión de regreso, mirando las nubes del Atlántico y pensando en las llamas invisibles del calentamiento global que derriten los polos, y auguran que pronto nadarán pingüinos en las selvas todavía cálidas de Birmania.

Jaime Avilés. Tomado de Desfiladero en La Jornada 16 06 07
jamastu@gmail.com

04 julio, 2007

Desaparecido compañero del plantón mientras hacía guardia

El día de ayer tres compañer@s hicieron guardia por la noche en el plantón de molino de las flores. La madrugada de hoy, dos compañeros sostuvieron la guardia aproximadamente hasta las dos de la mañana, después de lo cual sólo un compañero quedo de guardia, mientras los otros dos compañer@s descansaban para luego relevarlo. Entre las tres y las seis de la mañana el compañero "Roberto" (quién ha participado en las labores del plantón desde que este inicio hace al menos dos meses) desapareció del plantón. No hay rastros de violencia ni de robo.

Desde la mañana del día de hoy varios compañeros lo han estado buscando en distintas agencias del ministerio público, y hospitales cercanos a Texcoco, sin que hasta esta hora (1 p.m.) se le haya encontrado. Preocupados por la seguridad física y emocional del compañero estamos haciendo un llamado para que si en las próximas horas no aparece realicemos algunas movilizaciones pacíficas para que sea presentado. Cabe decir, que la denuncia por desaparición solo puede ser presentada después de al menos un día de desaparecido.

Sin más por el momento, los llamamos a su solidaridad.

Alto a la guerra sucia.
¡Desaparecidos, presentación!
¡Presos Políticos Libertad!

Plantón Molino de las Flores
3 julio 2007

Lo que todo ciudadano debe saber acerca de la represión

8:00 hrs. La carretera México Cuernavaca es tomada por aproximadamente 3 000 compañeros del STUNAM, sección XIV de la CNTE, organizaciones sociales diversas, así como estudiantes de diversas facultades de Ciudad Universitaria. Liberan a los automovilistas del pago de peaje, aproximadamente a las 8:30 son reprimidos por antimotines de PFP, quienes les lanzas gases lacrimógenos, la zona es sobrevolada por un helicóptero del grupo Cóndor de la SSP-DF, y se hace la denuncia de que fueron lanzados gases contra los manifestantes desde un helicóptero de Radio Red. Se concentraron alrededor de 1 000 compañeros, quienes ante la represión se vieron obligados a replegarse.

Comité Nacional de Huelga. REPORTE PARCIAL DE ACCIONES REALIZADAS EN EL MARCO DEL 3ER. PARO CÍVICO NACIONAL

Este primero de junio del 2007, día del Paro Cívico Nacional, en la caseta de cobro de la autopista a Cuernavaca, la policía llegó y nos echó gases lacrimógenos, más o menos como en los viejos tiempos. Digo, no se necesita mucho análisis como para darnos cuenta de que Calderón Hinojosa ya está instalado de plano en la carretera de la represión.

México ya cambió, efectivamente, pues si alguien creía que estábamos en la ruta de la transición hacia la democracia o el Estado de derecho o hacia algo distinto, en el último año ha habido pruebas plenas de que no.

Hace poco más un año, se dio la orden de reprimir, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, la huelga de los mineros de Sicartsa y hubo al menos cuatro muertos; hace un año se dio la orden de reprimir con todo, y todo incluye la violencia sexual, al movimiento de Atenco y hubo dos muertos; hace seis meses se dieron las órdenes de acabar con el movimiento de Oaxaca a cualquier costo y hubo 23 muertos. El gobierno ya ha desatado una nueva guerra contra el pueblo, ni más ni menos que como en los viejos tiempos.

El gobierno panista no ha aprendido en todo el proceso social, de 1950 para acá, que mientras más se reprime un movimiento social, más fuerte o más violenta es la forma en la que se expresa posteriormente. No han entendido que los movimientos sociales no se crean ni se destruyen, sólo se transforman, y que la represión fascista sólo es un hecho que temporalmente suprime un movimiento, pero que crea y multiplica las razones para luchar.

Pero parece que nosotros tampoco aprendemos, y cuando de repente granaderos y pefepos empiezan a recetarnos gases lacrimógenos y garrotazos a diestra y siniestra, de pronto no sabemos qué hacer, o a veces hacemos exactamente lo que no debemos hacer.

A riesgo de que los tontos de siempre acusen este texto de provocación, voy a hacer algunas reflexiones sobre lo que sí y lo que no debemos hacer en caso de represión policíaca. Digo, y no se me espante compañero, si hasta cuando se sube uno a un avión, lo primero que le informan es de las medidas de seguridad y lo que se debe hacer en tal o cual caso, pues más aún en las manifestaciones masivas que se avecinan, donde el soldadito de plomo o, lo que es lo mismo, el Calderón de hojalata, ya prepara sus granadas de gas pimienta para recetarnos todo el peso de “la ley”.

Los granaderos y la PFP, son muy adictos a tirarnos con gases lacrimógenos. A una orden de sus jefes, varios granaderos cubiertos por otros que sí traen escudos, cargan sus arcabuces o lanzagranadas y las disparan contra los contingentes.

Esos arcabuces o lanzagranadas de hecho son armas de fuego que disparan cartuchos de bala de verdad que tienen por objeto impulsar la granada. Dependiendo de la dirección del viento y de la velocidad, pueden causarnos más o menos daño. Si hay mucho viento, o la dirección del viento es de nosotros hacia los granaderos, serán menos dañinos.

Lo que uno tiene que hacer cuando le llega cerca una de esas granadas es patearla fuerte en dirección a los granaderos. No pasa nada si uno la patea, ya no van a estallar. Si uno se siente con más confianza después de haber pateado algunas, lo que puede hacer es tomarla con un guante o con un pedazo de cartón, colocándose de espaldas al viento para que el gas que está saliendo no moleste, y aventarla en dirección a los granaderos. Esas latas son un poco más gordas que una lata de cerveza y más pesadas, pero es mejor que se la regresemos a los granaderos a que los gases que despiden estén molestando a la gente.

También pueden ponerse trapos grandes mojados sobre ella, o cubetas o cacerolas con piedras u objetos pesados arriba. En general, se trata de impedir que los gases lacrimógenos se queden de nuestro lado.

Esto significa que antes de cada manifestación debemos pensar en llevar zapatos adecuados, lo que significa que preferimos los zapatos bajos a los de tacón, los de cuero a los de material sintético, los de agujetas a los que se quitan fácilmente; las botas de trabajo o de campo a los zapatos de vestir, los que tienen casco de protección a los que no lo tienen.

También significa que debemos llevar al menos un guante de carnaza o de algodón de uso industrial para regresar las granadas, y ya que estamos en eso, uno o más paliacates o pañuelos de algodón. Los pañuelos o paliacates, y también las bufandas, que no son de estambre o material sintético, nos pueden servir para protegernos de los gases lacrimógenos. Para esto se requiere humedecerlos en vinagre o agua, y colocarlos frente a la nariz y boca. Para proteger los ojos hay que llevar gogles de buceo o industriales.

En Oaxaca se demostró que la coca cola, en cualquiera de sus presentaciones, también es útil cuando uno es bañado por los polvos, los gases o las aguas lacrimógenas; con ésta puede limpiarse la cara o el cuerpo y se obtiene un poco de alivio. No está de más llevar una coca cola o mejor aún una Lulú cola en tu morral.

Ahora bien, ¿a quién le corresponde patear o regresar las granadas lacrimógenas? Al que esté más cerca y tenga cierta agilidad. ¿En qué momento? En cuanto se pueda, lo más rápido posible.

Pero hay una cosa más peligrosa que los gases lacrimógenos y ésta es que cuando se está demasiado cerca de los granaderos, éstos en lugar de disparar “bombeadito”, es decir, en tiro parabólico sus granadas, lo hacen directamente contra los manifestantes. Como las granadas llegan a pesar hasta medio kilogramo y son disparadas por un arma de fuego, es bastante peligroso el impacto directo, por lo que se recomienda no quedar a menos de 10 metros de la línea de granaderos y tener cuidado de no ser blanco de tiro directo cuando se regresan o patean las granadas. Si es posible, actuar coordinadamente con otro compañero o compañera para evitar sorpresas o para protegerse con algún escudo.

En caso de que algún compañero sea alcanzado por el tiro directo de una granada, debe ser de inmediato retirado del área de combate y atendido, limpiándole la cara con coca cola para que pueda respirar, quitándole la ropa impregnada del polvo amarillo que suelta la granada y presionando con un trapo limpio donde haya sangrado; si es posible, debe aplicarse un torniquete. En caso de contusión en el rostro o cabeza, debe ser de inmediato trasladado a un centro médico de urgencias, tomando todas las medidas del caso y vigilando siempre que pueda respirar, considerando que el gas o polvo lacrimógeno no se quita con una sola lavada.

Qué mas quisiéramos que no hubiera granaderos o que no tuvieran granadas o que las granadas que nos lanzan fueran de fruta. Pero sí existen, sí las disparan y, como pasó la mañana del primero de junio en la caseta de Cuernavaca, sí pueden herir a un compañero. Por eso, sólo nos queda saber qué hacer y hacerlo.

Lo otro es decirle a los que quieren llevar este país al fascismo: “ah, no hay problema, hagan lo que quieran, aquí están sus dejaditos”. Pero eso compañeros, creo que no lo vamos a hacer. ¿O sí?

O como dicen las maquinitas: game over, el juego terminó.

