09 noviembre, 2006

Oaxaca como México

Pobre Vicente Fox. Pobre porque nunca supo qué hacer en Oaxaca ni qué hacer con el gobernador de ese estado. Pobres de los asesinados por las fuerzas del Presidente y por la impudicia de Ulises Ruiz. Pobres de sus deudos, de su impotencia y porque sus muertos nunca serán considerados mártires. Pobres de los miembros de la pleonástica Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca porque sus reclamos no han sido satisfechos y porque han tenido que abandonar sus trabajos. Pobres por ser tan miserables y por tener que vivir en un país donde siempre han sido marginados. Pobres los militares y los miembros de la Policía Federal Preventiva (PFP). Pobres de ellos por tener que trabajar en esas labores y por tener que perseguir ­y matar­ a sus hermanos oaxaqueños. Pobre Oaxaca por padecer una de las peores lacras del país, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pobre Ulises Ruiz porque carga y cargará en sus hombros los nombres de muchos muertos y porque su renuncia se antoja imposible: pesan más los pactos entre la Presidencia con el PRI y con la maestra y aliada de Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo, que la razón. Pobres los tianguistas, los escolares, los comerciantes y los profesores oaxaqueños. Pobres porque sus vidas se han detenido, porque el turismo ha desaparecido y por ser víctimas de las sandeces de nuestros gobernantes. Pobre Vicente Fox: quería marcharse a su rancho sin desparramar "mucha sangre" y deseaba que se le recordase por haber cedido el mando con poco ruido. Pobre de él porque no supo distinguir entre la realidad y la magnitud de los sucesos con lo que Marta le pide, con lo que su partido le exige y con lo que Calderón y Gordillo le explican. Pobres de los ineptos políticos que desgobiernan junto con Fox. Pobres por nunca haberse percatado que primero es la dignidad y el país y luego su chamba. Pobres por ser tan torpes. Pobre Carlos Abascal por haber invocado a Dios tras haber asegurado que en Oaxaca no se derramaría sangre. Pobre Abascal porque Dios no lo escuchó. Pobres de las 59 personas capturados por la PFP y que por ahora habitan el mundo de los "desaparecidos". Pobres de ellos si han sido torturados o violados. Pobre del México oaxaqueño que viaja por el mundo mostrando lo peor de nuestras caras: la realidad de la miseria y la estulticia de nuestra clase política. Pobres de todos los hombres oaxaqueños que tienen que cruzar la frontera, arriesgar sus vidas y trabajar con los gringos para impedir que sus familias continúen padeciendo hambrunas. Pobres de sus vástagos porque crecen sin pater familia. Pobres de todos los mexicanos librepensadores que azorados observan lo que sucede en la tierra de Francisco Toledo. Pobres de ellos porque es tan poco lo que logran las palabras, las voces, la pintura o la razón ante la sordidez de los gobernantes. Pobres de quienes quieren decirle no al poder y de quienes aterrados observan que la moral es mera entelequia entre la mayoría de nuestros dirigentes. Pobres de quienes sabemos que en México, en estos momentos, y entre nuestra ralea política, prevalece lo que Martin Scorsese denomina la "zona cero de la ética". "Si a un niño le preguntan si de mayor quiere ser policía o ladrón, la respuesta debería ser: '¿cuál es la diferencia?'", explica uno de los personajes de Infiltrados, la última película de Scorsese, y que en el léxico foxiano y ruizano diría: "Si a un niño oaxaqueño pobre le preguntan, si acaso llega a mayor, si quiere ser policía, político, presidente, gobernador o ladrón, la respuesta debería ser, 'ladrón'". Pobres de todos los pobres enlistados en este inmenso párrafo, incluyendo a Fox y a Ruiz, cuya impericia, falta de sensatez e incapacidad han mostrado a México ante el mundo como una nación donde la "zona cero de la ética" es la constante y la realidad; pobres de ambos porque saben que la han jodido y son incapaces de resarcir el daño. Pobres, porque los muertos, sus muertos, nunca revivirán. Pobres por ser unos de los arquitectos de la zona cero de la ética en México. Pobres de todos los que habitan en este párrafo que no permite ni puntos y aparte, ni treguas ni respiro ni quietud ni complicidad. Fox ya se marcha. Ruiz se irá en cuanto llegué Calderón o un poco antes. Los muertos no se moverán y la miseria de los pobres en Oaxaca no se modificará. La realidad no admite contubernios: los pobres de Oaxaca seguirán igual, Calderón habitará en Foxilandia y los niños oaxaqueños optarán por ser dignos ladrones antes que mendaces políticos. Punto final.

Arnoldo Kraus

La letra pequeña


La (des)información de El País sobre Oaxaca

"Los gritos del silencio cruzaron las fronteras todo el mundo sabe que Brad fue asesinado"

Carlos Vigueras. Chiapas. Indymedia

Todo el mundo lo sabe, menos los numerosos y esforzados lectores del diario EL PAIS. Tentada estuve de encabezar esta breve nota con el curioso título del poemario de Jorge Riechmann, El día que dejé de leer El País. Pero opté por dejarlo tal como estaba porque, aunque voy a dejar de leer El País, éste seguirá (des)informando en "letra pequeña".

Pero, se preguntarán ustedes, a qué se debe esta requisitoria. Se debe a las noticias publicadas por ese periódico en relación a los acontecimientos en Oaxaca (México) y en especial, sobre la muerte del periodista y fotógrafo independiente Brad Will.

Hasta hoy EL PAIS en su edición impresa todavía no ha dado la noticia de su muerte. Si repasamos los artículos aparecidos durante la semana de los hechos, entre el 28 de octubre, sábado y el 5 de noviembre, el domingo de la semana siguiente, descubriremos el modo como, dando aparentemente las noticias con objetividad y mesura, se silencian hechos fundamentales, entre otros y especialmente la muerte del periodista y de, al menos, otras tres personas, alcanzadas por los disparos de los paramilitares.

Brad Will murió el viernes 27 de octubre, por un disparo en la boca del estómago. El mismo día murieron Esteban López Zurita y el profesor E. Alonso Fabián. El periódico del sábado no da ninguna noticia del hecho, sino que sigue en la tónica de los días anteriores, presentando los acontecimientos en Oaxaca como resultado de presuntos contactos entre el movimiento popular y la guerrilla. La entradilla dice textualmente: "Líderes de la revuelta son acusados de tener vínculos con grupos armados de la región de Loxicha". Sigue un largo artículo seguido de otro en la página siguiente sobre la represión que tuvo lugar en la localidad DIEZ AÑOS ATRÁS. El lector tiene la sensación de que lo que está ocurriendo es resultado de vejaciones y culpas acumuladas pero no logra discernir los acontecimientos presentes que han desencadenado la crisis. En último término el recurso a la historia lejana del conflicto es una estratagema para eludir el análisis del aquí y el ahora. El periódico esperará al miércoles 1 de noviembre, cuando ya el Senado ha desautorizado al gobernador Ulises Ruiz y ha pedido su dimisión – a lo que éste se niega – para informarnos sobre la catadura de semejante personaje, no fuera a ocurrir que se le acusara de intervenir a favor de los huelguistas. Ese proceder visibiliza, a mi modo de ver, la práctica informadora del periódico: atenerse preferentemente a fuentes oficiales, esperar a que tales fuentes se pronuncien para pronunciarse ellos a su vez, minimizar el relato de los afectados de la otra parte y poner en cuestión sus afirmaciones, relativizar las culpas de los poderosos, a no ser que estén confirmadas por la autoridad competente; distanciar los hechos evitando el aquí y el ahora y aludir, sin exponer claramente los detalles.

Pero sigamos con la crónica. El domingo 29 de octubre es el día fatídico. Los paramilitares acosaron las barricadas en Oaxaca y las tropas federales se desplegaron y avanzaron hacia la ciudad en contingentes de varios miles. El mismo domingo Indymedia daba la noticia de la muerte del periodista, con fotografías incluidas, mientras que EL PAIS seguía sin decir nada. En la edición virtual aparece el párrafo "todo el mundo se tiró al suelo, menos Bradley Roland Will…que seguía grabando con su cámara". Esta edición es de pago y como no soy subscriptora no puedo acceder a ella. Desconozco pues si más adelante se da alguna noticia más, cosa que sin embargo no ocurrió en la edición en papel que leí ese día.

Hasta ese domingo las crónicas parecían augurar una inmediata guerra civil en Oaxaca. Las referencias a la relación con la guerrilla y los agravios de la ciudadanía, la insistencia en el caos generado por las barricadas que inundaban la ciudad y el comportamiento de los seguidores de la APPO (Asamblea Popular de los pueblos de Oaxaca), las imágenes que ilustraban las noticias…creaban esa sensación. Pero el lunes el tono es completamente distinto. La APPO ha llamado a la población "a no enfrentarse a las tropas"; convocaron a la resistencia pacífica "sin caer en provocaciones". No se sabe si ha habido un cambio en la estrategia del movimiento o si es un cambio en la percepción del periodista puesto que todo parecía encaminarse a una resistencia violenta y armada y en vez de esto, nos tropezamos con un movimiento de resistencia popular multitudinaria y pacífica. Algo ha fallado en la información que se ha dado hasta ese momento, cosa que debería explicarse. Sin embargo mutismo, que se añade al silencio sobre los muertos del viernes, y estamos ya a lunes 30 de octubre. Todos los medios independientes han dado la noticia y ha habido manifestaciones y actos de repulsa en muchas ciudades. Pero el lector de EL PAIS sigue sin saber con claridad qué es lo que está pasando y sobretodo, ignora datos esenciales.

Hay que esperar a la crónica del miércoles 1 de noviembre, la misma en la que se da noticia de la decisión del senado para pedir la dimisión del gobernador, para que en un párrafo ya casi al final del artículo y a tono con la recomendación del Departamento de Estado norteamericano para que los viajeros estén atentos a su seguridad se diga, como de pasada, " sobre todo después de la muerte la semana pasada de un reportero neoyorquino por disparos de pistoleros presuntamente vinculados con las autoridades oaxaqueñas". Eso es todo, ni más ni menos.

Moraleja 1: nadie podrá decir que EL PAIS no informa, pero lo hace de tal manera que si el lector no está previamente informado no se entera de nada y tiene la sensación confusa de que está informado y de que, a la vez y extrañamente, no sabe el detalle de nada. Pero se equivoca si lo atribuye a un defecto de su persona o a la distracción que acompaña leer el periódico por encima mientras se toma el café. No, responde a un modo deliberado de (des)informar del que las crónicas sobre lo sucedido en Oaxaca y en especial el silencio, velado y sólo roto en la letra pequeña, sobre los asesinatos perpetrados por los pistoleros "presuntamente vinculados a las autoridades" es un ejemplo revelador.

Moraleja 2: Deje de leer EL PAIS y pásese a los medios independientes. Su nivel de información mejorará notablemente o cuando menos sabrá lo que no sabe y no tendrá la sensación, confusa, de que sabe lo que ignora.

