11 noviembre, 2006

Guerra en Oaxaca

La guerra de baja intensidad que inició Diódoro Carrasco Altamirano contra los indígenas zapotecos de la región Loxicha, hace 10 años, asoma su rostro de terror y muerte en todo el estado, pero en Loxicha se vive una guerra sorda, lejos de los reflectores y quienes se consideran el mundo civilizado, la sociedad del siglo 21.

Su última expresión fue el asesinato del compañero Alejandro LÓPEZ LÓPEZ a manos de los mismos paramilitares que hace 2 años asesinaron, al también compañero, Lino ANTONIO ALMARAZ; Lino, estorbaba a quienes deseaban llegar a la presidencia del municipio de San Agustín Loxicha; Alejandro, es la confirmación de que pueden operar con absoluta impunidad, la impunidad que amparada por el poder caciquil, son en Oaxaca la comparsa del priismo neopanista que mueve los hilos de quienes, faltos de toda ética, tiran la piedra y esconden la mano, hacen trabajo de contrainsurgencia y dicen trabajar en pos de la unidad y defender las causas populares.

Alejandro es el último eslabón de una larga cadena de ejecuciones extrajudiciales que ha dejado a más de 80 familias enlutadas a lo largo de estos 10 años de represión y muerte a una de las culturas más significativa en nuestro país, etnia para la que a punta de bayoneta, cárcel, tortura y muerte se ha intentado borrar de la faz de la tierra.

Región que alcanza los más altos índices de marginación y pobreza y dónde el tan cacareado estado de derecho, las tan llevadas y traídas instituciones han cumplido con la encomienda de callar todo intento organizativo, de encarcelar, desaparecer y asesinar a quienes en su sangre llevan el germen del anhelo libertario y transformador, a quienes en sus épocas de gloria nos legaron las más ricas tradiciones y enseñanzas, quienes en sus magníficas construcciones plasmaron su huella indeleble que permanecerá por siglos; hoy la tumba, la cárcel el destierro vagabundo, la migración o desplazamiento forzado en busca de la sobrevivencia parece ser su destino, destino que para el hombre blanco, para los neocolonizadores los reduce a menos de fieras salvajes, pues no puede explicarse de otro modo que después de más de 24 horas de su ejecución, el cuerpo de Alejandro LÓPEZ LÓPEZ haya permanecido a la orilla del camino, sin que las autoridades correspondientes cumplieran con las diligencias que permitieran a su familia velar el cuerpo inerme, de quien deja en la orfandad a la compañera Crispina LOPEZ JUÁREZ y sus 5 hijos.

Deja truncada la lucha por la libertad de sus 2 tíos encarcelados injustamente, como injustamente hemos sido encarcelados más de 200 indígenas zapotecos en estos 10 años; la persecución de una escurridiza justicia que castigue no sólo a quienes torturaron y encarcelaron a su propio padre, sino que cancelara las fabricadas órdenes de aprehensión en contra de él y un cada día creciente número de indígenas, paisanos suyos; por una ley de amnistía no sólo para presos y perseguidos políticos y de conciencia en nuestro Estado, sino a lo largo y ancho de nuestro país; sus anhelos de ver a sus hijos crecer y multiplicarse, ver en ellos multiplicados sus deseos de una patria socialista, de un socialismo entendido para él como la sana convivencia de la colectividad en sus comunidades indígenas, la armonía entre el hombre y la naturaleza.

Pensaba su participación en la construcción de la Asamblea Popular de los Pueblos de Loxicha como el referente aglutinador de los distintos esfuerzos comunitarios por arrancar a sus comunidades de la miseria y el abandono, por encontrar en la unidad desde los más pequeños núcleos comunitarios la proyección de la exigencia milenaria a una vida digna, a una verdadera igualdad de los seres humanos; su asesinato confirma que la lucha por la transformación de la sociedad pasa también por las comunidades indígenas y que este movimiento no es como lo pregonan los personeros del poder: un movimiento que se circunscribe al centro de la Ciudad. Buscamos, sobre todo, la transformación profunda de nuestras desigualdades.