Por David Cilia Olmos

Tesis sobre violencias y transición al socialismo

No hay que menospreciar la capacidad auto regenerativa del Estado burgués. Sin retroceder mucho en el tiempo y ciñéndonos sólo a Europa, la experiencia de la Comuna de París de 1871 y el auge de las luchas obreras posteriores, llevaron a una de las reformas más profundas del Estado burgués en cuanto a su capacidad de absorción e integración relativa del movimiento obrero y, a la vez, a la mejora de su violencia represiva especializada. Otro tanto hay que decir de las lecciones extraídas de la revolución de 1917, sobre todo en el sentido de además de las reformas sociales integradoras y además de las policías y ejércitos represivos tradicionales, ante determinadas crisis era necesario un ataque contrarrevolucionario más brutal: el fascismo. Tras 1945 y ante la ausencia de poder burgués y de gran fuerza de las masas y guerrillas antifascistas en muchos Estados europeos, el capital reaccionó con la presencia militar yanqui, con un pacto social-keynesiano y con la represión de las izquierdas. Tras la Gran Crisis de 1968-73 y larga inestabilidad posterior, actualmente padecemos otra fase de mejora represiva y coercitiva del Estado inherente al proceso de concentración y centralización de capitales que es la Unión Europea.
La experiencia acumulada en el capitalismo imperialista, o capitalismo "desarrollado", muestra que, en estos países, es muy difícil empezar un proceso revolucionario en el sentido crudo de la palabra porque la burguesía ha desarrollado, primero, sistemas de alienación, absorción e integración muy eficaces, de entre los que destaca el beneficio material que las clases trabajadoras obtienen por la explotación imperialista. Es verdad que el grueso de las sobreganancias imperialistas se las queda la clase dominante, pero no es menos cierto que una parte de esos beneficios van a parar directa e indirectamente a las clases trabajadoras, que gozan de una mejora de sus condiciones de vida gracias a ello; además, las masas de los países imperialistas tienden a identificar como propios los intereses de sus burguesías, defendiendo por acción u omisión esas agresiones. Todo esto ya lo criticó Marx desde la década de 1850 en adelante, y ha sido confirmado una y otra vez. Además, el capitalismo imperialista tiene aliados muy poderosos como el reformismo político-sindical, etc.
Segundo, la burguesía imperialista dispone de la ventaja de la subsunción real en cuanto capacidad integradora inherente al proceso de explotación, subsunción real menos desarrollada en los capitalismo débiles; el efecto desmovilizador de la subsunción real es tremendo, y ha sido y es una de las fuerzas paralizadoras más efectivas del capitalismo, si no la que más. El tránsito de la subsunción formal a la real marca el tránsito de la disciplina externa, basada en la fuerza y en la amenaza exterior aplicada por la policía, a la autodisciplina interna aplicada por la propia persona que ha interiorizado al policía, al patrón y al Estado, es decir, que ella se ve a sí misma con toda normalidad como parte integrante en el proceso de valoración del capital. Esto hace que las burguesías imperialistas necesiten, por lo general, menos violencia represiva descarnada y pública en comparación a la que necesitan las burguesías más débiles, mientras que ambas siguen necesitando más sistemas de manipulación, desviación de las tensiones hacia víctimas propiciatorias, etc.
Tercero, las burguesías fuertes necesitan también menos violencia oficial descarnada porque se han multiplicado los sistemas indirectos de autoridad y orden cotidianos, los micropoderes que girando siempre de forma difusa o concreta alrededor de explotaciones concretas o difusas, producen disciplinas, coerciones, amenazas, chantajes, dependencias, sujeciones, etc., muy efectivas en el subsuelo social, en la intimidad de las sujeciones interpersonales que presionan como losas de plomo sobre las personas dominadas cuando deben tomar decisiones sobre su libertad. Estos sistemas también actúan en los países empobrecidos, pero su efectividad se multiplica en los enriquecidos donde el consumismo, los créditos, las deudas hipotecarias o de otras muchas clases, "cadenas de oro" al decir de Marx, atan a la gente a sus deudas y, especialmente, a quienes ocupan las escalas inferiores en los procesos de explotación cotidiana, la más dependiente e indefensa, la que puede ser movilizada por la demagogia derechista.
Y cuarto, debido a lo anterior, la burguesía imperialista dispone de sistemas represivos más eficaces que los de las burguesías débiles, precisamente por su mayor invisibilidad, porque la mayor fuerza de sujeción está anclada en la estructura psíquica de las masas a partir de la sorda coerción del capital que funciona en el proceso productivo social, en la misma dinámica de explotación y valoración del capital. Romper esas cadenas inconscientes que a diario son reforzadas no sólo por el sistema represivo sino también por toda la compleja, diversificada y efectiva maquinaria de alienación, centralizada estratégicamente por el Estado, es una de las prioridades de todo movimiento revolucionario dentro del capitalismo imperialista.
En los países empobrecidos y machacados, la alienación, las cadenas psíquicas están ancladas, por lo general, en mitos religiosos, en restos del lealismo y del clientelismo precapitalista que sobreviven entre el desorden de las pequeñas economías familiares que deben reforzarse mediante la fidelidad a clanes dominantes, con todos los límites de la subsunción formal, etc. Pero en el capitalismo imperialista, la estructura psíquica de masas está ya dominada por la abstracción-mercancía, por el valor de cambio y por el trabajo abstracto, con toda la efectividad de la subsunción real, lo que hace que sea mucho mayor su dependencia al capital. Sólo cuando una parte significativa e importante del orden cotidiano entra en crisis profunda, surgen las condiciones para que comience a debilitarse la solidez del sistema y se desarrollen los requisitos citados por Lenin para la irrupción de una crisis revolucionaria.
Las cuatro razones vistas tan sintéticamente explican que ya desde finales del siglo XIX los marxistas más lúcidos tomaran consciencia de que cada día era más difícil hacer la revolución en Occidente, y empezaran a estudiar con más detalle las luchas anticoloniales en todo el mundo. En Marx esta evolución es innegable, y al final de su vida intuyó que la revolución no empezaría por Inglaterra como había pensado al comienzo, sino por Asia, por Rusia. Más adelante, esta tesis se fue extendiendo hasta tomar cuerpo definitivo a raíz de 1917 y de las dificultades de la lucha revolucionaria en Europa. Mariategi ya advirtió que la revolución se desplazaba a otros continentes basándose en los últimos textos de Lenin y Marx. Por no extendernos, bajo el fascismo europeo algunos marxistas llegaron a la conclusión teóricamente correcta por su esencia dialéctica de que, en el capitalismo desarrollado, la revolución tiene más dificultades para iniciarse pero el socialismo tiene más facilidades para realizarse, mientras que en el capitalismo débil sucede lo contrario: la revolución puede estallar más fácilmente pero el socialismo encuentra muchas más dificultades para avanzar.
Esto no quiere decir que las revoluciones sean imposibles en el capitalismo desarrollado, en absoluto. De hecho ha habido muchos más inicios de revolución, muchas situaciones críticas prerrevolucionarias en la historia del siglo XX que lo que admite la historiografía burguesa. No es este el sitio para enumerar esos intentos, y menos aún para definir qué es una situación revolucionaria y qué un a crisis prerrevolucionaria, pero una mirada crítica y no atolondrada, no drogada por la ideología burguesa muestra que las tensiones sociales en el capitalismo imperialista han sido más frecuentes de lo que se cree. Que es así se comprende más fácilmente si recurrimos a la noción de oleadas o fases revolucionarias antes que a la más simple y limitativa de revoluciones aisladas e incomunicadas entre sí, como hechos sorprendentes que estallan sin conexión alguna entre ellos.
Partiendo de estos criterios, podemos analizar con más rigor las perspectivas posibles para Euskal Herria, empezando por una constatación obvia e innegable: todo intento insurreccionalista aislado, realizado sólo en Euskal Herria, está condenado al fracaso sangriento en muy poco tiempo como muestra la historia militar "moderna" de nuestro pueblo desde finales del siglo XVIII hasta ahora. La poca capacidad de resistencia vasca al ejército republicano francés tras 1789 fue la primera lección capitalista. Luego, las dificultades españolas para vencer militarmente a Hego Euskal Herria a lo largo del siglo XIX desde la crisis posterior a la Guerra de la Convención hasta terminar con la denominada “tercera guerra carlista” en 1876, fueron debidas, en primer lugar, a la crisis interna del imperio español, a su agotamiento; en segundo lugar, a los restos operativos del poder militar del Antiguo Régimen, capaz de armar ejércitos “carlistas” --nacionalmente vascos porque la inmensa mayoría de sus miembros lo eran, mientras que los ejércitos “liberales” eran objetivamente extranjeros para la población vasca-- en poco tiempo; y, tercero o primero, a la capacidad de resistencia del pueblo y a la genialidad de algunos de sus mandos. Cuando el Estado español puso orden en su interior y racionalizó sus recursos, venció con menos dificultades.
La impresionante experiencia de paros, manifestaciones, motines, huelgas locales, huelgas generales e insurrecciones realizadas desde 1890 y hasta 1934, y las tensiones posteriores hasta julio de 1936, realizadas por el movimiento obrero y popular vasco, así como las amplias movilizaciones de masas en todas sus formas realizadas por las fuerzas políticas nacionalistas y socialistas en Hego Euskal Herria, esta rica experiencia de lucha que no podemos olvidar, nos aporta dos lecciones decisivas: una, confirma la lección anterior extraída de las luchas del siglo XIX y, otra, plantea a una escala superior el debate clásico en el marxismo sobre la centralidad estatal de la lucha de clases y/o sus ritmos diferentes según la ley del desarrollo desigual y combinado. Este debate que fue decisivo a finales de 1960 y durante todo 1970 está ahora resuelto en lo esencial pero debe ser enriquecido por otras experiencias más amplias, como veremos.
La suerte del efímero y pequeño Estado Vasco en 1936-1937, sus dificultades para obtener recursos externos e internos, el boicoteo impune de la burguesía con la pasividad del PNV en el gobierno, la opción reaccionaria del carlismo y de sectores del PNV, la lucha de clases entre vascos, etc., esta experiencia añade una lección que no se podía extraer antes de 1936: que la izquierda española, excepto una minoría honrosa, optó por la lógica centralizadora estatal del proceso revolucionario, supeditando los derechos nacionales vascos y el ritmo de la lucha de clases en nuestro pueblo al proceso estatal. Esta lógica, profundamente arraigada en el marxismo mecanicista y eurocéntrico, exige la supeditación de las luchas avanzadas a las más retrasadas con la excusa del escaso desarrollo de las “condiciones objetivas”, excusa que oculta la aceptación por esa izquierda del nacionalismo español.