Montserrat Galceran (tomado de Rebelión)
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=40889

Fox en la Basílica

Una de las herencias indeseables del foxiato es que un sector de la opinión pública ya se acostumbró, y toma como naturales la sarta de exageraciones, ignorancias, despropósitos y gracejos que casi a diario profiere el todavía Presidente de la República. De existir un indicador, que podríamos llamar dicharachos per cápita, sin duda Fox elevaría el promedio general por el número de frases dizque chistosas que suelta como apotegmas reveladores de su accidentada formación cultural.
Pero las abundantes declaraciones presidenciales para nada deben ser tomadas como inocentadas, exabruptos de un personaje renuente a comprender que la titularidad del Poder Ejecutivo demanda un esfuerzo constante de aprendizaje en las complejidades que caracterizan a la sociedad mexicana. En el siempre fecundo lenguaje foxista, jardín que reverdece en cualquier época, hoy llamamos la atención a una de sus afirmaciones en la que se pitorrea del laicismo mexicano. La semana pasada dijo que el 30 de noviembre tiene la intención de ir a la Basílica de Guadalupe con el fin de agradecer a la Virgen su apoyo durante el sexenio. Según el corto entendimiento de Vicente Fox la visita será "el último acto de gobierno, así le pese a los que hablan de la separación de Iglesia-Estado y del laicismo del Estado mexicano".
La confusión mental del esposo de la señora Marta es un caudal inagotable, y prueba de ello es que a su propósito citado le agregó que "este gobierno tuvo la fortuna de empezar con el pie derecho, porque lo primero que hice fue irme a la Villa de Guadalupe y pedirle a la madre de todos los mexicanos que me ayudara, que me inspirara y que me diera fuerzas". Pues que se asegure don Vicente de sí estar en México para cumplir con su intención de hacer su peregrinación para el día señalado, porque anda tan ocupado en viajes al extranjero que se le puede complicar su regreso a nuestro país.
La cuestión no es el derecho personal que tiene Fox, o cualquier otro ciudadano(a), para ir a la Basílica. El tópico es que esa hipotética visita la perciba él como un "acto de gobierno". Nuestras leyes marcan muy bien que en su calidad de funcionarios públicos estas personas simplemente no pueden participar en cultos religiosos. Pueden hacerlo de forma particular, en actos religiosos públicos o privados, pero desprovistos del puesto que les concede la administración pública. Luego entonces, si Fox insiste en que su manda guadalupana tiene relación con sus deberes gubernamentales, las autoridades de la Secretaría de Gobernación, a través de la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos, tienen que sancionarlo. Pero si no lo hicieron en la primera propagandizada visita de Fox hace seis años, es seguro que en esta ocasión van a seguir mirando para otro lado.
Para Vicente Fox, de acuerdo con su declaración, él llegó a la Presidencia por un acto providencial de la Virgen de sus devociones y no por los votos de millones de personas que le creyeron y votaron a su favor en el año 2000. Pero, además, en el singular modo foxista de hacer teología política, a lo largo de seis años la Guadalupana retribuyó al presidente con favores que se reflejaron en una buena dirección de la nación mexicana. Fox dice que por ir a la Basílica comenzó su administración "con el pie derecho". Pues a lo mejor el primer paso sí lo dio bien, concedámosle esa ilusión, pero a partir de ahí tomó veredas sinuosas y anduvo en círculos que muy pronto convencieron incluso a muchos de sus iniciales partidarios de que no tenía idea de cuál era el rumbo a tomar
Ahora nos enteramos de que el 1º de diciembre de 2000 Vicente Fox le hizo tres peticiones a la Virgen de Guadalupe: 1) que le ayudara, 2) que lo inspirara y 3) que le diera fuerzas. Propongo que alguna de las muchas agrupaciones dedicadas a sondear las tendencias de la opinión pública en México tome el tema en sus manos y nos informe, después de una cuidadosa selección de una muestra representativa de la población mexicana, qué porcentaje de la ciudadanía cree o no que la Virgen le concedió a Fox sus tres peticiones. Por lo pronto ayudo con algunas preguntas que podrían guiar la investigación "¿Usted piensa que la Virgen de Guadalupe le ayudó durante su sexenio a Vicente Fox mucho, poquito o nada? ¿Escuchó sus peticiones? ¿Hizo Fox sus peticiones de manera clara y concisa?" Como sea, agradecido sí es, porque regresa adonde realizó el pliego petitorio: no cualquiera tiene el valor de ir con los resultados obtenidos por Fox.
Es larga, muy dilatada, la lista de cuestiones que Fox no quiso o no pudo aprender sobre el México contemporáneo. Uno de los componentes de esa lista es que nuestro país se caracteriza por su diversidad. La pluralidad religiosa crece todos los días, hoy entre 15 y 20 por ciento o más de la población tiene un credo, o ninguno, distinto del católico romano. De ahí que referirse, como hizo cándidamente, a la Virgen de Guadalupe como la "madre de los mexicanos" es no tener noción clara sobre las tendencias cada vez más cambiantes en la identidad religiosa elegida por millones de mexicanas y mexicanos.

Carlos Martínez García (tomado de La Jornada 8-XI-06)

SITUACIÓN ACTUAL DE AYOTZINAPA

La Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Guerrero, a sus 80 años de vida aun continua luchando en contra de los malos gobiernos, que siempre han querido desaparecer una escuela que entre sus principales objetivos ha sido formar maestros verdaderamente comprometidos con la educación, así como de luchar por seguir defendiendo los derechos del pueblo, como lo es la Educación pública, por tal motivo el estado siempre ha caracterizado a las Normales Rurales como focos rojos dentro del país, sobre todo por la gran historia que las ha caracterizado, por los maestros y luchadores sociales que de ellas han salido, como lo fue el maestro y comandante Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas, el profesor Misael Núñez Acosta, entre otros, quienes en cierto momento fueron parte de la comunidad estudiantil de las normales rurales y que fuera dentro de estas donde les surgiera ese calor de lucha a favor del pueblo oprimido y explotado.
Tal parece que año con año el objetivo de los gobiernos farsantes que han pasado por el estado de Guerrero ha sido terminar con esta gran institución reconocida a nivel nacional, el gobierno del C. P. Carlos Zeferino Torreblanca Galindo no ha sido la excepción, el año pasado la Normal de Ayotzinapa se vio obligada a emprender una lucha en conjunto con las demás Normales Públicas del Estado, para exigir las plazas para los egresados, este año el gobierno nuevamente ha buscado una excusa para tratar de cerrar definitivamente nuestra escuela, puesto que así lo ha declarado en los medios de comunicación local.
Desde el pasado 10 de octubre del año en curso, la Normal de Ayotzinapa se declaro en paro indefinido por la lucha que su base estudiantil decidió emprender para defenderla ya que el Secretario de Educación en Guerrero, Lic. José Luis González de la Vega Otero, respaldado siempre por el gobernador pretenden recortarle 10 matriculas que le pertenecen a la misma, es decir, pretenden dejar sin estudiar a 10 compañeros que verdaderamente lo necesitan por todos los beneficios que nos brinda y que como estudiantes no podemos permitir que poco a poco se vayan cerrando espacios que conduzcan a la privatización de la Educación Publica.
El 10 de octubre también se entrego un pliego petitorio con las demandas educativas que más aquejan a la institución, entre estas demandas se destacan las que abanderan la lucha que hasta hoy mantienen los estudiantes, dichas demandas son las siguientes:

* Respeto al corrimiento del escalafón.

* Reintegración de las matriculas congeladas.

* Expedición oportuna de la convocatoria para nuevo ingreso, ciclo escolar 2007-2008, respetando la asignación de 140 espacios y promedio mínimo aprobatorio.

* Asignación de maestro bilingües (Mixteco, Tlapaneco, Amusgo y Náhuatl).

* Reintegración de los talleres de Herrería, talabartería, carpintería, apicultura y artes plásticas.

Estas son las principales demandas a las cuales no ha tenido disposición de solucionar satisfactoriamente el Secretario de Educación, por lo cual el estudiantado en conjunto con padres de familia, campesinos y compañeros de las demás Escuelas Normales Rurales del país (FECSM), nos hemos organizado para defender estos derechos que nos corresponden a todos, cabe mencionar que la Normal de Ayotzinapa en ningún momento esta pidiendo algo nuevo, solo exigimos que se nos respete lo que ya tenemos, ya que los puntos antes mencionados fueron firmados en una minuta de acuerdo el día 5 de octubre de 2005 con la Secretaria de Educación Guerrero (SEG), como compromisos que se cumplirían en tiempo y forma. Hoy a más de un año no se han respetado dichos acuerdos y en algunos puntos se ha violado el cumplimiento a estos, por ejemplo el incumplimiento del promedio mínimo aprobatorio para que los aspirantes a ingresar tengan una oportunidad de participar en el proceso de selección.
Como resultado de la violación a los acuerdos de la minuta, nos hemos manifestado por el respeto a la Educación Publica, haciendo uso del articulo 9° constitucional en nuestra entidad y la respuesta por parte de las autoridades Educativas ha sido la cancelación publica del año escolar 2006-2007 para las academias de 1° a 3er grado, además del hostigamiento policíaco al movimiento y las averiguaciones previas que se están ejerciendo en contra de los compañeros normalistas. La respuesta que el Estado ha dado a las demandas de la Normal es la misma que recibieron los mineros de Lázaro Cárdenas, los campesinos de San salvador Atenco y recientemente la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca(APPO) ya que desde el pasado 27 de octubre la Escuela Normal de Ayotzinapa esta siendo amenazada de un posible desalojo y no dudamos que esto no sea posible, ya que las políticas del gobierno fascista que encabeza Zeferino Torreblanca Galindo, ha sido el de reprimir a todo aquel que se manifiesta por defender sus derechos, por ejemplo los comuneros opositores al proyecto hidroeléctrico la parota (CECOP), la militarización en comunidades marginadas de la Costa Chica y la Región Montaña del Estado de Guerrero, la persecución y hostigamiento a luchadores sociales que se han manifestado en contra de las injusticias que se están cometiendo en el vecino estado de Oaxaca y hasta en nuestro propio estado, todos estos actos que esta realizando el gobierno guerrerense aplicando la misma forma para desarticular el movimiento social.
Ante todo esto hacemos un llamado a todos los compañeros que en cualquier parte del país luchan por lo que nos pertenece y lograr una justicia social, a mantener la lucha y manifestar las injusticias que se comenten en cualquier lugar en contra de nuestros hermanos de clase.

¡EXIGIMOS SOLUCIÓN INMEDIATA AL PROBLEMA EDUCATIVO EN GUERRERO!
¡ALTO AL HOSTIGAMIENTO POLICIACO A LUCHADORES SOCIALES!
¡POR QUE LA EDUCACIÓN NO ES UN PRIVILEGIO DE CLASES, SI NO UN DERECHO QUE ES DE TODOS!

FEDERACION DE ESTUDIANTES CAMPESINOS SOCIALISTAS DE MEXICO. (FECSM)
SOCIEDAD DE ALUMNOS "RICARDO FLORES MAGON"
ESCUELA NORMAL RURAL "RAÚL ISIDRO BURGOS"
AYOTZINAPA GRO.

AYOTZINAPA-FECSM, NOVIEMBRE COMBATIVO

08 noviembre, 2006

Ansiedad

CONCEPTO
Es una emoción indeseable e injustificada, cuya intensidad no guarda proporción con la posible amenaza que lo provoca. Se caracteriza por aprehensión, incertidumbre y miedo.
La ansiedad es diferente del miedo, pues este implica la presencia de un peligro real conocido. La ansiedad suele manifestarse externamente con un estado de hiperexcitación nerviosa.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
Los síntomas típicos de la ansiedad incluyen:
*Tensión, irritabilidad, preocupación, desesperación
*Insomnio, sueño inquieto, despertar fácil
*Rechinamiento de los dientes, dolor mandibular
*Incapacidad de mantenerse quieto en un sitio
*Incapacidad de pensar con claridad
*Disminución de la libido
*Las mujeres pueden experimentar aumento de los síntomas premenstruales y cambios en el ciclo menstrual
*Respiración acortada
*Frecuencia respiratoria y cardiaca aumentada
*Palpitaciones fuertes
*Nudo en la garganta, boca seca
*Tensión en el pecho, calambres intestinales
*Mareos, temblor del cuerpo
*Sensación de entumecimiento u hormigueo de las extremidades, contracción muscular
**A veces las crisis son tan severas que llevan a un ataque de pánico, produciendo síntomas físicos que pueden confundirse con otra enfermedad.