Cuando la voluntad popular es burlada una vez más, cuando por encima de los intereses de la colectividad se imponen los intereses personales, de partidos o de grupos, cuando los acuerdos cupulares prevalecen por encima de los derechos de los mexicanos, cuando los 15 minutos de Fox llegan a su fin y se nos impone mediante el fraude y el autoritarismo a un operador de la ultraderecha y el Fondo Monetario Internacional: la igualdad, la paz, la fraternidad, la justicia y la libertad son palabras sin sentido para quienes acostumbrados a la explotación, suponen en la existencia de toda oposición a sus planes neocolonizadores, el enemigo a vencer para adueñarse de las riquezas y mano de obra barata en un mundo globalizado, son los pueblos originarios.

Donde acabar con la pobreza para ellos significa acabar con los pobres, donde los pueblos originarios son sólo el folklore para el gran turismo.

En un país donde se dejan pudrir los conflictos o la suma de nuestros muertos es sólo una cifra sin importancia para quienes no piensan en el hombre sino en la economía, para quienes rescatan banqueros, exoneran a políticos y encarcelan a la inerme población, donde las justas demandas de la población no son escuchadas, ni por los falsos políticos, ni por los jerarcas católicos.

Nos reconocemos como parte fundamental de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y le recordamos al licenciado Abascal que nuestros 12 presos del Fuero Federal no pueden ser la herencia de este sexenio que termina, que los 12 indígenas presos por delitos del fuero común también esperan justicia y libertad y que junto con la libertad de los presos de las otras organizaciones sociales, de los perseguidos de esta etapa y anteriores, sería la muestra de su voluntad para resolver un conflicto no generado por nosotros sino por quienes faltos de oficio político y sensibilidad humana han hecho del fascismo una particular forma de gobernar.

Los presos indígenas sentenciados por delitos del fuero federal que no cometieron, encarcelados desde hace 10 años: Fortino ENRÍQUEZ HERNÁNDEZ, Ricardo MARTÍNEZ ENRÍQUEZ, Urbano RUIZ CRUZ, Justino HERNÁNDEZ JOSÉ, Cirilo AMBROSIO ANTONIO, Agustín LUNA VALENCIA, Abraham GARCÍA RAMÍREZ, Estanislao MARTÍNEZ SANTIAGO, Mario AMBROSIO MARTÍNEZ, Álvaro SEBASTÍAN RAMIREZ, Zacarías Pascual GARCÍA LÓPEZ, Eleuterio HERNÁNDEZ GARCÍA.

Los compañeros procesados con expedientes fabricados principalmente en esta administración ulisista: Isabel ALMARAZ MATÍAS, Epigmeneo LÓPEZ MENDOZA, Cástulo LÓPEZ MENDOZA, Tomás LÓPEZ ALMARAZ, Felipe RUIZ CRUZ, Nereo ALONZO VALENCIA, Jonás ALONZO SANTIAGO, Fernando SANTIAGO ENRÍQUEZ, Bernardo HERNÁNDEZ SANTIAGO, Jesús ángel CRUZ SANTIAGO, Gonzalo LÓPEZ CORTÉS, Pedro CASTILLO ARAGÓN,

Y nuestros compañeros asesinados Alejandro LÓPEZ LÓPEZ, Lino ANTONIO ALMARAZ, Leoncio LUNA ANTONIO y tantos más exigen ¡JUSTICIA Y LIBERTAD! ¡ALTO A LA REPRESIÓN! ¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS Y DE CONCIENCIA DEL PAÍS! ¡CASTIGO A LOS RESPONSABLES MATERIALES E INTELECTUALES DE LA MUERTE DE NUESTROS HERMANOS! ¡CÁRCEL PARA DIÓDORO CARRASCO ALTAMIRANO, JOSÉ MURAT CASAB Y ULISES RUIZ ORTIZ!

Por una Ley de Amnistía Federal

Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos/Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

Fox en Oaxaca: las contradicciones de Dios

Seis páginas de El Evangelio según Jesucristo dedicó el Nóbel de Literatura José Saramago a documentar la lista de atrocidades que en nombre de Dios se cometieron contra los herejes y apóstatas; actos por los cuales la Iglesia católica superó resquebrajamientos y escisiones, afianzó poderes y consolidó una permanencia de siglos. En su devastadora obra, Tratado de ateología (2006), el filósofo francés Michel Onfray hace un recuento completo del carácter intolerante del cristianismo y de sus contrapartes, el Islam y el judaísmo, que desde hace 2 mil 500 años se disputan, literalmente a sangre y fuego, la exclusividad de la creencia religiosa de este infortunado mono autollamado el Homo sapiens.