Sin embargo, desde 1947, por no hablar desde 1937, nada más vence el fascismo en tierras vascas, las luchas sociales y nacionales en el Estado español demostraron regirse más por la ley del desarrollo desigual y combinado que por la exigencia dogmática de la supeditación de dichas luchas a un supuesto ritmo único y común a todo el Estado. Las huelgas vascas de entre 1947 y 1952 así lo confirman, y aunque luego vino un período de descenso que volvió a reiniciarse a finales de los ’50, desde entonces y de forma imparable ese ascenso se mantuvo, en el plano estrictamente obrero --aceptando la momentánea separación analítica con respecto a la síntesis entre la lucha nacional y la social-- hasta la primera mitad de los años 1980, aproximadamente. Estos ritmos sociales fueron desiguales a los de la mayor parte del Estado, con los ejemplos destacados de Asturias y sus luchas en la segunda mitad de 1960 hasta el final de los 70, en Catalunya desde comienzos del 1970 hasta la “gran claudicación”, en Madrid con sus ritmos propios pero aproximados en la misma época, y poco más.
La ley del desarrollo desigual y combinado de las luchas ha sido confirmada por toda la experiencia revolucionaria anticapitalista, y dice varias cosas: una, que los pueblos atrasados pueden acelerar súbitamente en su emancipación superando a los adelantados; dos, que las revoluciones no surgen simultáneamente en todas partes de un Estado o en todos ellos, sino primero en unos lugares y luego en otros, en respuesta a sus historias propias; tres, que mientras llega el estallido, las luchas más avanzadas sirven de guía a las menos pero, a la vez, atraen sobre sí el grueso de la represión para acabar con ellas y con su ejemplo; cuatro, que estas luchas avanzadas deben mantener su ritmo de emancipación sin supeditarse al resto ya que eso supondría una derrota segura, pero, a la vez, sin caer en aventurerismos suicidas condenados a la masacre; cinco, que el mantenimiento e incremento de las fuerzas revolucionarias acumuladas por esas luchas avanzadas debe basarse en sus propias razones y causas, en su historia, dado que han sido éstas las que han posibilitado; y último, seis, sólo cuando el resto de luchas hayan desarrollado la suficiente fuerza como para dar el salto a la revolución, sólo entonces la más avanzada podrá hacerlo con visos de victoria, porque las fuerzas represivas estarán muy desgastadas al tener que responder a varios frentes.
La desigualdad en el proceso es tanto más manifiesta en el momento de la síntesis entre lo nacional y lo clasista, es decir, cuando pasamos a estudiar la historia del independentismo vasco comparado con la historia catalana y gallega, en las que también hubo lucha armada. Igualmente, la experiencia vasca en el plano estricto de la lucha armada es muy diferente a las luchas armadas anarquistas y marxistas que se desarrollaron en el Estado español en esos años, y que subsisten en la actualidad. Durante las tres últimas décadas, la especificidad de la lucha vasca ha sido manifiesta desde cualquier lado que se observe, y todo indica que lo seguirá siendo teniendo en cuenta el lento ritmo de crecimientos de las izquierdas revolucionarias en el Estado, las únicas que pueden ayudar a estructurar las luchas sociales y de masas intermitentes que recorren al Estado desde alrededor del año 2000.
Antes de seguir conviene insistir en que la situación de las movilizaciones de masas y de las organizaciones de izquierda tanto en las naciones oprimidas por el Estado español como la situación española en cuanto tal, dista mucho de ponerse a la altura y al ritmo del proceso vasco. O en otras palabras, durante bastante tiempo Euskal Herria deberá aguantar sola tanto los embates represivos como las estrategias burguesas de asentamiento del orden capitalista. Lo mismo hay que decir con respecto al panorama europeo, en donde el aumento de la precarizad social, el empobrecimiento relativo, las restricciones democráticas y el endurecimiento represivo, etc., si bien facilitan las condiciones para la protesta, no están impulsados internamente por unas izquierdas revolucionarias consolidadas. Las condiciones objetivas van permitiendo una espontaneidad crecientes en las protestas, pero las condiciones subjetivas no logran centralizarse organizativamente y, gracias a ello, guiar esas luchas hacia objetivos precisos y hacia reivindicaciones más políticas.
Según esta perspectiva y desde los intereses vascos, el debate sobre la centralidad estatalista de las luchas o sobre su desarrollo desigual y combinado debe seguir orientado hacia la acumulación de fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias propias al ritmo posible en Euskal Herria, y sin supeditarse en modo alguno a las necesidades estatales. Esta es la única alternativa posible que existe no sólo para salvaguardar las fuerzas acumuladas en estas décadas, sino para aumentarlas al son de los ritmos propios. Ahora bien, en la medida en que aumente la crisis del sistema, lanzando a la lucha a más y más clases y pueblos, en esta medida crecen las posibilidades de una agudización general con lo que se entra en otro contexto. Captar estos cambios y responder adecuadamente es uno de los retos fundamentales de toda dirección revolucionaria. Mientras tanto, el pueblo con más fuerzas emancipadoras debe, como hemos dicho, cuidar que no se desmoralices, debe incrementarlas y no debe dilapidarlas de manera infantil.
Euskal Herria se encuentra en una situación así. Siendo actualmente imposible avanzar en directo e instantáneamente al socialismo y a la independencia nacional sí puede seguir acumulando fuerzas para una posible crisis futura, por lejana que se encuentre. La dialéctica entre contrapoder, doble poder y poder popular será decisiva en todos los sentidos a lo largo de este período. Más aún, en la medida en que se avance en esa dirección se ampliarán las condiciones que faciliten un tránsito con la menor violencia posible, e incluso sin ella, a la independencia y al socialismo en una primera fase inicial. No debe sorprender esta afirmación.
Los clásicos de marxismo defendieron en determinados momentos la posibilidad del tránsito pacífico al socialismo en condiciones excepcionalmente raras. De hecho, hasta ahora, la mayoría de procesos revolucionarios han sido bastante menos violentos, o pacíficos incluso, en sus inicios que en las etapas posteriores, cuando por diversas razones las burguesías han podido reorganizarse y lanzarse a una brutal contraofensiva. En la inmensa mayoría de los casos, las revoluciones se han vuelto violentas en el sentido fuerte de la palabra cuando no han tenido más remedio que autodefenderse ante la contrarrevolución burguesa interna y externa.
La teoría marxista no dice que es imposible el tránsito pacífico al socialismo en cualquier caso, sino que ese tránsito es posible pero en la minoría de casos, en condiciones excepcionales en las que la relación de fuerzas a favor de las masas es tal que la clase dominante no tiene, en ese momento, recursos para lanzar su violencia represiva. Esta teoría tampoco dice que la revolución haya de triunfar sólo gracias a la máxima violencia aplicada desde el primer segundo, sino que la máxima violencia la aplica la burguesía derrocada para recuperar su poder obligando a la revolución a responder en consecuencia. También dice que cuanto mayor es la decisión y fuerza del pueblo menor es la violencia inicial que ha de aplicar y más posibilidades tienen de impedir una reacción capitalista. Hasta ahora, esta es la experiencia práctica acumulada. Al contrario, son los reformistas quienes sostienen que el tránsito pacífico no sólo es posible en todos los casos, sino que además es el único que garantiza la victoria.
La teoría sobre la violencia aparece desde el principio mismo de la extensa obra marxista y es imposible resumirla aquí por lo que vamos a dar sólo cuatro criterios básicos, teniendo en cuenta que por marxismo debe entenderse no sólo la obra de Marx y Engels sino la totalidad de la obra realizada por quienes explícita y prácticamente se ha definido como marxistas, es decir, han luchado con todos los medios adecuados contra la burguesía buscando tres objetivos irrenunciables: uno, crear un poder revolucionario basado en el pueblo en armas y en la democracia socialista que garantice, dirija y vigile el proceso de autodisolución del Estado obrero; dos, partir siempre de una concepción mundial e internacionalista del proceso revolucionario y del comunismo y, tres, avanzar simultáneamente en la expropiación de los expropiadores, es decir, acabar con la propiedad privada capitalista mientras se avanza en las condiciones objetivas y subjetivas que permitan hacer realidad el principio: “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad”. Naturalmente, estos puntos esenciales deben ser aplicados concretamente en cada país, huyendo de los esquemas prefijados e impuestos dogmáticamente en todas partes.
Partiendo de aquí, a lo largo de casi dos siglos de lucha de clases mundial, por poner la fecha “inicial” en las luchas de los años ’30 del siglo XIX como anunciadoras de lo que vendría, podemos descubrir como mínimo cuatro principios básicos de la teoría marxista de la violencia. El primero es la afirmación de Marx de que la violencia es la partera de la historia, es lo que decide e impone qué camino seguir en el momento de una crisis entre dos poderes iguales: el del capital y el del trabajo. Este principio es decisivo en su perspectiva histórica y está siendo confirmado en todas las situaciones fundamentales en las que las masas oprimidas se han enfrentado a la clase dominante. Según como sean las situaciones concretas, las fuerzas en conflicto, los aliados de cada una de ellas, etc. Según todo eso que hay que analizar concreta y particularmente, será el grado de virulencia, extensión e intensidad de la violencia desatada, pudiendo darse casos en los que ha sido necesaria muy poca y mayormente preventiva o en los que ha sido necesaria mucha y desesperada.
Hay ejemplos para todos los casos, pero la constante que los recorre internamente es que cuando las masas oprimidas han rechazado este principio marxista han cavado la tumba de su derrota estratégica durante mucho tiempo, tumba rebosante de sangre y cadáveres, porque al despreciarlo, al rechazar las lecciones de la historia y al creerse la mentira reaccionaria del pacifismo a ultranza, se han despreocupado por prepararse mental, política y organizativamente para la práctica de la violencia defensiva, de la autodefensa ante la violencia fundante y primera, la opresora. La preparación psicopolítica para la autodefensa es imprescindible, y cuanto más efectiva sea menos violencia defensiva habrá que aplicar en su momento, más fácil, rápida y pacífica será la victoria revolucionaria y su avance posterior. Si algo ha demostrado la historia desde el surgimiento de la explotación precapitalista es la veracidad del axioma popularizado por la agresiva y esclavista Roma republicana de ‘si vis pacem, para belum’, si quieres la paz prepárate para la guerra. Multitud de pueblos y clases oprimidas han sufrido derrotas aplastantes y brutales por despreciar o ignorar esta lección histórica.