CAUSAS
La ansiedad puede ser aguda o crónica, afecta a la mayoría de la población joven; es más frecuente en mujeres que en varones.
Los desordenes de ansiedad pueden ser de orden fisiológico y/o psicológico; y puede tener una tendencia genética. Los factores psicológicos que lo envuelven corresponden al manejo del sistema nervioso autónomo.
Algunas situaciones de stress en un paciente con ansiedad como: asaltos, accidentes o desastres naturales pudieran acabar en un ataque de pánico.
Una razón conocida o un trauma subconscientemente escondido; como experiencias de guerra o traumas personales de infancia, adolescencia, etc. pueden ser una causa de ansiedad.
La ansiedad puede también ser un resultado de una reacción medicamentosa, abuso de sustancias, drogas, desordenes glandulares, hipoglucemia, enfermedades cardiovasculares y otras.

RECOMENDACIONES GENERALES
*La música suave puede tener un efecto benéfico reduciendo la ansiedad.
*Debe llevar un estricto control médico de las medicinas que ingiera, para evitar abusos y riesgos de dependencia y adición.
*Llame a un familiar o amigo, converse con él de cosas que puedan disipar su tensión.
*Trate de descansar bien, haga siestas durante el día.
*Tome vacaciones por lo menos dos veces al año en lugares tranquilos y apartados de la ciudad.

JUGO PARA CALMAR EL ANSIA

Zanahoria
Apio
Perejil

BAÑOS Y AROMATERAPIA
Hay muchas esencias oleosas que tienen efecto calmante que reducen la ansiedad. Algunas de las mejor conocidas son: bergamota, frankincense, geranio, lavanda, mirto, neroli, vetiver e ylang ylang. Algunas de estas sustancias oleosas pueden ser usadas en una gran variedad de formas que ayudan a combatir la ansiedad; estas sustancias pueden ser inhaladas directamente de la botella, agregadas en el agua de la bañera, difundidas en el extractor de aire, o usarla para masajear el cuerpo. También pude colocar una o dos gotas en un paño limpio e inhalarlo cuando sea necesario.
Cuando le dé un sentimiento de ansiedad, intente fijar exactamente cual es la causa de esta sensación. Esto puede ser un poco difícil a veces, pero tenga en mente que es más fácil tratar con ideas concretas que con ideas vagas un sentimiento no definido de inquietud. Algunas veces, solo identificando la causa puede calmar la ansiedad.

POSIBLES DIAGNOSTICOS EN MEDICINA TRADICIONAL CHINA
Debilidad de corazón, Debilidad de sangre, Desbalance general del sistema del Yin (-) y Yang (+), Estancamiento o obstrucción de diferentes meridianos a diagnosticar. Excesos a diagnosticar. Mucha flema o mucosidad en el sistema por deficiencia del bazo, en algunos casos exceso del hígado produce desbalance en otros órganos produciendo tipo ansiedad o stress pero es enmascarado. En Medicina Tradicional China el "shen" es algo energético no material que puede llegar a producir ansiedad y stress en el paciente y que pudo venir de angustia o mucha tristeza.

Tomado de: NUESTRA MEDICINA. Complementaria-alternativa-natural-acupuntura.

07 noviembre, 2006

Oaxaca es una inspiración: Rebeldía revolucionaria que no aparece en los diccionarios burgueses

Oaxaca: la multiplicación de las rebeldías

A estas horas la trama nauseabunda del capitalismo consistente en hurtar, asesinar, humillar y devastar seres humanos, naturaleza, cosmos… se topó con una gama de rebeldías cargada con pensares y sentires correctos bien dispuestos a frenar la inmundicia burguesa. Oaxaca es una bandera nuestra, fuerte y magnífica. Esta vez la fortaleza de los cauces rebeldes es futuro certero. Existe en esta rebeldía un contenido, una sustancia, una potencia ancestral renovada, no frágil y si profunda: La lucha de clases. Nada menos.
No caeremos en la trampa de justificar la existencia del territorio de la rebeldía en plano exclusivamente “mental”… como “cosa de la imaginación”, como alteración del “estado de ánimo” o cualquier otra desviación cursi acostumbrada por algunos burgueses domadores de personas llamados psicólogos, psicoanalistas… El territorio de la rebeldía es todo aquello más todo esto: lo concreto, cotidiano, objetivo e inmediato llamado realidad. Y más.
La rebeldía revolucionaria de la APPO no es “berrinche”, no es “pataleta”, no es desplante o pose. No se trata de un accidente del ánimo producido por alguna contrariedad en los intereses de una secta. No es una moda que tiende a superarse conforme trascurra el tiempo, poco o mucho. No se trata de un “tic” propio de gente “resentida” como dicen algunas señoritas secretarias de estado vendedoras nupciales de nalgas inmaculadas y sus novios funcionarios “buen partido”. No se trata de un destello de locura ni de un relámpago que surca con cierta “violencia” el espació anímico, propio y ajeno, para diluirse incluso como catarsis o como orgasmo. Tampoco se trata de una manía insolente propia de personalidades intolerantes, neuróticos, viejos ideáticos, solteronas amargadas, divorciados infelices, enfermos crónicos o pacientes terminales. No. Esta rebeldía, protagónica en la historia que define al México actual, es una fuerza… inmensa, incalculable, contradictoria y necesaria. Revolucionaria y poética, pues. La vida misma.
Todos los oligarcas que sueñan con empantanar la lucha de la APPO entre balas y con babas eruditas o deyecciones silogísticas, e impregnar con objeciones y prejuicios “lógicos” la magnificencia de su rebeldía, deben saber juzgados bajo las leyes de la lucha popular que viene fraguando otra justicia al calor de la justicia social rebelde. Y aquí no hay salidas de emergencia.
Nadie puede ser tan soberanamente imbécil para suponer que la rebeldía oaxaqueña es un “acontecimiento aislado”. No se puede ser tan redomadamente tarado como para suponer que será posible atomizar la lucha oaxaqueña con tácticas banales de militares o policías pedantes ayudados por periodistas domesticados a la usanza de muchos “filósofos” mediocres que se agarran a veinte uñas de los guevos de algún santón poderoso, con erudición enciclopédica, para tirarse un pedito conceptual que, en la intimidad, sus amistades aplaudirán con títulos, diplomas, becas y cargos públicos. Esos “políticos” con fraude electrónico o sin él ya pueden irse a la mierda. De paso.
Es imposible pensar la rebeldía revolucionaria de Oaxaca, sentirla y elogiarla, si se vive complacido con la vida ordinaria, su mediocridad, sus estereotipos, su “cultura”, “buenas costumbres” y tradiciones. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, que se definirá tarde o temprano como revolución socialista, si se tiene bien adiestrada una vocación acomodaticia, convenenciera, mercenaria, dócil… que ve el mundo como un “escaparate de oportunidades” donde triunfa el más fuerte, el “mejor educado”, el que tiene más suerte… el que “sabe aprovechar las oportunidades que la vida le da”. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, y en general nada, si se es tan escandalosamente imbécil como para vivir cómodamente, incluso feliz, con el arsenal horroroso de estereotipos inventados para las “relaciones humanas”, la diplomacia, la convivencia entre hermanos, países, sociedades. ¡Qué hermoso! ¿No? Oaxaca debe vivirse, hoy por hoy, en clave de revolución, de mundo nuevo, de nacimiento revolucionario. De algo no visto antes más que en borrador, en intento, nada despreciable. Como los soviets.
No es la de Oaxaca la rebeldía burguesa, la de los personajes hollywoodenses ideados para alentar la confusión. No es la rebeldía Oaxaqueña esa que narran en CNN, BBC, NBC… y su red mundial de parásitos, que comercializa el ano, entre muecas de violencia mass media, para derrotarnos con las crueldades más atroces de la propiedad privada. En todas sus variedades. No es la “rebeldía” melodramática referida por los payasos politiqueros que pregonan los clichés de la moral mercantil, la cursilería más maniquea y el triunfo del bien burgués. Sobre todas las cosas. No es la “rebeldía” descrita por los mediocres, los santones y sus curas. No es la “rebeldía” de los asustados, ni la de los enterados. No es la “rebeldía de los diccionarios, ni la de los tratados oficiales de sociología complaciente. No es la rebeldía descrita en los manuales psiquiátricos… nada que ver. Se trata de una rebeldía con otro sabor, nueva, fresca, matinal y emocionante. Una rebeldía floreciente, multifacética, diversa y portentosa. Es una rebeldía meticulosa y fértil, comprensiva y comprometida una rebeldía rebelde a los estereotipos, una rebeldía revolucionaria, en revolución permanente. Una rebeldía como la gente. Nadie se equivoque.