Más allá del gas con anestésicos con el que la Iglesia católica intenta fumigar las memorias, la eliminación de quienes se niegan a creer en el "único Dios verdadero", ha sido un fenómeno recurrente desde que Constantino, emperador romano, autoproclamado el "décimo tercer apóstol", se convirtió al cristianismo en el año 312, y desde que Teodosio volvió el catolicismo una religión de Estado en 380. En nombre de la nueva creencia, los sucesores de Constantino prohibieron toda religión que no fuera la cristiana, quebrando una tradición en que las religiones "paganas" habían coexistido pacíficamente porque ninguna se planteaba el monopolio de la fe. Onfray señala los rasgos del nuevo Estado cristiano: "... el uso de la coerción, persecuciones, torturas, actos de vandalismo, destrucción de bibliotecas y de lugares simbólicos, asesinatos impunes, omnipresencia de la propaganda, poder absoluto del jefe, exterminio de los opositores, monopolio de la violencia legal y de los medios de comunicación..."
Desde la guerra contra los cátaros de Francia (1209 a 1229) ­secta cristiana cuyo prestigio puso en jaque el poder de Roma representado por el papa Inocencio III, y en la cual se masacró a una población entera (Béziers con 20 mil habitantes) ­ hasta las Cruzadas contra los sarracenos, la Inquisición contra los herejes y las conquistas etnocidas de América, esta sucesión de ignominias termina en la complicidad del Vaticano con el nazismo. Como corolario, están los silencios de la Iglesia católica a las masacres perpetradas por las dictaduras latinoamericanas y asiáticas, y en la cumbre del podio la defensa que hizo Juan Pablo II de los hutus de Ruanda en su guerra genocida contra los tutsis (un millón de muertos solamente en 1994).
En México, a partir de las avanzadas reformas liberales de Juárez y Lerdo de Tejada en el siglo XIX, la política quedó desligada de la religión por décadas, lo que permitió cierta salud individual y colectiva. Este fue un aporte de la nación al mundo. Desde que tengo memoria, los políticos mexicanos, independientemente de sus acciones, siempre tuvieron cuidado de mantener sus creencias religiosas, cualesquiera que fueran, alejadas de la esfera de lo público, evitando involucrar a sus respectivas deidades en sus actos terrenales.
2000 marcó el fin de ese acuerdo histórico cuando una nueva generación de "políticos mochos" llegó al poder utilizando su mano derecha indistintamente para persignarse, firmar acuerdos, realizar negocios, saludar a reyes, magnates y estadistas, y reprimir movimientos sociales y políticos. A la antigua transformación de la clase política en clase empresarial inaugurada por De la Madrid, por la cual los ciudadanos ya no alcanzamos a distinguir si se está frente a un político que realiza negocios o frente a un empresario que juega a la política, se agregó un nuevo ingrediente: el retorno de Dios a la arena pública. Con ello la institución gubernamental se volvió la representación de un triple poder: el burocrático, el plutocrático y el teocrático.
En estos días en que el Presidente defiende con vigor (y un poco de desesperación y coraje) su derecho a expresar abiertamente sus creencias, en que el secretario de Gobernación compromete su palabra de que no habrá de asesinar en nombre de Dios, y en que el cardenal Rivera, máxima autoridad eclesiástica, aprueba la furiosa represión en Oaxaca, las dudas y las interrogantes saltan desesperadas.
Hoy, cuando estos abnegados "siervos de Dios" (que no de la nación) defienden su derecho a exhibir en público su fe, la sociedad civil puede en consecuencia invocar su derecho a interrogarles. Porque cuando los ojos registran las imágenes de violencia represiva en Oaxaca, no es posible dejar de preguntarse si esas decisiones que fueron tomadas por un cristiano convencido, fueron resultado de un consejo de su Dios o de una divina inspiración, o son una decisión estrictamente personal y laica. Si fuera lo segundo, ¿por qué ese Dios no ha tenido el poder de convencerle de lo contrario, durante sus encuentros más íntimos? Y si no fuera ninguna, ¿qué sentido tiene un Dios que no se comunica con su creyente en los momentos decisivos?
Sea represor, indiferente o mudo, el Dios del Presidente se parece más al del papa Inocencio o al de los inquisidores, que al dios misericordioso, indulgente y justo en el que creen los millones de sus conciudadanos. ¿Cuántos millones de creyentes legítimos, de párrocos comprometidos, de jesuitas o franciscanos heroicos, de prelados que ponen ante todo la imagen de un Dios justiciero (como el que movió a Morelos) estarán dispuestos aceptar la existencia de un Dios represor?
El caso de Oaxaca, con sus muertos, sus decenas de desaparecidos, sus flagrantes violaciones a la ley, y cierto odio implícito del poder (blanco, elitista, hacendario, empresarial, moderno) hacia los pobres (morenos, rurales, indígenas, tradicionales) no hace más que extender la misma rabia milenaria de unos miembros de la especie humana sobre otros miembros de la humanidad. ¿En el nombre, con la anuencia, con la indiferencia o contra la voluntad de Dios? Del emperador Constantino a Vicente Fox, 2 mil años de contradicciones divinas nos contemplan.