El segundo principio es el de la licitud moral y ética de la autodefensa, de la violencia defensiva. No existe una única y obligatoria ética, es decir, el conjunto de valores que explican por qué hay que realizar tal o cual acción moral. Según el marxismo existen dos escuelas éticas enfrentadas: la que explica y defiende la necesidad de la explotación, que es la primera que surgió en la historia a partir del surgimiento previo de la opresión social, y la que explica y defiende la lucha contra la explotación, que surgió más tarde y dificultosamente porque las masas oprimidas no tenían apenas capacidad cultural, tiempo libre y recursos materiales para elaborar esa ética liberadora que ha sido perseguida siempre. Las dos éticas cambian en las formas exteriores y bastantes de sus componentes internos al son de los cambios sociales, aunque mantienen intocable su núcleo originario. Por ejemplo, debido a las largas luchas de siglos, la ética dominante, la burguesa, ha tenido que aceptar la ilicitud de la esclavitud pero cierra los ojos cuando la burguesía aplica una nueva esclavitud, la asalariada y en su forma más brutal, el trabajo precarizado e infantil. Abundan los ejemplos al respecto, pero ahora nos interesa analizar un problema ético-moral y teórico-político crucial: ¿podemos los países ricos y opresores condenar la violencia defensiva de los países invadidos y de las clases explotadas por feroz y terrible que pueda llegar a ser?
Tanto Marx como Engels dicen que no, que no podemos dar lecciones a quienes se defienden y que debemos comprender su situación y el grado de desarrollo en su cultura y tradiciones, el grado de desarrollo de la ética liberadora en su cultura, etc. En sus análisis sobre las luchas en la India y en China, por ejemplo, ambos amigos se enfrentaron decididamente a la hipócrita moral burguesa, a su ética, denunciando al verdadero causante de las sanguinarias violencias defensivas de los pueblos oprimidos: la anterior e inicial violencia opresiva del colonialismo británico, tanto o más inhumana que la de los hindúes y chinos. La dialéctica entre lo esencial de la ética liberadora --el rechazo a toda opresión-- y la defensa de la historicidad de sus formas concretas de práctica --la ferocidad de las masas invadidas contra los invasores--, esta dialéctica es el segundo principio marxista sobre la violencia y su actualidad es innegable. Cuando el imperialismo ataca a media humanidad y prepara más ataques contra el resto, incluidas las clases trabajadoras en el centro imperialista, es inmoral y antiético que las izquierdas revolucionarias asuman, defiendan y propaguen los valores y normal de la burguesía. Un mínimo de decencia ética y de sentido teórico de la historia de las luchas humanas debe llevarles, en caso extremo, al silencio o al debate fraternal y solidario, pero nunca a la defensa de la ética capitalista.
El tercer principio lo expone Lenin en su análisis de la guerra de guerrillas de 1906: “el marxismo se distingue de todas las formas primitivas del socialismo pues no liga el movimiento a una sola forma determinada de lucha. El marxismo admite las formas más diversas de lucha; además, no las "inventa", sino que generaliza, organiza y hace conscientes las formas de lucha de las clases revolucionarias que aparecen por sí mismas en el curso del movimiento. El marxismo, totalmente hostil a todas las fórmulas abstractas, a todas las recetas doctrinas, exige que se preste mucha atención a la lucha de masas en curso que, con el desarrollo del movimiento, el crecimiento de la conciencia de las masas y la agudización de las crisis económicas y políticas, engendra constantemente nuevos y cada vez más diversos métodos de defensa y ataque. Por esto, el marxismo no rechaza categóricamente ninguna forma de lucha El marxismo no se limita, en ningún caso, a las formas de lucha posibles y existentes sólo en un momento dado, admitiendo la aparición inevitable de formas de lucha nuevas, desconocidas de los militantes de un período dado, al cambiar la coyuntura social. El marxismo, en este sentido, aprende, si puede decirse así, de la práctica de las masas, lejos de pretender enseñar a las masas formas de lucha inventadas por "sistematizadores" de gabinete. Sabemos -- decía, por ejemplo, Kautsky, al examinar las formas de la revolución social -- que la próxima crisis nos traerá nuevas formas de lucha que no podemos prever ahora (…) el marxismo exige que la cuestión de las formas de lucha sea enfocada históricamente. Plantear esta cuestión fuera de la situación histórica concreta significa no comprender el abecé del materialismo dialéctico. En los diversos momentos de la evolución económica, según las diferentes condiciones políticas, cultural-nacionales, costumbrales, etc., aparecen en primer plano distintas formas de lucha, y se convierten en las formas de lucha principales; y, en relación con esto, se modifican a su vez las formas de lucha secundarias, accesorias. Querer responder sí o no a propósito de un determinado procedimiento de lucha, sin examinar en detalle la situación concreta de un movimiento dado, la fase dada de su desenvolvimiento, significa abandonar completamente la posición del marxismo”.
El cuarto principio ya está enunciado en este tercero expuesto por Lenin, y se refiere al contenido de masas de las luchas violentas. Para los doctrinarios y dogmáticos que trocean y reducen la realidad para que quepa en su estrecha “teoría revolucionaria” es lo mismo la acción armada individualista que la lucha armada realizada por organizaciones profundamente asentadas entre las masas, que durante decenas de años nutren sus filas de voluntarios que permanentemente salen del pueblo trabajador, que militaban en distintos frentes de masas, en la lucha obrera, vecinal, estudiantil, feminista, ecologista, cultural, etc., y que, por las razones que fueran y allí en donde se practica la lucha armada, dan el paso a la autodefensa en su forma más seria. Un ejemplo ¿puede denominarse como “terrorismo individual” a la lucha armada de las FARC-EP, de los palestinos, iraquíes, chechenos o en su tiempo del IRA, etc.? Sin entrar ahora al concepto de “terrorismo” y ciñéndonos sólo al de individualismo, es claro que no. La diferencia entre una lucha armada de masas y una lucha individualista consiste básicamente en que la primera, la de masas, tiene un programa a largo plazo, una estrategia y unas tácticas, un sistema organizativo y unas relaciones con el pueblo del que surge que le hacen escoger siempre los métodos más adecuados para avanzar en la conciencia política del pueblo, buscando siempre tanto el contenido pedagógico de las acciones como su efectividad política siempre dentro de los fines perseguidos, lo que le lleva a recurrir a la autodefensa como un instrumento táctico inserto en la globalidad de medios de lucha de su pueblo, interaccionando con ellos.
Mientras que la segunda, la violencia individualista es practicada por personas más bien aisladas o a lo sumo por muy reducidos colectivos sin apenas implantación directa en las masas, lo que les limita mucho calibrar la efectividad pedagógica y política de sus acciones, aprender de las masas, mejorar su programa y su estrategia viendo la necesidad de cambiar de tácticas según cambian las condiciones sociales, siendo por tanto incapaces para integrar sus acciones con las de las masas al margen de la buena voluntad subjetiva de quienes las realizan y, de esta forma, resulta prácticamente imposible lograr la interrelación de todas las formas de lucha. Hay que tener en cuenta que esta interrelación es una de las garantías esenciales del aprendizaje mutuo entre las masas y las organizaciones que practican la violencia política de respuesta, sin ella más temprano que tarde el colectivo o la persona que practica la autodefensa cae en la desorientación o en el aislamiento más enloquecedor.
Son estas diferencias, por último, las que permiten explicar por qué los marxistas insistimos en que toda respuesta individual básica y primaria, la que sea, desde una paliza dada por una mujer maltratada a su agresor, o por una obrera a su patrón, o por torturado a su torturador, etc., si quiere ser efectiva a la larga ha de integrarse en organizaciones de masas más amplias aunque no practiquen esas formas de resistencia instintiva, de justa ira y de justicia popular aplicada individualmente. Son, deben ser, esas organizaciones más enraizadas y extensas, las que analicen por qué, cómo, cuando y con qué argumentos habrá que proceder contra un violador, o contra un empresario especialmente explotador, siempre con acciones de masas y con exigencias reivindicativas fácilmente comprensibles. Sin estas organizaciones de masas las acciones individuales que muy frecuentemente se realizan sin que trasciendan a la prensa, quedan en nada, en un esfuerzo baldío y hasta contraproducente si son falseadas por la prensa de la burguesía, como ocurre siempre que salen en sus cadenas sensacionalistas.
Naturalmente, estas cuatro notas básicas son corregidas y ampliadas por las luchas de las masas, por su permanente innovación e iniciativa práctica, pero aunque se mejoren en sus formas y actualicen en sus prácticas, y aunque surjan otras lecciones posteriores, las cuatro aquí analizadas mantendrán su vigencia esencial mientras dure la violencia primera inherente a la explotación asalariada, a la opresión nacional y al terrorismo sexo-económico del sistema patriarco-burgués. Se aplicarán con mayor o menos extensión e intensidad según las necesidades concretas, pero rechazarlas supone, como hemos dicho, cavar la fosa en la que el sistema capitalista enterrará a la libertad humana.
Si esto es así con respecto al tránsito al socialismo, es decir, al cambio de un modo de producción por otro, la conquista de la independencia nacional de los pueblos oprimidos se mueve en un nivel de menos complejidad, es relativamente más fácil también en una primera fase dado que la fase primera de la independencia no supone la expropiación de los expropiadores, es decir, la propiedad colectiva de las fuerzas productivas. Es cierto que la independencia de verdad, la práctica y decisiva para las masas trabajadoras, sólo existe cuando estas son propietarias de las fuerzas productivas, de su propia nación, lo que supone un proceso revolucionario socialista, pero, según las circunstancias particulares, eso puede tardar en llegar. Las izquierdas revolucionarias latinoamericanas acuñaron el término de “segunda independencia”, la definitiva, para designar la recuperación por el pueblo trabajador de sus fuerzas productivas expropiadas por la invasión española, por la clase criolla y por el imperialismo.
La “primera independencia” fue la conquistada por la clase criolla y su bloque social de apoyo cuando expulsaron a los españoles, a los gachupines. Las naciones y pueblos indios, las masas de esclavos, las mujeres y la inmensa mayoría de la clase trabajadora de la ciudad y del campo fueron excluidos de los beneficios sociales y culturales de la "primera independencia" monopolizada por la clase criolla dirigente. Lentamente y con muchos sacrificios, estas masas, la mayoría de la población, obligaron a las burguesías latinoamericanas a determinadas concesiones, a ampliar los derechos nacionales a cada vez más sectores de la población, etc. Estos y otros conflictos crearon los Estados-nación oficiales actuales, troceando y dividiendo brutalmente a las naciones "originarias", cuando no terminaron de exterminarlas. Para las masas de los Estados oficiales actuales, la verdadera independencia nacional aún no ha llegado porque lo decisivo, las fuerzas productivas materiales y culturales, sigue en manos del capital "nacional", entrecomillado porque, en realidad, el imperialismo yanqui es el principal amo.