Fernando Buen Abad Domínguez
Barrio del Carmen/Fundación Federico Engels

Oaxaca, soledad en llamas

El conjunto de organizaciones políticas y sindicales institucionales, pese a sus diferencias entre sí, en la hora de la prueba están dejando a Oaxaca en la soledad. Nada de las grandes manifestaciones que salieron a detener la guerra contra el zapatismo en 1994, ni siquiera de las que se alzaron contra la masacre de Acteal. La rutina electoral, es decir, la lógica de las instituciones existentes, así sea para vituperarlas de labios para afuera, los ha ganado a todos. Declaraciones hay, protestas también, pero de movilizar fuerzas como pudieron hacer muy poco ha en la disputa electoral, nada.
El PRD está absorbido por la disputa parlamentaria. En el Congreso pidió desaparición de poderes y juicio político. Si no se pudo, ni modo, ya salvamos nuestro honor y nos vamos de puente. Los gobernadores elegidos por el PRD, todos, incluido el del Distrito Federal, firmaron en la Conago junto a Ulises Ruiz. La CND, motivo de tantas ilusiones y encandilamientos, ha demostrado su inexistencia a todos los efectos prácticos, salvo la recolección de votos y la disputa por ellos.
El viejo pacto entre el PAN y el PRI, movilizado ahora en defensa de Ulises Ruiz y contra el pueblo oaxaqueño, ya lleva 15 muertos en Oaxaca para sostener a un gobernador repudiado y oponerse a un legítimo movimiento social del pueblo oaxaqueño. Ahora han metido a la PFP y a elementos militares disfrazados de PFP, una muestra más de su impotencia y descrédito para alcanzar soluciones políticas, como en cambio solían lograrlo en el pasado.
El pacto PRI-PAN no es una novedad. Viene desde la fundación del PAN en 1939, como heredero legal del sinarquismo y voz política de la jerarquía eclesiástica y de los conservadores mexicanos. Nunca dejó de funcionar en los momentos cruciales: en la represión a la huelga ferrocarrilera de 1959, el movimiento estudiantil popular de 1968, la guerra sucia de los años 70, la reestructuración neoliberal desde 1982, el fraude de 1988 (con su secuela de cientos de muertos del PRD y otros, porque la resistencia entonces no fue juego), la quema de las actas en 1991, la liquidación de los artículos 27 y 130 constitucionales, la firma del TLCAN, la represión en Chiapas desde 1994, la ruptura de los acuerdos de San Andrés y el voto contra la ley Cocopa, el Fobaproa, el pacto de bufones donde 360 diputados de ambos partidos votaron unidos el imposible desafuero de López Obrador, la negativa a que se verificara el resultado electoral de 2006 en un nuevo conteo de los votos. La lista es interminable y no registra fallas importantes.
Hoy el PRD con sus dos máscaras, la institucional llamada Frente Amplio Progresista y la parainstitucional llamada Convención Nacional Democrática, no quiere ni puede movilizar, en defensa de Oaxaca y contra la represión del gobierno federal, a las fuerzas populares que apenas en septiembre reunió en el Zócalo contra el fraude electoral. Por fortuna La Jornada y varios otros medios (uno de ellos, Indymedia, ya pagó con la vida de uno de sus reporteros), así como incontables voces individuales, mantienen la información, la protesta y la indignación (¡salud, Blanche, siempre en el lugar!). Pero su tarea no es, no puede ser, organizar la movilización. Ella corresponde a quienes tuvieron en julio 15 millones de votos y cuentan, como entonces se vio, con el aparato adecuado. Pero por este lado, nada. Repiten con Oaxaca lo mismo que hicieron con la represión sobre Atenco, que ya anunciaba cuáles serían los métodos en adelante.
La carta de Andrés Manuel López Obrador, publicada el domingo 29 de octubre en La Jornada, no es aceptable. Se limita a denunciar la acción policial, el pacto entre el PAN y el PRI y el gobierno "siniestro y represor" de Ulises Ruiz. Declara que la renuncia de éste es la única solución posible y recuerda que en la elección de julio pasado la mayoría de los oaxaqueños votó por su candidatura. Es todo.
La secuela de estas constataciones puede suponerse que sería llamar a una gran movilización en el Distrito Federal y en otros lugares de la República en defensa del movimiento oaxaqueño, contra los asesinatos de los paramilitares de Ulises Ruiz y contra la represión del gobierno federal. Un llamado así, viniendo de quien tuvo 15 millones de votos, llenaría a desbordar el Zócalo y otras muchas plazas de la República. Una mera denuncia tardía y nada más, como es el contenido de aquella carta, no sirve para nada.
Cuando escribo estas líneas, Oaxaca está siendo ocupada por las fuerzas federales que el gobierno del PAN ha lanzado en defensa de un gobernador asesino del PRI. Hoy hay dos muertos más. No pido a los dirigentes de la CND que movilicen sus fuerzas en las plazas y los centros de trabajo y estudio de la República, primero porque no lo harán, segundo porque tampoco disponen de ellas. Tampoco lo pido al jefe de la oposición, Andrés Manuel López Obrador, porque su carta dice que tampoco tiene intención de hacerlo.
Ante la indignación y el pasmo del pueblo mexicano, que contempla atónito como una vez más las fuerzas represivas del gobierno federal atacan a un movimiento popular masivo y legítimo y tratan de acorralarlo y empujarlo a los extremos y a los desmanes; y ante la protesta, las denuncias y las movilizaciones de organizaciones populares, de derechos humanos y otras, que hoy por hoy no disponen de fuerzas mayores, el silencio y la pasividad de las grandes organizaciones deja a Oaxaca librada a sus propias fuerzas, a su coraje, a su capacidad de maniobra y a su propio y antiguo entramado organizativo.
Como en el verso inolvidable del poeta de Muerte sin fin, Oaxaca es hoy la "soledad en llamas". El pueblo-pueblo de Oaxaca podrá salir de esta prueba golpeado, pero posiblemente más organizado. Los recolectores de votos, por su parte, ya tendrán ocasión de recordar otros versos: "Arrieros somos y en el camino andamos / y cada quien tendrá su merecido".

Adolfo Gilly (La Jornada)

Oaxaca contrainsurgente

Lo que comenzó en Oaxaca como un problema gremial protagonizado por la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en mayo pasado, se transformó luego en un problema político que el gobierno de Vicente Fox derivó en un asunto de seguridad nacional. De manera somera, la génesis del conflicto es fácilmente identificable: ante la respuesta represiva del gobierno local encabezado por Ulises Ruiz contra el plantón de los maestros en huelga (14 de junio), con saldo de 92 heridos, y la acumulación de agravios, surgió un amplio movimiento social representado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (21 de junio). La emergencia de la APPO prendió focos rojos en el bloque dominante, que vio desafiada su hegemonía e intereses.
Pese a sus contradicciones y matices, la alianza de los gobiernos de Oaxaca y federal, en el plano político, se expresó en un desaseado amasiato entre los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional. Y a nivel represivo exhibe dos características principales. Por un lado, el gobernador Ruiz recurrió a la acción coercitiva y violenta del aparato de seguridad del Estado, y cuando éste fue desbordado por la férrea resistencia civil pacífica de los integrantes del magisterio y de la APPO, puso en práctica una acción paralela, clandestina, estatal, vía la paramilitarización del conflicto.
El uso de sicarios y escuadrones de la muerte por parte del Estado -con elementos que sufren una suerte de desdoblamiento funcional, cumpliendo tareas policiales durante su jornada laboral, y aprovechan la nocturnidad para convertirse en patota que sale a matar brigadistas en las barricadas- se aparta de toda legalidad formal e incorpora elementos propios de la guerra sucia que, a su vez, la asimilan al terrorismo de Estado. Una de las características del Estado terrorista es el ocultamiento de su accionar. Por ello, grupos operativos (como los que asesinaron a varios maestros oaxaqueños y al camarógrafo estadounidense Bradley Roland Hill, de Indymedia) no se identifican, sus brazos ejecutores visten de civil, las autoridades niegan su acción o procedimiento y buscan ocultarlos o legitiman la muerte de opositores criminalizando a las víctimas al presentarlas como "violentas" o "subversivas", que forman parte de una "guerrilla urbana".
Por otro, al intervenir en el conflicto, el gobierno de Vicente Fox -en consulta con su impuesto sucesor, Felipe Calderón-, optó por una salida militar de tipo contrainsurgente. No otra cosa fue el desembarco de helicópteros, tanquetas antidisturbios y cuerpos de elite de la Marina de Guerra en Huatulco y Salina Cruz, el 30 de septiembre, así como el sobrevuelo de aviones y helicópteros del Ejército, la Armada y la Policía Federal Preventiva (PFP) sobre la capital oaxaqueña, entre ellos una nave espía Schweizer dotada de alta tecnología (sistemas de grabación, rayos infrarrojos y visión nocturna).
No se trató, entonces, de una simple "acción militar disuasiva", que intentaba enviar a la APPO y a la sección 22 un mensaje inequívoco: rendición en la mesa de negociaciones o intervención, según manejaron "expertos" en asuntos de seguridad. Tampoco, dado el volumen de la tropa y el sofisticado equipo castrense, se movilizó a esos elementos para ejecutar una operación tipo "quirúrgico". El plan era otro. Pero los distintos cuerpos de inteligencia (Ejército, Marina, Cisen) alertaron a las autoridades nacionales que Oaxaca no era Atenco. La rebelión popular en ascenso dibujaba un escenario posible con muchos muertos, en un país polarizado políticamente, lo que abría la posibilidad de que se desencadenara un efecto gelatina, que derivara, a su vez, en un eventual estallido insurreccional. Eso hizo abortar el operativo.
No obstante, el 28 de octubre, arrinconado por las circunstancias y cediendo a las presiones de Calderón y los poderes fácticos, el presidente Fox decidió que los representantes gubernamentales abandonaran de manera unilateral la mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación y, tras desoír la propuesta de una tregua de 100 días sugerida por Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz, la organización civil que encabeza el obispo emérito Samuel Ruiz), ordenó una operación de desalojo en la capital oaxaqueña, de tipo limitado.
Si bien es cierto que durante la recuperación de lugares estratégicos en la ciudad de Oaxaca (29 de octubre) y en el curso de la batalla campal que se produjo en el intento de copamiento de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (2 de noviembre) hubo muertos y heridos, la policía militarizada (PFP) y los cuerpos especiales, de inteligencia y táctica, del Ejército y la Armada que participaron en las escaramuzas no tenían orden de tirar a matar y/o aniquilar al adversario.
Con su torpe decisión, Fox dio un virtual apoyo al gobernador Ruiz y sus aliados del PRI, y de paso identificó a la resistencia civil pacífica, protagonizada por amplios sectores sociales oaxaqueños, como el "enemigo interno" a vencer. A partir del accionar represivo instrumentado por los gobiernos federal y estatal, Oaxaca, como antes Chiapas, conforma hoy un Estado militarizado de tipo contrainsurgente. Reina allí un estado de excepción, estructurado sobre una base pública, a la vez clandestina y terrorista, que busca, mediante el ejercicio de la violencia institucional (de poder-fuerza), la desarticulación del movimiento social y una aceptación ciudadana y un consenso forzados, afines a "la ley y el orden" formales del bloque de poder dominante.
Con una agravante: la humillación sufrida por la PFP y otras fuerzas coadyuvantes en la fallida toma de Ciudad Universitaria podría alentar una venganza. Según los códigos de "la sociedad del honor" que rige aún en el arcaico sistema político mexicano, una nueva acción de escarmiento ubicaría al país en el peor de los escenarios posibles y abriría el camino hacia un proceso de fascistización del Estado.

Carlos Fazio (tomado de La Jornada 6-XI-06)

Fuera máscaras

Con la ayuda de clases políticas irresponsables, la insurrección popular oaxaqueña se está viendo obligada a confesar antes de tiempo su identidad.

Funcionarios y burócratas, lo mismo que partidos y analistas, vieron la insurrección como simple revuelta. Lo era, en cierta forma. Algunos grupos seguían la tradición de estallidos populares que se producen ante un opresor que se vuelve insoportable o ante una medida que opera como gota que derrama el vaso.

Se percibió también como rebelión, porque se levantaban los indóciles, los insumisos, los que resisten con obstinación a los opresores, afirmados en su dignidad. Por miles, por millones, la gente se rebeló. ¡Ya basta!, se dijeron los rebeldes que aparecieron de pronto por todas partes.

Pero esta insurrección no es mera revuelta ni se reduce a rebelión. Las revueltas tienen ímpetu volcánico avasallador. Si no son arrasadas en germen nada puede detenerlas. Pero son efímeras. Se apagan con la misma rapidez con que surgieron. Dejan huellas duraderas, como la roca volcánica. Pero se desvanecen. Y ésta no.

Esta no se apaga, en parte, por el ímpetu rebelde. Ulises Ruiz encarnó la fuente del descontento y exhibió los peores rasgos del sistema opresor, pero sólo fue el detonador que aglutinó y encendió el descontento disperso. Esta rebeldía pasa necesariamente por su salida, pero empleará su cadáver político como abono de un empeño transformador duradero. Quitará del camino desechos como éste, herencia de un pasado que está quedando atrás, para dedicarse a construir, pacífica y democráticamente, una nueva sociedad.

Es un movimiento social que viene de lejos, de tradiciones muy oaxaqueñas de lucha social, pero es estrictamente contemporáneo en su naturaleza y perspectivas y en su apertura al mundo. Debe su radicalidad a su condición natural: está a ras de tierra, cerca de las raíces. Adquirió tinte insurreccional tras intentar todas las vías legales e institucionales y encontrar azolvados los cauces políticos que recorría. Pero no baila al son que le tocan. Compone su propia música. Inventa los caminos cuando no hay acotamientos.

La batalla campal del 2 de noviembre es ejemplo magnífico y trágico del proceso. Fue la más amplia y feroz de las confrontaciones entre policías y civiles de la historia del país, quizá la única con un triunfo popular indiscutible. Fue enteramente desigual. Había cinco o siete personas -incluso niños- por cada uno de los policías, pero mientras éstos contaban con escudos, toletes, armas de alto poder, tanquetas y helicópteros, aquéllos sólo tenían palos, piedras, resorteras, algunas bombas molotov.

La batalla se produjo cuando el Presidente acababa de anunciar que la paz y la tranquilidad habían regresado a Oaxaca; cuando la Secretaría de Gobernación reportaba que no había novedad en el frente y todo estaba en calma; cuando el gobernador denunciaba que el conflicto se reducía a un pequeño grupo de extranjeros y a una calle de 570 municipios y anunciaba que estaba a punto de arreglarse; cuando los medios ordenaban a sus camarógrafos que regresaran a la ciudad de México, pues su tarea de engañar con imágenes había terminado.