Víctor M. Toledo: vtoledo@oikos.unam.mx (Tomado de La Jornada 9-XI-06)

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba observa con extrema preocupación y profunda indignación las atrocidades que viene cometiendo el Gobierno de Israel en la Franja de Gaza y Cisjordania desde el pasado 28 de junio, en particular la masacre perpetrada el 7 de noviembre en el poblado de Beit Hanoun, al norte de ese territorio palestino ocupado, con el saldo de 18 civiles salvajemente asesinados, entre ellos 8 niños.
Como resultado de la brutal ofensiva del ejército israelí contra la indefensa población Palestina en las últimas semanas, ya suman más de 200 los civiles muertos, de ellos 60 niños, y casi 1 000 heridos, lo que demuestra la naturaleza criminal del agresor, que goza del apoyo político, económico y militar de los Estados Unidos de América.
Cuba se suma a las voces que se levantan en el mundo para que el Consejo de Seguridad de la ONU condene este acto criminal y le exija a Israel poner fin a tales acciones violatorias de todas las normas del Derecho Internacional, y del Derecho Internacional Humanitario, y para que cese el permanente veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que asegura su impunidad.
La única vía para alcanzar una paz justa y duradera en la región es respetar el derecho inalienable del pueblo palestino al establecimiento de su estado independiente y soberano, con su capital en Jerusalén Oriental, el retorno de los refugiados y la devolución incondicional de todos los territorios árabes ocupados en junio de 1967.
En esta hora crucial, Cuba reafirma su plena solidaridad con el heroico pueblo palestino que sufre la agresión continuada e inmoral del régimen de Tel Aviv, cuyos actos laceran la conciencia de la humanidad.

La Habana, 10 de noviembre de 2006.

09 noviembre, 2006

Colesterol

CONCEPTO
Al colesterol también se lo denomina lípidos, son sustancias ricas en energía que sirven como mayor productor de combustible para los procesos metabólicos del cuerpo. Las grasas son obtenidas de alimentos o formadas en el cuerpo, mayormente en el hígado, y pueden ser almacenadas en células grasas para un futuro uso. Las células grasas también aíslan al cuerpo del frío y lo ayudan a protegerlo de lesiones. Las grasas son componentes esenciales de la membrana celular, de la envoltura de la mielina que rodea la célula nerviosa, y en la bilis.
El colesterol no es del todo malo; el cuerpo lo produce en forma natural, y realiza algunas tareas vitales: le ayuda a producir nuevas células, hormonas y aislar nervios. Solo causa problemas cuando su cantidad es excesiva.
TIPOS DE GRASAS
Las dos mayores grasas en la sangre son:

*Colesterol
*Triglicéridos
Estas grasas se rompen y se unen a ciertas proteínas y viajan juntas a través del torrente sanguíneo en forma de lipoproteínas que se dividen en:

*VLDL. Lipoproteínas de muy baja densidad.
*LDL Lipoproteínas de baja densidad.
*HDL Lipoproteínas de alta densidad
El colesterol de HDL se considera bueno por su capacidad de depurar las arterias. Cuanto más colesterol de este tipo se encuentre en la sangre, mejor.
El colesterol de LDL se acumula en las paredes de las arterias, provocando el taponamiento de las mismas y restricción de la circulación sanguínea. Por lo tanto cuanto menores sean los niveles de este colesterol, mejor.