Están tardando más de cinco siglos en conquistar su “segunda y definitiva independencia” porque las clases dirigentes, el imperialismo, la Iglesia oficial, todos los poderes reaccionarios e inhumanos existentes, se resisten a la desesperada usando las peores atrocidades represivas. Si bien la vesania y la iniquidad son inherentes a la civilización capitalista y a su fundamentalismo cristiano, pocos continentes como el americano sufren tanta brutalidad tan fríamente aplicada. La razón no es otra que en esas tierras ya no es posible encontrar una "burguesía nacional" progresista y valiente que dirija la "segunda independencia" contra el amo imperialista. Las corruptas clases dirigentes prefieren ser la cola del monstruo yanqui que la cabeza de la liberación de sus pueblos porque saben que éstos ya no se contentan con limosnas y engaños, como resulto ser la "primera independencia", sino que ahora ya exigen lo que sólo ellos han creado y crean con su sudor y su cansancio. La "segunda independencia" será socialista o no será.
Realmente, no estamos ante una visión nueva, totalmente original, porque esa teoría aunque con otras palabras aparece ya en los análisis de Marx de la revolución europea y especialmente de la alemana de 1848-49, con el calificativo de “revolución permanente”, análisis que será troncal en toda su construcción teórico-política y en la de Engels. Después aparece de forma indirecta en Rosa Luxemburgo. También en Lenin aparece indirectamente en su análisis de la revolución de 1905, se concreta un poco en la de febrero de 1917 y toma cuerpo definitivo en las Tesis de Abril de ese año, aunque sin emplear la denominación usada por Marx. Es Trotsky el que recupera el concepto marxista en 1905, reconociendo la influencia del socialista Parvus que había “predicho” los efectos movilizadotes causados por la derrota rusa ante Japón, abriendo una línea teórica que ha sido seguida de manera pública o soterrada por todos los procesos posteriores. Sin ir muy lejos, no se entiende nada de la revolución cubana y de la actual Latinoamérica, como comprendió Mariategi en la década de 1920.
Carecemos de espacio para entrar ahora al debate histórico --siempre actual-- entre la teoría de la “revolución permanente” y la teoría de la “revolución por etapas”, con las soluciones intermedias --“revolución ininterrumpida por etapas”, etc.-- que se han propuesto para resolver una cuestión que en sí misma está resuelta leyendo a Marx y estudiando su método dialéctico. Sin una comprensión mínima pero suficiente de la dialéctica marxista es muy difícil comprender el meollo de la teoría de la “revolución permanente”, con frecuencia vulgarizada hasta por muchos trotskistas. Sólo podemos decir que, desde la dialéctica de lo viejo y lo nuevo, el carácter permanente de la lucha revolucionaria adquiere su pleno sentido en los procesos de liberación nacional durante la lucha anterior a la primera independencia y la lucha que se sostiene hasta la segunda independencia.
De la misma forma en que se habla de “actualidad de la revolución” se habla también de “permanencia de la revolución” porque ambas expresiones se refieren, en el fondo, a la misma cuestión: saber descubrir las contradicciones en el interior de los problemas, actuar dentro de ellas para orientar su resolución en el sentido definido por los objetivos revolucionarios, hacerlo durante todo el tiempo sin perder de vista nunca la objetividad de las contradicciones que queremos resolver. De la misma forma en que nunca se detiene la explotación del trabajo social por el capital, de la misma forma en que el Estado burgués no duerme nunca, de la misma forma en que nunca desaparecen las contradicciones del capitalismo hasta que éste se extingue en la historia, por ello mismo la praxis revolucionaria siempre es actual y permanente por debajo y por dentro de sus fases sucesivas.
Basados en estas constantes, podemos apreciar con más nitidez la perspectiva general del proceso revolucionario en Euskal Herria: partiendo del impacto destructor del capitalismo sobre nuestro pueblo desde el siglo XVIII, si no antes, el bloque social que en cada situación crítica ha defendido los elementales derechos nacionales y sociales tal cual los identificaban en su tiempo, ha ido dejando tras de sí experiencias que han servido a las generaciones posteriores. Ninguna experiencia de lucha se pierde del todo, y siempre la generación que recoge la antorcha las adecua a sus necesidades nuevas, las enriquece y las dona a las generaciones posteriores. Por esto es tan importante la memoria colectiva, sobre todo su componente militar. Pero toda memoria necesita de una conciencia que sepa sacar de ella lo mejor que guarda, y el componente militar y revolucionario de la conciencia independentista adquiere aquí su pleno sentido, aunque no haya necesidad de la autodefensa.
Las masas campesinas que luchaban en defensa de las tierras comunales, de las minas de uso colectivo y rotatorio, de las aduanas que protegían sus derechos colectivos entre los que destacaban los de no pagar impuestos a potencias extranjeras y el de no ir obligatoriamente a servir en sus ejércitos, etc., estas masas defendían algo por lo que también lucharon los pueblos del mundo, los movimientos antiesclavistas y campesinos: la defensa del contenido popular y progresista inherente a la propiedad común que mal que bien resistía ante los ataques privatizadores de las burguesías en ascenso. Las masas precapitalistas vascas definían esos derechos como “lege zaharrak”, y las clases medias vascas como “fuerismo”. Luego, ya bajo el arrasamiento capitalista, aquellos ideales fueron transformándose con muchas crisis necesarias en diversas corrientes: desde el catolicismo social hasta el socialismo en todas sus gamas incluido el marxismo, pasando por el socialismo utópico incluido el anarquismo. Con crisis similares, el “fuerismo” y el “lege zaharrak” se transformaron en nacionalismo burgués y luego en independentismo de izquierdas. Con sus saltos y discontinuidades, apreciamos claramente la dialéctica de la actualidad y de la permanencia de las reivindicaciones básicas de nuestro pueblo.
Un ejemplo más directo y reciente lo tenemos en la actualidad de la fallida reunión de Xiberta en 1977 en la que la izquierda abertzale propuso avanzar colectivamente alrededor de la territorialidad y del derecho de autodeterminación. Esta propuesta no anulaba el contenido socialista de la izquierda independentista sino que lo reafirmaba porque proponía un camino hacia objetivos necesarios en un contexto en el que Euskal Herria ya estaba sola en su lucha, un camino que exigía a la izquierda vasca no olvidar nunca la actualidad y la permanencia del independentismo como la única garantía de supervivencia de nuestro pueblo bajo el capitalismo. Es innegable la existencia de una “lucha permanente” desde entonces hasta ahora, que se ha ido plasmando en fases sucesivas: hasta la negociación de Argel y la reflexión posterior; hasta la Alternativa Democrática de 1995; hasta el Acuerdo de Lizarra-Garazi; hasta la Propuesta de Anoeta, etc.
Con la mundialización de la ley de valor, con las nuevas ofensivas del imperialismo en su fase actual, con los espeluznantes datos sobre el empeoramiento de la situación mundial en cuestiones decisivas como la explotación, el empobrecimiento, la sed y el hambre, la enfermedad, el deterioro medioambiental imparable, la contraofensiva patriarcal y religiosa, etc., con estas tendencias presionando cada vez más, nuestro futuro ya no depende tanto de nuestras relaciones con las izquierdas estatales españolas, que también, sino cada vez más con las izquierdas europeas y mundiales como respuesta a las contradicciones mundiales. Esta forma de ver es inherente al socialismo y, en cierta forma, la lucha independentista siempre ha tenido su conexión internacionalista. Lo que ocurre actualmente es que estamos en plena fase de reordenación mundial de la tríada imperialista en medio de la aparición de potencias emergentes que pueden llegar a ser competidoras del imperialismo, lo que aumenta el valor del internacionalismo entre los pueblos.
Viendo todo esto, resulta precipitado adelantar hipótesis muy precisas sobre qué sucederá y cómo en todas estas cuestiones. Los marxistas siempre nos hemos negado a predecir el futuro, desde que Marx advirtiera explícitamente que su método no era una filosofía de la historia de obligado cumplimiento. Con esta sinceridad teórica en cuanto a la aceptación de un horizonte de incertidumbre y de azar relativos dentro de las grandes tendencias hacia el agravamiento de las tensiones sociales, desde Euskal Herria hemos de saber que la mejor forma de no ser derrotados es la de no negar dogmáticamente ninguna posibilidad, tenerlas siempre presentes en su posibilidad relativa, aunque optemos por una de ellas como la más probable, y actuar en consecuencia desde la actualidad y la permanencia de la praxis revolucionaria.
Tarde o temprano las contradicciones inherentes al modo de producción capitalista harán que el malestar social genere preguntas, actos y resistencias iniciales, luchas posteriores más radicales y concretas en sus reivindicaciones. Cuando esto suceda, si no existen organizaciones revolucionarias que respondan a esas dudas, que propongan soluciones, que adviertan de los peligros, etc., si vuelve a fallar el “factor subjetivo”, ese vuelta de las luchas se agotará en sí misma hundiéndose en el fondo de la derrota, en donde latirá hasta otra nueva primavera. Una de las bases de la teoría marxista de la organización revolucionaria encuentra periódicamente la confirmación de su solidez histórica en los altibajos de las luchas y en sus fases de recuperación y ascenso. No es en modo alguno “determinismo economicista” ni “voluntarismo idealista” sostener la existencia de un proceso tendencial hacia la periódica recuperación de las luchas tras una serie de derrotas y paralizaciones anteriores, es constatación de la historicidad de la dialéctica de la lucha de contrarios --el capital y el trabajo-- irreconciliablemente unidos.
En Euskal Herria hemos logrado crear un “factor subjetivo” sólidamente arraigado en nuestro pueblo, y es él el que nos garantiza la permanente actualidad de la praxis independentista y revolucionaria a lo largo de las fases que pueden conducirnos al logro de la primera independencia y luego de la segunda, en el más breve tiempo posible según las condiciones internas y externas. Las respuestas concretas a los problemas concretos que nos van a ir surgiendo mientras tanto en cada momento, deberemos realizarlas dentro de las condiciones entonces existentes, pero desde el método que se ha demostrado como válido durante medio siglo ya que nos ha conducido hasta aquí. Lo contrario, pretender responder ahora mismo a preguntas que desconocemos, es retroceder del socialismo científico al socialismo utópico.