Los poderes constituidos y las clases pudientes, en Oaxaca y en la ciudad de México, condenaron continuamente a la APPO en nombre del estado de derecho, el orden, la seguridad pública, los derechos humanos, las instituciones. Todos esos elementos se emplearon como justificación para enviar las fuerzas públicas.

Las autoridades estarían dando sin darse cuenta una clase de civismo revolucionario. Con la agencia, complicidad o anuencia de la Policía Federal Preventiva se practica una grosera y masiva violación de los derechos humanos. Proliferan cateos y detenciones sin orden judicial mientras se multiplican muertos, heridos y desaparecidos. Sólo tienen libertad de tránsito grupos de choque priístas o sicarios a sueldo del gobierno del Estado. El ejército y la policía cierran el paso a quienes pretenden acercarse a la ciudad de Oaxaca, particularmente los que acuden a apoyar a la APPO. La Policía Federal de Caminos patrulla la ciudad y transporta tropas. Cunden el desorden y la inseguridad.

Lo más sorprendente es la capacidad de autocontrol del movimiento: el tapete humano ante las tanquetas, estilo Tiananmen; flores a los policías; repliegue ordenado ante su avance; hombres y mujeres tratando de contener a jóvenes que estallan de indignación. Se evita así un inmenso baño de sangre.

Los rebeldes se preparan ahora a dar cauce ordenado a su movimiento, para evitar que se salga de madre y estalle en forma violenta o dispersa o se desgaste inútilmente. Hay manías ideológicas en la construcción de ese cauce. Presionan también quienes desde adentro tratan de implantar otras agendas. Si el recipiente toma formas inadecuadas, como las de un partido (así sea disimulado), el movimiento lo desbordará, como hará con todas las vías legales e institucionales si las clases políticas las siguen cerrando. Paso a paso, por lo pronto, todas las máscaras van cayendo.

Gustavo Esteva (Tomado de La Jornada 6-XI-06)

Carta de Gloria Arenas y presas de Santiaguito al pueblo de Oaxaca

Estado de México a 1 de noviembre, 2006

AL PUEBLO HUMILDE Y DIGNO DE OAXACA

Es decir a:

Los integrantes de la APPO

Los pueblos indios de Oaxaca

Las maestras y maestros de la Sección 22

La Otra Campaña en Oaxaca

Todo hombre que no pertenece a ninguna organización pero que está ahí luchando

Todas y todos los presos políticos

Oaxaca de abajo y a la izquierda, es un honor dirigirnos a ustedes.

No podemos salir de la prisión y estar allá con ustedes que es donde quisiéramos estar en estos momentos. Por eso hacemos salir nuestra palabra, para decirles que nuestros corazones sí están allá con ustedes; que cada compañera o compañero torturado, encarcelado o asesinado nos duele y nos indigna.

El dolor, la dignidad y la rebeldía de ustedes suenan fuerte, no sólo en Oaxaca, también en el país y fuera de él. Aquí, detrás de los muros y las rejas escuchamos y hacemos nuestra su lucha.

Como parte del México de abajo y a la izquierda les decimos GRACIAS compañeras y compañeros por las grandes enseñanzas, por su ejemplo, no importa de qué organización sean o si no son de ninguna.

¿Qué hemos aprendido de ustedes? ¿Qué le dice su ejemplo a México? DIGNIDAD, REBELDÍA, AUTO-ORGANIZACIÓN, AUTONOMÍA; que hay que andar muchos pasos para vivirlas.

Nos han enseñado la DECISIÓN de luchar, a tener ánimo, a VENCER EL MIEDO cuando el Estado nos quiere paralizar con el terror.

Cuando aquí, en el Estado de México nos dolía e indignaba el ataque criminal de los gobiernos municipal, estatal y federal contra Atenco; cuando ocupaciones y bloqueos fueron criminalizados y en coro los de arriba festinaban la mano dura y la represión contra el movimiento social, Oaxaca nos enseña que cuando es todo un pueblo el que se levanta, nada puede detenerlo.

Nos han enseñado a UNIR todas las luchas. Un estado con un movimiento social dividido en varias organizaciones, con diversas luchas diseminadas por todo su territorio y separadas no sólo por la geografía, también por sus diferentes demandas, nos ha enseñado que las diferencias entre organizaciones de izquierda puede ser rebasada por un pueblo que se UNE y descubre su fuerza.

Ustedes nos han enseñado un camino que nace de las entrañas del México de abajo, un camino que ahora asoma en Oaxaca como un aviso que nos dice que antes de lo esperado habrá de crecer y abarcar no sólo un estado, ni dos, ni tres, sino al país; el camino de la INSURRECCIÓN POPULAR CIVIL Y PACÍFICA.

Cuando las policías municipal y estatal ya no pudieron actuar en la capital, cuando el gobernador ya no pudo despachar en ninguna parte del estado, cuando fue declarado persona non grata en su tierra natal, cuando ninguno de los quinientos municipios lo cobijó la noche del quince de septiembre, cuando las oficinas de gobierno y los medios de comunicación fueron ocupados por el movimiento, cuando en algunos municipios fueron tomados los palacios y las comandancias policíacas; quedó claro que el movimiento había tomado la magnitud de un estado en rebeldía, no los de arriba de ese estado, sino su pueblo que se rebelaba sin caer en la provocación y la violencia (la que venía, esa sí, de arriba y que finalmente llegó en uniforme de PFP y de policía militar).

Aprendieron y nos enseñaron OTRA FORMA DE HACER POLÍTICA. Esta No vino de la Oaxaca políticamente dividida, sino de la que vive en lo profundo de sus pueblos originarios. La política de abajo y desde abajo, la que no mira hacia arriba, a ningún partido ni candidato (aunque el PRD está queriendo montarse en este movimiento).

La política de abajo que no depende de ningún líder o salvador, que cuando las posturas de algunos dirigentes no iban con la del movimiento, fueron rotundamente rechazadas, obligándolos a MANDAR OBEDECIENDO.

La forma de hacer política desde abajo que demuestra que las vanguardias ni falta que hacen. La política de abajo que ejerce el AUTOGOBIERNO Y LA DEMOCRACIA DIRECTA.

En diversos puntos de México nace y se fortalece la AUTONOMÍA. Oaxaca también nos enseña el AUTOGOBIERNO, no lo suficiente fuerte y extenso para lograr un estado autónomo, pero sí manifestaciones claras de un camino que sí es posible: el de los municipios autónomos (no sólo los que así se declararon al calor de este movimiento, también los que han venido resistiendo y luchando desde hace varios años) y el del cuerpo de topiles que ofrece una alternativa autónoma a las policías corruptas y represivas de los gobiernos municipales y estatal.

El cuerpo de topiles y las guardias móviles evitaron asaltos y desmanes, dieron orden y seguridad a la ciudad tomada por sus habitantes durante cinco meses, contrastando con la PFP que en su primer día de estar en el zócalo lo llenó de excremento y orina.

Ustedes nos han enseñado que un pueblo tiene la CAPACIDAD DE DECIR NO, y que puede ejercerla; decir no a lo que viene de arriba y nos daña, impedir, de hecho, que nos lo impongan; como fue decirle fuera a Ulises Ruiz y en hechos no permitirle la entrada al estado, menos que pudiera gobernar; como fue decir no a las policías municipal y estatal en la ciudad, y en hechos, ya no pudo actuar; como fue decir no a la división del movimiento cuando gobernación emplazó y puso un ultimátum a los maestros y la base no se dividió.

Nos enseñaron la importancia de que el movimiento social construya SU PROPIA VOZ, SU PROPIO PENSAMIENTO, SU PROPIA OPINIÓN. Ustedes no se conformaron con decir que la TV estatal y las radios comerciales mentían, pusieron su propia radio en el plantón. Desde un inicio Ulises Ruiz vio el peligro para su dominio, vio que ahí estaba la columna vertebral del movimiento y mandó a su policía a destruir Radio Plantón.

Ustedes no dejaron el terreno de la PALABRA en manos de los de arriba y tomaron Radio Universidad y varias radiodifusoras comerciales y el canal 9 de televisión. Entonces temblaron en la Oaxaca de arriba, y temblaron en los pinos, y en Gobernación, en la casa de transición y en el ejército.

Algo los había rebasado que les impedía dominar el pensamiento y el corazón del pueblo de Oaxaca. Ahora era ese pueblo quien difundía su propia voz y creaba la OPINIÓN de los de abajo. La voz y el pensamiento de los de abajo llegaban así no sólo a un sector o grupo, llegó a todos los habitantes de la capital y del estado.

LA MUJER OAXAQUEÑA ROMPIÓ TODOS LOS ESQUEMAS y nos enseñó la fuerza de las mujeres. Ellas estuvieron en el plantón, en las ocupaciones, en las barricadas, pero donde de plano rompieron varios mitos que sojuzgan a la mujer fue en aquella espectacular toma del canal 9 de televisión y ellas, por sí mismas, empezaron a transmitir. Demostraron que la mujer tiene capacidad técnica, capacidad de decisión, capacidad intelectual y valentía.

Cuando ustedes las mujeres gritaron "nos quitaremos el mandil y tomaremos el fusil" lo que efectivamente hacían es quitarse el estereotipo que las manda a la cocina; y no tomaron el fusil sino algo mejor... su propio destino. ¿Quién puede decir ahora en la Oaxaca de abajo que la mujer "no puede", que la mujer "a cocinar y lavar trastes", que la mujer "al hogar"?

Ustedes nos enseñaron la AUTODEFENSA POPULAR, la que no significa utilizar las armas, la que no ataca sino que protege y defiende, la que dejó las barricadas evitando el enfrentamiento con la PFP, pero no huyó, sino que las volvió a colocar, la autodefensa no permitió el allanamiento de la Universidad, la autodefensa que sí utiliza piedras y artefactos caseros, pero sobre todo ORGANIZACIÓN, las guardias móviles que recorrían la ciudad y avisaba, a través de las radios tomadas, cualquier movimiento agresivo de los grupos de choque a la población, y ésta salía de sus casas y acudía a defender las antenas, las radios, las barricadas. Nos enseñaron que lo principal de la autodefensa recae en la organización, la comunicación y la disposición popular a responder. Así como en la capacidad de replegarse y protegerse cuando es necesario.

La Otra Campaña ha venido desnudando la crisis de la clase política, ahí estamos quienes nos negamos a aceptar el papel de simples espectadores, a quienes sólo se les permite votar cada seis años y guardar silencio si hay fraude. El movimiento de Oaxaca también dejó claro el cochinero que se llama clase política. Los muertos por los sicarios de Ulises Ruiz, los detenidos y torturados en Oaxaca, no fueron de ningún interés para los partidos.

Ellos hicieron sus cálculos políticos y decidieron que la solución al conflicto en Oaxaca podía esperar, podían perderse más vidas mientras ellos se dedicaban a repartirse las comisiones en la cámara de diputados. Ahora que el primero de diciembre se aproxima, el PRD hace un nuevo cálculo político, hay que montarse en el movimiento de Oaxaca para conseguir apoyo a la CND. Claro, eso no le impide al gobierno de la Ciudad de México lanzar los granaderos contra las movilizaciones de la Otra en apoyo a la APPO. ¡Se lo merecen por no apoyar a López Obrador!

La ecuación política del PRI es simple, si cae Ulises Ruiz, el siguiente es el Góber Precioso y otros gobernadores priístas. Así que todos a apoyar a Ulises Ruiz, pase lo que pase. Aunque la PFP tenga que permanecer en Oaxaca cinco años, aunque tengan que llenar las cárceles de presos políticos.