Iñaki Gil de San Vicente
Rebelión

01 julio, 2007

Propuestas surgidas de la reunión de la comisión de trabajo para una Plan Contra la Represión. La Otra Campaña D.F.-Edo. Mex.

Objetivo: discutir las iniciativas en lo inmediato y lo mediato que se pueden implementar como prevención y respuesta ante eventos represivos.
Se consideró que es fundamental partir de una adecuada caracterización de lo que es la represión. En este sentido las acciones deben tener como principio básico el que surjan desde lo local, desde abajo, y que se pueda hacer un trabajo de construcción hacia otros niveles. Por ello se considero que dos son los ejes que deben tomarse en cuenta al trabajar en iniciativas contra la represión:
1ro. El problema de la represión es, en todas sus formas, prioritariamente un problema político. Esto es, rescatar este del discurso legalista, clínico-médico, humanitarista etc. y asumir que un acto de presión implica una acción instrumentada desde el estado (haciendo uso de su “legitimo derecho al uso de la violencia”) que busca poner a prueba una “correlación de fuerzas”. De esta manera nosotros debemos usar la nuestra, la movilización, no perdiendo de vista que el dialogo que nos importa, a donde nos importa que llegue el mensaje, es abajo, no con los de arriba. Por ello se puso de manifiesto la importancia de hacer uso de los medios de comunicación (internet, radios comunitarias, etc.) y formas creativas de movilización.
2do. Ante casos de represión, deben ser las organizaciones las que decidan como intervenir y la que realicen las definiciones políticas del caso. La organización a la que pertenece la víctima de la represión es la que conduce las acciones, la que organiza los esfuerzos, evitando así que se dupliquen estos y que surjan protagonismos por parte de otras personas u organizaciones; la que puede establecer un trabajo más efectivo con abogados y familiares. Es aquí en donde se toman las definiciones políticas. Esto conlleva la búsqueda de fortalecer el espacio organizativo, sin embargo, debemos tener en cuenta que el individuo se encuentra inmerso en una red de asociaciones (vínculos), de esta manera se considero importante hacer un llamado a los militantes que participan en este y otros espacios de La Otra Campaña a realizar un trabajo de información y concientización al interior de los diferentes grupos con los que se articulen (familia, pareja, organización, etc.) a cerca de las actividades que realizan y las acciones que se deben llevar a cabo en caso de ser victima de un acto represivo, informarles a cerca de con quien acudir y que hacer. Recordar que un problema importante a tomar en cuenta es que muchas veces la lógica del detenido no es la lógica de la familia, que la expropiación del problema por el discurso legalista puede generar un distanciamiento del contexto político del suceso y que esto entorpece la defensa de los compañeros, entrando en la lógica y juego reglamentado por el poder.


Las iniciativas propuestas en lo inmediato son:

Que cada organización discuta el tema de la represión. Que se evalúen los riesgos organizativos, las estructuras de organización y sus formas de respuesta ante acciones represivas (“escalones de mando”), los medios de respuesta, los vínculos, etc. Tener en cuenta que los actos represivos tiene un fin claro: inocular el miedo, desmoralizar. El trabajo entonces debe ser al interior de cada organización, en un primer momento.
Que, en lo posible, cada organización pueda nombrar un compañero responsable, un teléfono del mismo y una dirección de referencia. El objetivo es ir conformando un directorio que permita dar respuesta inmediata a un acto de represión con la difusión del mismo y favoreciendo la efectividad de los enlaces.
Crear una cartilla de urgencia. Esta contendrá una guía a cerca de que decir, con quien hablar, que derechos se tienen ante una detención.
Crear una red de solidaridad con las victimas. Lo que detiene los enfrentamientos es la solidaridad, cuando alguien es detenido@, desaparecid@, torturad@, no solo se golpea, detiene, tortura o desaparece a ese compañer@, también se afecta a su familia, compañer@s etc. ¿Cómo asegurarnos que estas victimas secundarias por lo menos cuenten con lo mínimo indispensable para su seguridad y bienestar?
Pensar en medidas de seguridad básicas que permitan, sin cerrar espacios de participación, tener un mayor control que disminuya en lo posible el riesgo de infiltración.
Subir a Enlace Zapatista un directorio para saber a quién llamar en caso de ser victima o testig@ de un acto de represión.
Las iniciativas en lo mediato. Se considero que lo prioritario es trabajar en la prevención y en un segundo tiempo trabajar en la construcción redes de atención para victimas (primarias, secundarias y terciarias) de la represión.

Iniciativas de prevención:

Multiplicación de foros contra la represión en lo local.
Difundir la información a cerca de los actos represivos, tanto hacia los sectores organizados como hacia los no organizados.
Agilizar los medios de denuncia, establecer una coordinación efectiva y eficaz con los medios libres y otros.
Publicación de manuales, folletos, comics, etc. con el tema de la represión (“familia y activismo”, “que hacer en caso de represión”, que es la represión”, etc.).
Multiplicar talleres contra la represión.
Ampliar y depurar, esto es, definir, un directorio que permita saber con quien se cuenta para la atención, denuncia, difusión de acciones represivas.
Fortalecer el enlace entre organizaciones promoviendo unidades coordinadoras de trabajo (unidades de unidades).
Trabajar en el acopio de materiales necesarios para poder llevar a cabo las iniciativas anteriores.

Iniciativas de acción/respuesta:

Trabajar con los medios libres para agilizar la difusión de los actos represivos.
Trabajar en la conformación de redes de:
Atención medica
Atención psicológica
Asesoría legal
Defensoría de derechos humanos
Para ello se requiere conformar directorios, estructurar principios y formas de intervención. Se debe iniciar el trabajo de convocatoria, registro, y que una comisión sistematice el directorio.
Todo lo anterior lo consideramos como un primer momento, un trabajo que debe realizarse al interior de este espacio (coordinación metropolitana de La Otra Campaña) y al interior de las diferentes colectividades que en este confluyen; sin embargo, nos parece que es necesario buscar un discurso que nos permita extender este trabajo hacia los sectores no organizados de la población, para ello es necesario saber que decir y a quien hablar, hacer una caracterización más amplia de lo que es la represión, tener en cuenta que esta no implica solo detenciones arbitrarias, tortura, etc., también implica despidos, sanciones, problemas en la comunidad, campañas de miedo; que la represión nos toca a todos. Tal vez así iniciemos la construcción de una instancia incluyente.

Nadin Reyes denuncia la desaparición de su padre, ligado a células del EPR

"Luchar por una vida mejor para las personas no es delito", comenta a La Jornada
Ninguna respuesta al caso en la CNDH, la Cruz Roja Internacional y el Congreso
"Nunca supe mucho sobre las desapariciones forzadas hasta que desaparecieron a mi padre hace más de un mes", asegura Nadin Reyes, hija de Edmundo Reyes, quien fue visto por última vez el pasado 25 de mayo en la ciudad Oaxaca.

Desde hace 12 años, Edmundo, integrante del Ejército Popular Revolucionario (EPR), viajaba constantemente fuera del Distrito Federal (donde radica). "Nos decía que iba a ver a mi abuela a Oaxaca", señala su hija. Por eso su familia se sorprendió al enterarse de que esas constantes salidas eran para participar en labores de la agrupación guerrillera.

"Nunca en mi vida me hubiera imaginado que mi papá estaba en ese grupo. Siempre mostró interés por ayudar a la gente que le rodeaba, pero aun así se nos hizo sorprendente, aunque luego de analizarlo y analizarlo muchas veces caímos en la cuenta", añade.

Con 25 años, Nadin Reyes -quien se enteró de la desaparición de su padre a través de este diario- es la persona que se encarga de llevar a cabo las gestiones para localizarlo, debido a que su madre sufre "severas crisis nerviosas".

De hecho, agrega que cuando decidió contarle la situación "fue muy grande su angustia, pues se supone que nunca había habido secretos entre ellos".

Sin embargo, pese al "silencio" de Edmundo, Nadin no le guarda rencor, pues explica que luego de enterarse de lo que es el EPR y de documentarse sobre las desapariciones forzadas y el hostigamiento a los que son sometidos los disidentes del sistema político mexicano "comprendemos bien por qué nunca lo confesó.

"El último día que lo vimos fue el 22 de mayo; dijo que iba a Oaxaca a ver a su familia. Prometió que llegaría el martes 29 de ese mismo mes, pero no fue así. Eso es muy raro, porque siempre cumplía con la fecha en que regresaría, y si no lo hacía, llamaba a casa para avisar; por eso el siguiente sábado decidí hablar con su familia en Oaxaca. No sabía de él, y días después, gracias a La Jornada, me enteré de que estaba desaparecido y que era integrante del EPR".

"Me entra la desesperación"

Nadin se aferra a la esperanza. Pese a todas las circunstancias que rodean la desaparición de su padre, cree que está vivo. "Estoy consciente de las cosas; a veces me entra la desesperación, pero lo que me da fuerzas de seguir en pie es pensar que mi papá está bien, encerrado en algún lugar, pero bien. Pienso que lo tienen secuestrado, en algún lugar clandestino", señala.

Expresa que al no saber el paradero de su padre por más de un mes, constantemente la atacan "sentimientos encontrados. Me invade la preocupación, la angustia, el miedo y la impotencia, pero los enfrento con la idea de que lucharé hasta que me lo presenten o el menos que me digan en dónde y cómo está".

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Comité Internacional de la Cruz Roja, el Congreso de la Unión y la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos son instancias a las que la joven ha acudido para denunciar el caso, y aunque sabe que el proceso será lento, dice, no cejará en su lucha.

Contundente, Nadin Reyes demanda a quienes hayan desaparecido a Edmundo: "Que nos digan dónde está, qué fue de él, y si es culpable de algún delito, que lo juzguen conforme a derecho".

Sin embargo, también es realista. Asegura que aunque no sea culpable de algún delito, por el solo hecho de pertenecer al EPR las autoridades "harán todo lo posible para acusarlo y juzgarlo. Pero luchar por una mejor vida para las personas, como siempre lo hizo, no es un delito".

Edmundo es comerciante, originario de Oaxaca, aunque desde hace años radicaba en el Distrito Federal. Nadin lo describe en la conversación como un "excelente padre", que siempre se preocupó por la educación de sus hijos.

"Nos recomendó que todo lo que hiciéramos fuera con amor, entrega y disciplina; es un padre que nunca nos golpeó, pues sus regaños dolían más y nos hacían reflexionar", añade. Ahora clama por justicia. Exige que las autoridades investiguen si fue secuestrado o que lo presenten si lo capturaron. "Como familia tenemos derecho a exigir su presentación".

EMIR OLIVARES ALONSO. Tomado de La Jornada 01 07 07.

MINUTA DE LA REUNION DE “LA OTRA DF-EDO. MEX” EN UNIOS (20 de junio DE 2007)

ASISTIERON: 20 REPRESENTACIONES DE GRUPOS, COLECTIVOS Y ADHERENTES EN LO INDIVIDUAL
ORDEL DEL DIA
1.- INFORMACIONES.
2.- ANÁLISIS Y TAREAS DEL FORO NACIONAL CONTRA LA REPRESIÓN, CELEBRADO EL 10 DE JUNIO DE 2007, EN LA CD. DE MÈXICO.
3.- PROGRAMA NACIONAL DE LUCHA.
4.- ASUNTOS GENERALES
SOBRE EL PUNTO 1.
JRA Informó que la propuesta del millón de firmas ha sido aceptada por 15 estados.
SOBRE EL PUNTO 2
Se dio lectura a la propuesta del Comisión Sexta.
Respecto a la represión de compañeros de La Otra Campaña (LOC) en distintos estados de la república se dieron las siguientes informaciones y llamados de solidaridad.
a) Se hace un llamado a respaldar a los presos de Chilapa Guerrero.
b) Denuncia de la represión a la organización de los Dorados de Villa en el estado de Veracruz.
c) La comunidad de indígena zapoteca, integrante del Consejo Indígena Popular de Oaxaca, Ricardo Flores Magón (CIPO-RFM) denuncia una agresión del gobierno del estado y que entraron en conflicto 2 comunidades; la de San Isidro, adherente a la Sexta y los habitantes de San Miguel respaldados por el gobierno, invadieron el bosque de la zona, que desde muchos años atrás ha sido responsable los habitantes de San Isidro.
d) CAPIZO informa de un desalojo en Chiapas de la organización OPEZ histórica en la comunidad Emiliano Zapata, municipio de Tuzantán.
e) El FPDT convoca para el día 4 de julio a un mitin en el Tribunal Superior de Justica de Toluca y el 25 de junio para presionar al juez para que dictamine la liberación de la compañera Magdalena García Durán.
· Tareas:
· Elaborar 4 comunicados/cartas para denunciar la represión de los compañeros de La Otra Campaña en los estados de Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
· Consultar con las organizaciones, colectivos y adherentes en lo individual con el objetivo de realizar mítines en las representaciones estatales, donde se está dando la represión.
· Consultar con las organizaciones, colectivos y adherentes en lo individual para realizar un mitin en la Secretaría de Gobernación, con este mismo carácter.
· Promover la Caravana propuesta por el EZLN para el 19 de julio en Tuxtla Gutiérrez.
· Proponer acciones dislocadas para el 19 de julio en el D.F. y estado de México.
· Convocar reuniones en contra de la represión en el os estados donde se está dando.
· Preparar propaganda para las dislocadas.
Se integró una Comisión para diseñar un Plan de trabajo para hacer frente a la represión.
Propuestas:
· Realizar acciones de difusión y concientización sobre la represión que está desbordando los gobiernos federal, estatal y municipal sobre la población y adherentes a la Otra Campaña.
· Se propuso establecer una unidad organizativa de trabajo con las organizaciones, grupos, colectivos y adherentes en lo individual que se reúnen periódicamente en el local de Uníos y desarrollar en cada uno de sus respectivos espacios unidades organizativas locales para darle continuidad al Plan de trabajo propuesto por la comisión.
· Proponer nombre a lo que pretendemos construir como estructura contra la represión.
· Contactar y hacer una agenda de los medios libres de comunicación para se integren al Plan de trabajo para contrarrestar a los medios de comunicación gubernamentales.
· Proponer foros para difundir, concientizar, politizar, y propagandizar todo lo referente contra la represión.
· Elaborar mecanismos de alerta en contra la represión
· Prevenir y asegurar respuestas oportunas e inmediatas en cualquier caso de represión.
· Innovar estrategias de acción que generen expectativas y alerta entre la sociedad civil y adherentes de la Otra Campaña.
· Asegurar equipos de trabajo que atiendan la cuestión jurídica, la atención a presos políticos, la búsqueda de desaparecidos y equipos de defensa en represiones masivas.
· Tomar medidas sobre el espionaje, la penetración, la vigilancia policiaca a nuestras organizaciones, grupos y adherentes en lo individual.

NOTA: El Programa Nacional de Lucha se discutirá en la reunión del miércoles 27 de junio.
Próximas reuniones:
De la Comisión del Plan de Trabajo: Lunes 25 de junio de 2007, a las 14:00 horas en el local de Uníos.
De la Unidad Organizativa de trabajo para el día miércoles 27 de junio de 2007, a las 17:00 horas en el local de Uníos.

SOBRE EL PUNTO 3
JAR propuso realizar una síntesis de lo que se ha hablado, propuesta en otras reuniones los referentes al Programa Nacional de Lucha, para que todos los participantes en estas reuniones de Uníos tengan una panorama general de lo que se ha estado discutiendo y una vez que se tenga toda esta información se plantearán métodos de participación, formas de desarrollo para su elaboración., lugares y fechas tentativas para su desarrollo.

ATENTAMENTE
ANGEL (Colectivo Zapatista Neza).
DAVID (Unidad Organizativa Nezahualcóyotl).

JUICIO POPULAR A FIDEL HERRERA

Pronunciamiento de la Red Unidos por los Derechos Humanos
Junio de 2007

A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
AL PUEBLO DE MÉXICO
AL PUEBLO DE VERACRUZ
A LA OPINIÓN PÚBLICA

1) ¿Quién gobierna Veracruz? Invitamos a todo el pueblo consciente y organizado a escuchar nuestra palabra decidida, porque es denigrante que un ser humano todavía tenga que hacer valer sus derechos ante otro ser humano. Es vergonzoso que en pleno siglo XXI y a pesar de los convenios firmados por nuestro país, los mexicanos y veracruzanos tengamos que hacer valer ante quienes nos gobiernan derechos consagrados en nuestra actual constitución, derechos tan elementales como la tierra, el trabajo y la vida.