El cálculo del PAN es similar, pero proyectando el nivel estatal al federal. Si cae Ulises Ruiz, quien lleva apenas un año de gobierno gracias a un fraude electoral, ¿cuántos años de gobierno le pueden esperar a Felipe Calderón? Así que los senadores del PRI y PAN prefirieron dictaminar que aunque Ulises Ruiz no gobierna Oaxaca, no habría desaparición de poderes.

Está también el otro cálculo político del PRI y el PAN, si dejas que Ulises Ruiz caiga, dice el primero al segundo, nosotros le hacemos el desaire público a Calderón de no asistir a su toma de posición. Amenaza que no están dispuestos a cumplir pero que Calderón, que se sabe ilegítimo, teme.

Entonces Fox hizo una promesa, tal vez la única que cumplió en su sexenio: resolver el conflicto de Oaxaca como "resolvió" el de Chiapas y el de Atenco. Y lo hizo en 15 minutos: El CISEN está siguiendo cada paso del movimiento social, no sólo Oaxaqueño, sino de todo el país. Se puso en marcha el plan DN-II, o sea el plan contrainsurgente de la SEDENA, para el cual el movimiento social civil y pacífico es guerrilla y por tanto el enemigo a vencer. Y claro, mandó la PFP a Oaxaca a imponer el "Estado de Derecho", el resultado.

Todo presente tiene una historia y la de Oaxaca es larga. Gracias compañeras y compañeros por estas grandes enseñanzas.

Podrá decirse que no es un movimiento perfecto, que hay errores y eso puede ser cierto, pero incuestionablemente se trata de un movimiento popular que rebasó el ámbito estatal y ha puesto en jaque al gobierno federal y a toda la clase política.

Pase lo que pase a partir de ahora, el verdadero resultado del movimiento oaxaqueño se verá en unos años más, y no sólo en Oaxaca. Es una semilla sembrada ya en tierra fértil.

No nos quedamos con el terror que con sangre y tortura nos quisieron imponer, no nos quedamos con el silencio que con prisión nos quisieron imponer. Nos quedamos con las grandes enseñanzas de ustedes.

Esa es la mejor forma de apoyarlas y apoyarlos que está a nuestro alcance.

Nuestro corazón, ojos y oídos en Oaxaca.

Gloria Arenas Agis

Reclusorio de Santa María Chiconautla Ecatepec

Mariana Selvas Gómez

Norma Jiménez Osorio

Suelen Cuevas Jaramillo

Edith Rosales Gutiérrez

Magdalena García Durán

Maria Luisa López Morán

Patricia Romero Hernández

Reclusorio de Santiaguito, Almoloya de Juárez

05 noviembre, 2006

Feng Shui de la personalidad y el color

Los colores a menudo dicen sobre la salud y animo de las personas. Es difícil ver a un niño lleno de juventud y vitalidad con tonos grises o una persona deprimida con tonos primaverales, así mismo una vivienda también se viste con determinadas ropas según las personas que la habitan
En general las personas nerviosas, hiperactivas, dispersas o excitables tienen que evitar colores en exceso Yang: Rojos, amarillos, anaranjados o muy chillones. Son más acertados colores neutros y suaves que serenan y tranquilizan. Las estadísticas observan que los automóviles más accidentados son de color rojo, la relación estrés y rapidez es patente.
Si la habitación la ocupa una persona tímida, apática, friolera o con tendencia a la depresión evitaremos colores muy Yin. El negro, el azul oscuro, el verde sin luz, o tonos grises hundirían a la persona mas profundamente.
Los colores más cálidos representados en la primavera como los salmones, amarillos, o tonos luminosos pueden estimular el movimiento y resultar adecuados.

La actividad de una zona particular

En un dormitorio de pareja hay que ser prudente con la presencia excesiva de colores como el negro, verde oscuro, gris que pueden resultar demasiados fríos. Para un dormitorio de pareja suelen aconsejarse tonos basados en el rosa pálido, ámbar o melocotón en tonalidades pastel. Los colores neutros y blancos pueden estar bien si el conjunto muestra detalles de cierta calidez.
En el comedor no conviene abusar de colores chillones que no permiten relajarse ni tampoco de tonos oscuros que dan un toque de tristeza al lugar. Pueden ser interesantes colores cremosos, amarillos en tonos suaves. Estos consejos siempre se adaptan a la luz natural así como al mobiliario y decoración.
En la cocina de una vivienda pueden utilizarse tonos basados en la tierra (ocres, teja, beige, etc.) evitando la frialdad que no estimula el placer de cocinar. En una cocina industrial donde se da gran importancia a la facilidad de higiene y la pulcritud la presencia del elemento Metal es más tolerable.
En un recibidor puede ser un consejo decantarse por colores claros, luminosos, alegres que inventen a entrar con buen ánimo. Un recibidor oscuro y penumbroso produce un Qi decaído al entrar a la vivienda.

Sobre el gusto personal

No es aconsejable imponer ningún color que incomode o disguste a la persona que va a utilizar el espacio. El Feng Shui busca el equilibrio y utilizar cualquier información de forma fanática o estricta puede causar peor resultado que una corrección en si misma. En una casa familiar hay que hacer votos de unidad para llegar a un buen acuerdo, intentando respetar los espacios individuales.
También hay que decir, que un cambio fuera del gusto habitual a veces es necesario, pues a menudo cristalizamos malos hábitos o aspectos relacionados con endurecimiento de la sensibilidad. Es similar a quien se adapta a escuchar el sonido muy alto, al humo de salas cargadas, al exceso de sal o en el caso que nos ocupa a ciertos colores que influyen negativamente. Pueden empezarse con pequeños cambios que dan cabida a otros mayores.
Es posible que si usted sugiere pintar toda la casa de nuevo, alguien de la familia se ponga en guardia, pero si empieza por algo más pequeño se acoja la propuesta. También es posible introducir el color a través de cambios menores en la decoración como colchas de cama, cortinas, una lámina o pintura, etc. Si los cambios tienen éxito darán pie a tratar otras áreas por la necesaria integración.

Elsy Mata Marcano

¿La batalla del Día de Muertos?

Me pregunto si con este nombre pasará a la historia la que se dio en Oaxaca, con duración de varias horas, este 2 de noviembre. Aunque hubo otros ingredientes, nada positivos, como el aumento en las listas de heridos, detenidos y desaparecidos, y por lo menos un muerto, otra vez con una granada de gas lacrimógeno en el pecho, el elemento singular fue otro. La Policía Federal Preventiva (PFP) se tuvo que retirar en medio de una lluvia de piedras y otros proyectiles.
Claro, una vez ocurrida la derrota de la PFP, primero el jefe de Estado Mayor de este cuerpo policíaco, y luego el secretario de Seguridad Pública federal y el secretario de Gobernación, dijeron el famoso "al fin que yo ni quería", en diversas variantes, incluido el respeto a la autonomía universitaria.
Pues el sitio de la Ciudad Universitaria (CU) fue acompañado del bombardeo desde un helicóptero, con bombas de gas lacrimógeno, de los alrededores de Radio Universidad, en el interior. Se oía a la locutora hablando, y en el fondo se oían las explosiones de las bombas de gas. Bueno, ya saben protegerse o defenderse, el hecho es que nunca dejaron de hablar, de informar, etcétera, a pesar del gas. ¿Por qué esas agresiones al interior de la CU, si de veras no la hubieran querido tomar?
Otro elemento importante en el mismo sentido. En La Jornada TV, que estaba en la pantalla de noticias del mismo día, hay un video en cuya parte inicial están los federales rompiendo una de las puertas de acceso a la propia CU. Ese era, evidentemente, el primer paso para entrar. ¿Quién pone a varios policías federales, con herramientas, a romper una puerta, si no va a pasar por ella? Ese acto ya fue otra violación a la autonomía. Otra cosa es que las cosas no salieron como ellos querían.
Llegaban refuerzos de los federales, pero también gente que vivía cerca, y estudiantes, padres de familia, etcétera. Y hubo un momento en que se dio una batalla masiva, los federales lanzando gases lacrimógenos.
Como a las 2:30 de la tarde, se inicia la retirada de los federales, en medio de la lluvia de piedras y demás. En Radio Universidad insisten en que se ganó una batalla, pero no la guerra, que hay que aprovechar este tiempo para reorganizarse, reconstruir las barricadas y conseguir lo que hace falta.
Se informó que esta gente organizada que defendía la CU llegó a atacar a los federales por cinco frentes al mismo tiempo. Eso debe haber contado en el resultado. También la variedad de proyectiles caseros, y el ingenio y decisión que mostraron los defensores.
En el plano político, numerosos políticos, incluso del PRI, se pronunciaron en contra de la violación a la autonomía universitaria, horas antes de que los funcionarios mencionados citaran eso como un pretexto para encubrir su derrota.
Es cierto que la pugna en Oaxaca dista de estar resuelta. Pero la victoria de los defensores de la universidad es muy importante, y su alcance va más allá de los aspectos tácticos, de quién controla qué parte de la ciudad. En el poco tiempo transcurrido entre la retirada de la PFP y el momento en que se escribe este artículo, ya se nota un principio de cambio en el escenario político del problema.
Por un lado, la solidaridad nacional e internacional con el movimiento oaxaqueño se ha ampliado más. Por otro, el gobernador de Oaxaca recibió otro golpe político, limitado si se quiere, pero real, cuando la Suprema Corte rechazó sus reclamaciones contra las solicitudes de separarse de su puesto por parte de las dos cámaras legislativas federales. Insisto, el problema está lejos de resolverse, es cierto que una solución de fondo pasa, entre otras cosas, por la desaparición de poderes en ese estado. Pero, con todos los problemas que hay, la correlación de fuerzas en el estado es más favorable a los sectores populares que antes de la mencionada batalla.

Antonio Gershenson
Tomado de La Jornada (5-XI-06)

Transcripciones

Palabras del Delegado Zero en Magdalena de Kino, Sonora
Reunión con el pueblo tohono o’odham, navajo y cherokee
21 de octubre del 2006