2) Queremos decirles que los miembros de la La Otra Campaña en la Huasteca-Toptonacapan, al igual que miles de veracruzanos, tenemos muchos pendientes con el "gobierno" del estado, que sexenio tras sexenio viola los derechos humanos. Podemos mencionar algunos homicidios de 1994 en la Huasteca: Atanasio y Rolando Hernández, en Cantollano, luego Nicolás; los crímenes en Tzocohuite y el robo de 23 autobuses a la cooperativa de transporte… descanse en paz Gabino Santiago; el homicidio en Tihuatlán producto de una cruenta represión: Bernardino Antonio; el engaño y las imposiciones de Cumbre Tajín; la represión y asesinatos al Movimiento Ciudadano Coyuteco, en el Totonacapan; el encubrimiento a las corrupciones de los ayuntamientos; la miseria de las comunidades, la falta de empleo, la migración y la desintegración familiar; el vergonzoso caso de doña Ernestina, violada y asesinada en Zongolica; el encarcelamiento de Albertano Pérez, en Tuxpan; la injustas condenas de 10 y 15 de años que cumplieron Sergio Cerón y Santos Soto, entre tantos presos inocentes utilizados como chivos expiatorios; y cuántas historias de represión que se nos escapan o que no conocemos y que jamás cabrían en un boletín. Ahora Fidel Herrera sigue esa misma línea y ya es hora de hacer algo.

3) Otra de tantas cuentas por saldar es la reciente represión a los campesinos de la comunidad Lomas del Dorado, en el municipio Ixhuatlán de Madero, quienes tomaron alrededor de 500 hectáreas ejidales que les pertenecen desde 1938 por decreto presidencial: arrebatadas por la familia Faisal en oscuras maniobras legales que el gobierno esconde, respaldadas mediante pistoleros a sueldo.

4) Estos campesinos indígenas, como tantos del país, han realizado muchos trámites desde la solicitud que hicieron un 15 de julio de 1923, sin recibir la posesión de su tierra. Y desde la conquista española, más de 500 años han pasado y sólo han recibido azotes, esclavitud y explotación en su propio territorio por parte de hacendados, caciques nacionales y extranjeros, con ayuda flagrante de gobernantes mexicanos que han usado indebidamente a paramilitares, soldados y policías en su contra. A casi dos siglos del primer gran levantamiento armado por la independencia y a casi un siglo de la revolución, es el gobierno el que olvida la causa que ha dado origen a esas luchas y como en tiempos de la colonia y el porfiriato, usa la represión y trata inútilmente de desprestigiar las justas luchas de quienes elevamos nuestra voz para exigir nuestro derecho a una vida digna y que todavía están plasmados en nuestra constitución, por más que la hayan parchado para despojarnos de nuestra historia y de nuestra patria… tal parece que no hubieron independencia ni revolución. Por ello, anunciamos que apoyaremos esta lucha hasta que esas tierras queden en manos de quienes las trabajan y sean castigados los verdaderos ladrones y asesinos.

5) D enunciamos que en dicha represión, la tarde del 14 de junio de 2007, el "gobierno" de Fidel Herrera Beltrán traicionó un acuerdo de diálogo con los campesinos a través de Roberto Álvarez Salgado, Delegado de la Subsecretaría de Desarrollo Político en Tuxpan, desalojando y arremetiendo contra unos 50 campesinos, hombres y mujeres, con cientos de policías, helicóptero, patrullas y caballos, quemando pertenencias, destruyendo y robando automóviles; disparándoles con armas de fuego como si fueran animales, hiriendo a uno y logrando detener a por lo menos diez, quienes fueron cruelmente azotados y encerrados en el penal de alta seguridad en Villa Aldama, Veracruz. Asimismo, Javier Islas Cruz, observador de derechos humanos, fue torturado y aventado al monte días después, acusado falsamente de ser un líder guerrillero. Y Gabino Flores Cruz, líder del movimiento, sigue desaparecido. Todos ellos son adherentes a La Otra Campaña y se les imputan cargos falsos. En Veracruz, la represión late con fuerza.

6) D enunciamos con indignación esta humillación realizada por el Gobierno de Fidel Herrera Beltrán, y anunciamos que el compañero Gabino, vivo o muerto, aparecerá entre nosotros luchando por la justicia y la paz. Y los compañeros presos de todo el país van a ser liberados. Sus tierras, recuperadas. Y los responsables de tantas violaciones a los derechos humanos serán castigados con el peso de la injusticia de 500 años, por todo un pueblo al que no podrán ya comprar con sus miserables dádivas ni programas gubernamentales. Por eso se avisa a los malos gobernantes, entre ellos el gobernador Fidel Herrera, que el pueblo no olvida y que le haremos un juicio popular y político: de algún modo va a pagar por todo lo que está haciendo, y lo va a lamentar. Pero no le exigimos nada, sólo le avisamos que las cosas no se van a quedar así.

7) Anunciamos que a partir del 5 de julio comenzaremos con una movilización frente al palacio de gobierno en la ciudad de Xalapa, y haremos diversas acciones jurídicas, políticas y organizativas hasta cumplir nuestro cometido. Así que pedimos al pueblo de Veracruz, de México y a los pueblos en lucha del mundo, a sumarse a esta declaración y estar atentos a cualquier represalia contra los miembros de La Otra Campaña y sus familias, así como de otros movimientos honestos y no electoreros.
DEMOCRACIA, LIBERTAD, JUSTICIA
Por un gobierno que mande obedeciendo al pueblo de México, no al extranjero

Red Unidos por los Derechos Humanos
La Otra Campaña en la Huasteca-Totonacapan

Documenta la CDDH ofensiva del gobierno contra luchadores sociales

Las autoridades inventan delitos y maltratan a los activistas de forma sistemática, afirma
En Veracruz 10 campesinos nahuas fueron vejados por policías y permanecen en prisión

"Golpeados e interrogados en presencia de los mismos policías que los habían trasladado a garrotazos, patadas y amenazas de muerte", según documentó la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos (CDDH), los diez campesinos nahuas capturados por la policía estatal de Veracruz en el poblado Diez de Junio, Ixhuatlán de Madero, Veracruz, el 14 de junio, fueron confinados en el penal de alta seguridad de Villa Aldama e interrogados sin traductor de su lengua.

Por su parte, en entrevista radiofónica para el programa dominical La otra campaña, Privilegiando el oído, en la difusora XEYT (Radio Teocelo), Ana María Vera Cid, de la misma CDDH y defensora de los campesinos, miembros de la organización Dorados de Villa y de la otra campaña, señaló que en todo el país es común que a los luchadores sociales les inventen delitos, y que sólo se cumplen ciertos formalismos legales pero el estado de derecho no es respetado por el aparato judicial. Y relata: "el 18 de junio tuvimos la primera oportunidad de entrar al penal. Hasta entonces sólo se sabía que ahí estaban diez personas. Pudimos platicar con cada una, en condiciones adversas. A través de un plástico grueso y unos agujeritos por donde pasa la voz, sin posibilidad de mayor contacto humano. Uno de ellos tiene una bala en el glúteo. Todos fueron golpeados, unos con heridas en la cara. Algunos lograban abrirse un poco la ropa para mostrar moretones y costras. No sabíamos a disposición de qué juez estaban. Nos dicen que del de Chicontepec. Pero estábamos en Villa Aldama. Habían mandado el exhorto de Chicontepec a Jalacingo. En Jalacingo me dijeron que como tenían mucho que hacer, habían mandado exhorto a la juez de Villa Aldama. Alcanzamos a la juez, pero ella dice 'me lo acaban de entregar'. En efecto, el sello de recibido dice las 14 horas.

"No tenían derecho a detenerlos en la forma que lo hicieron, ni a maltratarlos. Hay un puntito con el que las autoridades se cubren: los 'pescaron en flagrancia' dentro del terreno ocupado, y de ahí en adelante vienen las arbitrariedades. La ley determina que el Ministerio Público que detiene cuenta con 48 horas. Determina si los consigna o deja libres. Los detuvieron el día 14, el 16 los pasan al juzgado. Estábamos ya en el 18 de junio y apenas hablábamos con ellos. Y no podíamos hacer ninguna gestión. No conocíamos el expediente ni de qué los acusaban".

Vera Cid señala la constante incongruencia de las autoridades: "el estado de derecho no quiere decir nada más que hay leyes, sino que se aplican. Una cosa es lo que se apunta en expedientes y otra la realidad. De qué sirve que lleguen los papeles si ninguna persona puede verlos. ¿Dónde quedó la bolita? El expediente está en Chicontepec, aunque el exhorto llegó a Jalacingo, y de ahí le avientan la papa caliente a la juez municipal de Villa Aldama. El juez de primera instancia, de mayor jerarquía, lo manda a la otra, quien tiene que obedecer. Esta no conoce ni muestra nada, asustadísima porque es un problema político más que jurídico. No le dan órdenes exactas, nada más le avientan el expediente. Todo eso impide dar los pasos legales en beneficio de los detenidos".

Añade que "despojo" sería su único "delito", pues se metieron a un terreno del que hay persona en posesión. Ellos reconocen que es un terreno cercado, en el que había ganado. "Llegamos, abrimos la puerta y nos metimos", dicen. Saben que cuando se dotó de tierras no se entregaron todas. "Perciben que tienen el derecho", expresó la abogada.

No obstante, "les agregan delitos: daños, resistencia de particulares, ultraje a la autoridad. Se los arman. Las autoridades tienen los detenidos, el expediente y los peritos para manejarlo. Resulta que dicen 'hay daño, mira, un chaleco con machetazos, y ahí está el peritaje de que cuesta cuatro mil 200 pesos'. Y no podemos decir que no, el expediente ahí está. No podemos hablar de un régimen de derecho cuando las leyes no coinciden con la realidad, porque se enchuecan para ponerles los delitos, que es lo que sucede con todo luchador por una causa social. No es que realmente cometa delitos, o a veces podemos decir que delitos muy simples, pero se los cambian. Eso lo vemos a lo largo y ancho del país".

Fueron despojados por sus captores de relojes, cinturones, modestas cantidades de dinero (de 80 o 100 pesos); los dejaron sin los zapatos, y a uno sin anteojos; primero los tuvieron cabeza abajo, y no les han dado un jabón para bañarse, según describe el informe del CDDH.

Hermann Bellinghausen. Tomado de La Jornada 26 06 07