Bueno, compañeros, compañeras: queríamos primero que nada agradecer a la familia Monroy, que es la que nos está recibiendo a la Comisión Sexta y a los compañeros de la karavana, que nos estén dando el hospedaje aquí, ¿en el rancho el Peñasco, se llama? Gracias compañeros, compañeras. Y agradecerles a todos pues que hayan aguantado las seis horas que hemos estado aquí, y que tengan un poco de paciencia para lo que voy a decir.
Queríamos agradecer especialmente a las autoridades tradicionales o’odham, a Don José, a Doña Ofelia —que ya no la veo—, ¿está todavía Doña Ofelia?, ¿no? A Brenda, ¿Doña Brenda? —Tampoco, lástima—, ¿Doña Alicia?
Bueno, eso es lo que nos pasó, que las autoridades tradicionales se fueron y veníamos a hablar con ellas y a escucharlos a ellos y a ellas ¿no? Pero está Don José, como quiera traigo un mensaje de las comunidades indígenas zapatistas para el pueblo tohono o’odham, y también para el pueblo navajo y para el pueblo cherokee.
Lo que ha dicho el compañero, el jefe purepecha Salvador, del Congreso Nacional Indígena, representa también nuestro pensar. La jefa tradicional o’odham, Doña Ofelia, señaló algo que nosotros vimos ya en lo papeles. Lo que se está promoviendo aquí por unos señores es una mentira, es eso de la Convención Nacional Indígena, que en realidad está dirigida por alguien que fue funcionario de Vicente Fox, y que luego quedó sin empleo y ahora se metió a eso de la Convención Nacional Indígena, que en realidad es un movimiento para apoyar a López Obrador, no les interesan los pueblos indios.
Los documentos que están presentando, que están repartiendo esa gente, no tienen ninguna mención a los Acuerdos de San Andrés, que le han costado sangre y muertos no sólo a los zapatistas, sino a los más de 40 pueblos indios, tribus y naciones de México, que están de acuerdo con esa lucha. Nosotros estamos de acuerdo con lo que expreso, doña Ofelia, autoridad tradicional o’odham.
We are zapatist —somos zapatistas— we live in the last corner of this country —vivimos en la última esquina de este país—. Nosotros somos de raíz maya —we are from maya’s root, we are people of tzeltal, tzotzil, tojolabal, chol, zoque y mame—. Somos pueblos de raíz maya, tzeltales, tzotziles, choles, tojolabales, zoques y mames.
Y es nuestra costumbre a veces hablar, cuando hablamos con otros pueblos indios, usar el lenguaje simbólico con cuentos y leyendas —sometimes we speak about our history, our goals, with tales, leyends and simbolic language, and in this time that we have this message for the o’odham and navajos, and cherokees, we take this root.
Para pasar este mensaje que me mandaron los compañeros para decirles, usaremos ese recurso.
“Cuentan nuestras gentes más ancianas, nuestros jefes, que los dioses hicieron al mundo, hicieron a los hombres y a las mujeres de maíz primero. Y que les pusieron precisamente el corazón de maíz. Pero que el maíz se acabó y que algunos hombres y mujeres no alcanzaron corazón. Pero también se acabó el color de la tierra, y empezaron a buscar otros colores y entonces les tocó corazón de maíz a gente que es blanca, roja o amarilla. Por eso hay aquí gente que no tiene el color moreno de los indígenas, pero tiene el corazón de maíz, y por eso está con nosotros.
Dicen nuestros más antiguos que la gente que no agarró corazón, luego lo ocupó, ocupó el espacio vacío con el dinero, y que esa gente no importa qué color tenga, tiene el corazón de color verde dólar.
Y dicen nuestros antiguos que, cada tanto, la tierra busca proteger a sus hijos, a los hombres y mujeres de maíz. Y que llega un momento —que es cuando la noche es más difícil— donde la tierra se cansa y necesita que esos hombres y mujeres la ayuden a vivir”.
A nuestra gente la estaban matando con enfermedades, íbamos a desaparecer, así como está desapareciendo el pueblo kiliwa, aquí a algunos cientos de kilómetros de donde estamos, donde sólo quedan 54 familias. Y de ellas, sólo cuatro hablan la lengua kiliwa aquí en México, de este lado.
Nosotros queríamos decirle a la nación o’odham, a los navajo —¿no sé si está Michelle todavía? tampoco, bueno, no tenemos ningún mensajero, ojalá que alguien lo grabe… perdón, Michelle—.
Lo que pasó es que en nuestra tierra, nuestros jefes, yo soy Subcomandante —porque no soy jefe—, mis jefes son hombres y mujeres como Doña Ofelia, como Don José, indígenas cien por ciento. Y a mí me tocó —junto con otros compañeros— otro trabajo.
Nosotros ya estábamos muertos y fuimos llamados a convertirnos en guerreros, según nuestra leyenda. Y como estamos muertos, nos convertimos en lo que somos: unas sombras. Y en sentido estricto somos eso: sombras guerreras —shadow’s warriors o warriors of the shadows—.
Y el primero de enero de 1994, en la pared de un banco de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, apareció un letrero que pintamos que decía: “aquí estamos los muertos de siempre, muriendo otra vez, pero ahora para vivir” —here we are the deads of ever, dying again but now for life, to live, sorry—.
Y era el mensaje que estábamos dando al resto del mundo: que en este país y en este planeta, había que pelear y estar dispuesto a morirse para poder sobrevivir.
En la historia que estamos contando —o que nos mandaron decirles—, la tierra que nos protegió después de la invasión española, y nos hizo sobrevivir y resistir la invasión norteamericana, y nos hizo vivir. Y luego la invasión del dinero o del gran capital, y nos hizo sobrevivir, está a punto de morir, precisamente por ésos que están allá arriba. Si ustedes piensan que ellos se van a conformar con vernos pobres, sin escuela, sin medicinas, están equivocados: ellos quieren que desaparezcamos completamente.
Durante décadas enteras hemos estado viviendo con enfermedades, sin educación, arañando la tierra para poder sacarle algo de producto. Ahora quieren también esa tierra. La escalera náutica significará la desaparición total del pueblo yoreme, mayo, de lo yaquis, de los cucapás, y de toda la costa de Sonora y Sinaloa, y de Baja California, y Baja Sur, para empresas hoteleras y turísticas. No va a haber más que engaños del gobierno, para el yoreme, para el yaqui, para el o’odham, para el cucapá y para el kiliwa.
Los gobiernos —y quienes los mandan— quieren esa tierra para convertirla en una mercancía. Si nosotros permitimos eso, esa tierra va a ser destruida. Y aquélla que nos protegió, que nos hizo sobrevivir, va a morir también. Y muriendo esa tierra y ese mundo, no habrá porqué pelear, ni qué vivir, ni qué estudiar.
Lo que nosotros estamos planteando aquí es que tenemos que unirnos como pueblos indios. La tierra muere lo mismo en territorio o’ odham, navajo, cherokee, tzeltal, tzotzil, purépecha, náhuatl, y tenemos que unirnos, pero no sólo en México, sino en todo el continente.
Ellos, los que están allá arriba, ya demostraron durante cientos de años, durante siglos, que lo único que han hecho ha sido destruir la tierra. No más —no more that’s enough—, es suficiente. Ahora nosotros tenemos que tomar el destino de la tierra y su defensa en nuestras manos. No dejarlo ni un minuto más en manos del rico.
Nosotros y nosotras, los que tenemos el color de la tierra y el corazón de maíz, sin importar nuestro color de piel, tenemos que hacerlo, porque si no el mundo va a desaparecer.
Al que tiene el dinero, no le importa lo que está pasando. El territorio o’odham, navajo, es ahora un territorio de muerte. Sus campos, donde florece su cultura, es donde se asesina a mexicanos pobres, a familias que tratan de cruzar para el otro lado. El pueblo o’odham y el navajo no pueden permitir eso. Ustedes saben que están convirtiendo nuestras tierras, además, en su bote de basura: somos el basurero de ellos. Los desechos tóxicos, los desechos nucleares, no se van a las zonas residenciales, ni a Nueva York, ni a Washington: se van a tierras indias.
Y la tierra es como el cuerpo humano, no pueden inyectarle veneno en una parte, sin que afecte a todo lo demás. Ellos piensan que sólo se envenenará la tierra o’odham o navajo. Se va a envenenar todo y se va a destruir.
Como dijo el compañero del Congreso Nacional Indígena: “nosotros venimos a invitarlos, no para pedirle al gobierno, sino para quitarlo”. No para estar rogando porque el gobierno norteamericano y el mexicano respeten el territorio o’odham, que está partido por la línea fronteriza. Y que sabemos que esa línea fronteriza cruza por un centro ceremonial de su pueblo.
Queremos que esa frontera desaparezca, que exista otra vez la nación o’odham, la navajo, la cherokee, así como nuestros pueblos, porque ellos ya demostraron que no pueden conducir este mundo y llevarlo a buen término. Nosotros tenemos que hacerlo, no sólo por nuestros pueblos indios, sino por toda la humanidad. Por eso, nosotros decimos que nuestra lucha es por la humanidad y contra el neoliberalismo.
Nosotros queríamos invitarlos a este movimiento que se llama la Otra Campaña, para que como pueblos indios, no se vuelva a repetir la historia de cada 100 años. Se va a repetir, pero una parte va a cambiar.
En 1810, luchamos por la independencia contra el poder español. En 1910, contra el poder del terrateniente. En el 2010 —y aún antes— lucharemos contra el poder del dinero. Pero, a diferencia de los 200 y 100 años anteriores, ahora los pueblos indios deberán ser respetados. No volverá a ocurrir lo mismo: que otro llega al poder y los pueblos indios vuelven a desaparecer, o a sufrir las mismas carencias y desprecios. Por eso como pueblos indios, formamos aparte dentro de la Otra Campaña, y aparte nos hablamos y aparte hacemos acuerdos.
Los que están allá arriba, compañeros y compañeras de Sonora —yaquis, yoremes, cucapás, o’odham—, sólo los van a engañar. Van a comprar a uno o dos de ustedes, los van a pasear —como andan paseando ésos que repartieron hace rato el papel— por todo el mundo, pero su pueblo va a desaparecer.
Y si ustedes son los líderes, sí es cierto, los van a llevar a hoteles, o a las convenciones ésas que hacen los políticos, pero su pueblo va a desaparecer.
Y van a salir las fotos en los periódicos de sus líderes, pero el basurero va a envenenar su tierra.
Y va a haber muchos encuentros y declaraciones, pero nuestros mexicanos y mexicanas pobres van a seguir muriendo en la tierra del navajo, o en la tierra del o’odham. Esas cosas no van a cambiar si seguimos creyendo allá arriba.
Y eso es lo que va a hacer el gobierno de Sonora, después de esta reunión lo van a ver. Va a declarar que va a resolver el problema indígena, los va a buscar a ustedes y los va a invitar a los grandes hoteles, les va a dar de comer bien, y les va a poner papeles para que firmen. Les va a dar unas despensas, unos créditos. Pero nada, absolutamente nada, va a cambiar en sus territorios.
Los Acuerdos de San Andrés, que son los que representan el acuerdo de más de 40 pueblos, tribus y naciones, y barrios de pueblos indios de México, dicen una cosa que a todos se les olvida decir, que es: “que el territorio indígena es indígena”. Nadie puede hacer nada en territorio indígena, si la comunidad no acepta. Ni poner un basurero, ni poner un hotel, ni siquiera cruzar por su territorio sin permiso de las autoridades —que es de lo que se quejaba la compañera Ofelia por cierto, y de lo que nos quejamos también nosotros—.
Eso es lo que estamos diciendo en donde estamos pasando. Y en este caso, nosotros pensábamos que sólo íbamos a hablar con el pueblo o’odham, o con pueblos indios, pero que bueno que llegaron de muchas partes. Y especialmente, de la gente que está luchando del otro lado en Estados Unidos, también con los pueblos indios, y también con esta injusticia, esta guerra de aniquilamiento que hay contra los indocumentados.
Hace rato cuando veníamos para acá, cruzamos la frontera, ahí en Sonoyta, nos cruzamos del otro lado y luego nos regresamos porque teníamos que llegar hasta acá. Pero se veía la gran extensión del desierto, y yo me imaginaba —y yo me imagino que todos los compañeros de la karavana—, lo que iba a significar cruzar ese desierto, sin alimentos. Si no te mataba el calor o el frío, te mataban los minute men, o los rancheros, o los motociclistas, o la migra. Y nadie iba a llevar la cuenta, ni siquiera los estudios de las universidades.
Si nosotros, como pueblos indios, no nos unimos… Nosotros estamos planteando un encuentro continental de todos los pueblos originarios de estas tierras, en octubre del año que entra, cuando se cumplen 515 años del “descubrimiento”. ¡Ya estuvo bueno! 500 años son suficientes para demostrar que no pudieron.
Y si los gobiernos de Estados Unidos o de México no nos vieron cuando éramos pocos, veamos si el mundo no nos va ver, cuando todos los pueblos indios de este continente —desde Tierra de Fuego, hasta Alaska— se unan y empiecen a contar todas las injusticias y sus luchas. Y ese encuentro va a ser en el Noroeste de México, cerca de la frontera —que no existe para nosotros—, o sea cerca de la tierra o’odham, navajo, cherokee, cucapá, kiliwa, yoreme, yaqui, donde hemos estado todos estos días. Dentro de unos días, nos estamos poniendo de acuerdo y haciendo las consultas, tal vez el mes que entra salga esta convocatoria que estamos proponiendo.
Eso es más o menos lo que queríamos decirles. Ojalá y le puedan pasar el mensaje a las jefas tradicionales: Ofelia, Brenda, Alicia —aquí está Don José—. Michell: te pido de favor que lo pases con el pueblo navajo, compa con el pueblo cherokee.
Sólo les pedimos eso, vamos a hablar directamente entre nosotros y hacer acuerdo. La próxima vez que vengamos vendrán mis jefes, no vendré yo, a mí me mandaron primero a ver cómo estaba. Yo les informo y entonces vienen ellos, que son los que me mandan, porque ese es nuestro modo.
Ese es lo que les queríamos decir, compañeros y compañeras. Muchas gracias, buenas noches.

La coca se venga hoy de sus verdugos

Tengo 55 años y nací en Oruro (Bolivia). Soy médico psiquiatra en el hospital Psiquiátrico de La Paz (Bolivia), e investigo los efectos de la hoja de coca. Soy fundador y director del Museo de la Coca. Estoy casado y tengo cuatro hijos, de 30 a 18 años. Soy activista a favor de la cultura andina y de mejorar la actual política sobre drogas que es nefasta.

-¿Consume usted cocaína?
-No: la cocaína es un insalubre derivado de la hoja de coca.
Pero sí consumo hoja de coca. ¿Le cuento la leyenda de la coca?
-Por favor.
-Dice la leyenda que Pacha Mama (la madre tierra) regaló la hoja de coca al pueblo andino para que soportase la tristeza, el hambre y el dolor en tiempos de esclavitud...
-¿Es una alusión a la conquista española?
-Sí.
-Siga.
-Según la leyenda, la hoja de coca daba al pueblo andino luz para la mente, alimento para el cuerpo y consuelo para el dolor. Pero si el verdugo extranjero la tocaba... ¡para él sólo sería un veneno que le traería la locura!
-Vaya, esa leyenda es...
-¡Una perfecta profecía! La coca se venga.
-¿Y por qué para los andinos es la gran panacea y para Occidente es veneno y locura?
-Porque nosotros la consumimos en su estado vegetal, natural. La cocaína, en cambio, se obtiene de violentar esa hoja con ácidos, disolventes y alcalinos: en ese proceso químico la coca pierde virtudes y gana malignidad.
-¿Cuándo sucedió eso por primera vez?
-En 1859, cuando el científico Albert Niemann, en la Universidad de Gottingen, aisló mediante esos procesos químicos un alcaloide de la hoja de coca: ¡la cocaína!
-¿Y se sabe desde cuándo los pueblos andinos mascaban hoja de coca?
-En realidad no se masca: se mantiene en la boca, hecha una bola, macerada en saliva, de modo que absorbemos lentamente sus jugos a través de las mucosas de la boca... ¡Hace al menos 4.500 años que se hace así!
-¿Tanto? ¿Cómo sabe usted eso?
-Hay constancia arqueológica: momias de esa antigüedad con restos de hoja de coca; y figurillas con un bulto en la boca mientras se les practica una trepanación: ¡los cirujanos incas ya usaban la coca como anestésico! -"Consuelo contra el dolor", dice la leyenda. Pero... ¿"alimento para el cuerpo"?
-¡Sí! ¡Es un alimento poderosísimo!
-Nunca había oído eso.
-Le remito al estudio de Duke, Oulik y Plowman de la Universidad de Harvard.
-Le agradeceré que me lo resuma.
-Su conclusión es esta: "La ingesta de 100 gramos de hoja de coca boliviana equivale a la dosis diaria recomendada de calcio, hierro, fósforo, vitamina A, B2 y E". ¡La hoja de coca contiene más vitamina A que ninguna fruta... y el doble de calcio que la leche!
-No sabía eso. ¡Es sorprendente!
-Eso explica por qué se ha consumido durante miles de años y por tantos millones de personas: ha contribuido eficazmente a su nutrición equilibrada en esas tierras altas.
-La cocaína, ¿conserva esos nutrientes?
-¡No! Los pierde. Por eso es peligrosa: te inhibe el apetito... pero no te alimenta. Y si el cocainómano cae en comer poco, acaba desnutriéndose y es candidato a enfermar.
-Además de eso, ¿qué otros efectos neurológicos provoca el consumo de cocaína?
-Su consumo continuado provoca agotamiento de neurotransmisores (de dopamina, en particular), lo que produce una especie de Parkinson. Y trastornos paranoicos, delirantes, y también abandono de hábitos alimentarios, higiénicos y sociales.
-Todo un desastre.
-En suma: la cocaína es tan estimulante que crea adicción, y el adicto va perdiendo capacidades de adaptación socioeconómica.
-¿Y no sucede eso mismo con el consumo de hoja de coca mascada?
-¡No! La hoja contiene translamilcocaína y sinamilcocacína (moléculas perdidas en la cocaína), que evitan la adicción. He retirado la hoja de coca a personas que siempre la han mascado ¡y no han sufrido síndrome de abstinencia! ¿Se da cuenta de lo que eso significa?
-¿Qué?
-Que con hoja de coca podemos salvar a cocainómanos. El mascado de coca es la puerta de salida del adicto a la cocaína, al igual que la metadona lo es para el heroinómano. Aplico con éxito este tratamiento en Bolivia desde hace 20 años: antes de usar el mascado sólo recuperábamos al 25% de los cocainómanos ¡y ahora recuperamos al 50%!
-¡Está dándome una estupenda noticia!
-Sí, y acabo de informar mediante carta a Carmen Moya, delegada del Gobierno español para el Plan Nacional contra la Droga. ¡Que se lamentaba hace poco en El País de la inexistencia de "una metadona para la dependencia de la cocaína"! ¡Sí la hay, señora!
-Bien, pero... ¿podríamos aplicarla aquí?
-¡Sí! España puede importar hoja de coca boliviana y distribuirla con receta médica. La convención única de la ONU de 1961 autoriza su comercio para fines médicos. E incluso para fines recreativos y alimenticios. -¿También?
-¡Gracias a esa norma Coca-Cola importa miles de toneladas de hoja de coca boliviana! Luego la descocainiza -a través de Stephan Chemicals- para saborizar el refresco, y la cocaína extraída se destina después a la industria farmacéutica. Pero a la industria le llega hoy muy poca cocaína, que sería muy útil: ¡para la cirugía oftalmológica es lo mejor!
-Hay poca cocaína legal... y mucha ilegal.
-Sí, porque Estados Unidos promueve la destrucción de cultivos, y los gobiernos locales -como el boliviano- obedecen. Es una catástrofe, porque facilita que las mafias del narcotráfico se apoderen solapadamente de cultivos... Y de ahí se siguen todos los males.
-¿Qué propone usted?
-Proteger los cultivos de coca y fomentar su uso tradicional, mascada. El campesino, así, no acabaría vendiéndola barata a los narcotraficantes, como está sucediendo ahora.

¿Quién le hace el juego a la derecha?

Jóvenes activistas, defensores de derechos humanos, integrantes de colectivos y miembros de radios independientes, todos adherentes de la Otra Campaña, son detenid@s, golpead@s y vejad@s, para luego de siete u ocho horas de prisión ser liberad@s sin que sus captores hayan sido castigados por los abusos y las violaciones ejercidas durante los arrestos.
Una vez más, los gobiernos perredistas que tanto dicen y se desdicen para que la gente de a pie les crea eso de que son de izquierdas hacen alianza con el gobierno derechista de Vicente Fox y, próximamente en su cine favorito, de Felipe Calderón.
Ocupado en desplegar sus fuerzas represivas, famosas por sus incursiones en la UNAM, Atenco, Cancún, Sicartsa y nuevamente San Salvador Atenco y Texcoco, el cada vez más imbécil presidente de foxilandia negoció de algún modo con el hombre que en nombre de AMLO gobierna la ciudad de México para que mientras sus policías federales preventivos reprimen al valiente pueblo de Oaxaca, los miserables hombrecitos que vestidos de azul chambean de granaderos en la capital del país no permitieran que la chusma que APPOya la digna lucha que abajo y a la izquierda se mantiene en tierras magonistas llegara a su residencia presidencial.
Así, mientras miles de militares vestidos de verde olivo y otros disfrazados de gris "pefepo" se apostaban a las afueras de la capital oaxaqueña, decenas de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal impidieron el avance de la marcha que el 28 se dirigía a Los Pinos, desbloquearon el Eje Central y, vestidos de civiles, sin identificarse y sin presentar orden de aprehensión alguna, detuvieron a adherentes de la Otra Campaña luego de que se manifestaran frente a la Secretaría de Gobernación.
En un comunicado de Acción Urgente dirigido al jefe de gobierno capitalino, Alejandro Encinas; el procurador general de justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz; el secretario de gobierno, Ricardo Ruiz Suárez y el secretario de seguridad pública local, Joel Ortega, la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh) y el Comité Cerezo México solicitaron que fuera garantizada la labor, integridad física, psicológica y jurídica de algunos de los detenidos, defensores de derechos humanos; la investigación de los hechos y negligencias a fin de deslindar responsabilidades por las arbitrarias detenciones en las calles de Revillagigedo, Ayuntamiento, Juárez y Doctor Mora, así como en la Biblioteca México, en contra de Beatriz Elena Chaires, Luz Isela Aquino Mendoza, Elizabeth Balladares Gómez, Iliana Camacho Coapio, Cinthia Castro Loredo, Adazahira Chávez Pérez, Jorge Augusto Chávez Vera, María Teresa Cordero Salgado, Pablo Antonio Dorantes Cruz, Víctor Duarte Alanís, Gerardo Florencio Casimiro, Damián Gómez Medina, Rolando Gutiérrez, Arturo Martínez González, Blanca Jazmín Ornelas Pérez, Heriberto Paredes Coronel, Jesús Rafael Vázquez, Cuauhtémoc Rueda Luna, Juan Luis Toledo y Christian Toledo Pineda; así como el respeto de su integridad física, psicológica y jurídica.
¿Qué habían hecho las compañeras y compañeros? En la prensa se hablaba de acusaciones de robo y la destrucción de una patrulla; nada más falso. Pero, además, para hacer las detenciones los agentes en cubierta, guardianes del orden, defensores del estado de derecho, operaron con violencia, golpeando y vejando a nuestros compañeros, rociándolos con pintura en aerosol, amedrentándolos con palos largos y bates de béisbol y toqueteando los senos y la entrepierna de algunas de nuestras compañeras.
Pero no hubieran sido los integrantes de la CND o su mentado FAP, a quienes este gobierno sí garantiza su derecho a manifestarse públicamente, porque les hubieran puesto hasta escolta. No, se trataba de jóvenes entre los 21 y 32 años de edad cuyo mayor delito no fue el de un falso robo o, mucho menos, el de la destrucción de una patrulla que nunca sucedió; sino ser de la Otra Campaña y, por ende, no rendirle pleitesía a López Obrador. Afortunadamente, por la acción oportuna de abogados, amigos y familiares, los 20 compañeros detenidos fueron liberados pasadas las 4 de la mañana de este lunes 30 de octubre. Sin embargo, aún queda pendiente el castigo a quienes emprendieron materialmente las aprehensiones y a quienes las ordenaron.
Todo parece que estos gobiernos no tienen, de tan miserables, llenadero; la sangre vertida en Atenco y ahora en Oaxaca no les basta para saciar la sed de poder que los ha vuelto a todos, amarillos, tricolores o blanquiazules, del mismo color verde con que Slim y sus socios les pagan, del mismo color verde con que sus títeres en el ejército federal visten… si es que no se disfrazan de policías.

Sebastián López