SIGNOS Y SINTOMAS
Los pacientes con hipercolesterolemia, pueden presentar evidencias de enfermedad aterosclerótica, como:
*Angina de pecho
*Infarto del miocardio
*Claudicación intermitente
*Accidente cerebro vascular
*Dolor abdominal agudo con pancreatitis o sin ella
*Xantomas tendinosos y/o tuberosos
*Xantelasma
*Arco corneano
*Hepatoesplenomegalia (agrandamiento del hígado y bazo)

CAUSAS DE NIVELES ALTOS DE GRASAS
Colesterol

*Dieta alta en grasas saturadas
*Cirrosis hepática
*Diabetes mellitus no controlada
*Desorden de la glándula tiroidea
*Falla renal
*Porfiria
*Hereditaria

Triglicéridos

*Exceso de calorías en la dieta
*Abuso de alcohol
*Diabetes severamente descontrolada
*Falla renal
*Ciertas drogas (anticonceptivos orales, estrógenos, etc.)
*Hereditaria

RECETA: Para evitar colesterol

Plátanos, 1 o 2 muy maduras En cuadritos
Lechuga, ¼ cabeza pequeña Finamente picada
Apio, 2 o 3 tallos Finamente picado
Pasas sin semilla
Pera, ½ madura En cuadritos
Yogurt, ½ tz
Mezcle todo con yogurt y algo de nuez, coloque en un tazón sobre una cama de hojas de lechuga.

POSIBLES DIAGNOSTICOS EN MEDICINA TRADICIONAL CHINA
Fundamentalmente hígado y vesícula no metabolizando bien. Calor/humedad en vesícula impidiendo su correcto funcionamiento. Estancamiento de energía en hígado y vesícula. Acumulación de calor y humedad. Deficiencia de bazo. Reforzar corazón.

Decidimos morir peleando.

Palabras del Delegado Zero en la Colonia San Luis, Durango, Durango.
Reunión de adherentes 5 de noviembre del 2006.

Bueno, buenas noches otra vez, compañeros y compañeras. Antes que nada gracias a las organizaciones, grupos, colectivos, e individuos de Durango que nos recibieron. A la COCOPO que nos está dando el hospedaje, como anfitriones. Y un saludo especial de las comunidades indígenas zapatistas para quienes aquí en Durango levantan bien alto la “A” del anarquismo, de los punks y de los libertarios.

Compañeros y compañeras: quisiera contestar algunas de las preguntas o dudas que se han dado aquí, que reflejan en el mejor de los casos confusión, y en el peor de los casos, mala leche —o sea, leche Lala, ¿lo tomaste eso? no lo tomaste, bueno—.

Miren compañeros: el EZLN no tiene 12 años, tiene 23 años el próximo 17 de noviembre. Y el primero de enero, cumplimos trece años de habernos alzado en armas. Chiapas estaba en la así misma situación que están describiendo ustedes aquí en Durango: que nadie se acordaba de él y parecía que no pasaba nada en Chiapas.

Bueno, entonces, Chiapas no existía para el resto del país en su población indígena. Ahí somos indígenas de raíz maya: tzotziles, tzeltales, choles, tojolabales, zoques, mames. Nuestra gente, las comunidades zapatistas no hablan español en su mayoría, hablan lengua indígena.

Y todas sus tierras estaban en manos de los grandes latifundistas —que en Chiapas les decimos finqueros—. No había carreteras. Los coyotes —o sea, los intermediarios— se quedaban con el producto igual que aquí en Durango, según nos han contado. Y los servicios de salud y de educación, ni siquiera por equivocación llegaban a las montañas del sureste mexicano.

Ante esta situación, empezaron a morir muchos niños menores de cinco años: miles de ellos. Que por supuesto nunca aparecieron en las estadísticas, porque ni siquiera llegaba el INEGI, o el gobierno a hacerles actas de nacimiento, por lo tanto, tampoco tenían actas de defunción. Llegamos a una situación desesperada. Teníamos que elegir cómo morirnos: si peleando o por enfermedades curables. Y decidimos morir peleando.

Nos alzamos el primero de enero del 94, y no sólo nos dimos a conocer al mundo, sino que también, con las armas en la mano, tomamos la tierra compa. La que era de los finqueros, esos finqueros que nos prohibían a los indígenas a andar en la banqueta y nos obligaban a andar en la calle. Ésos que cuando una mujer joven se casaba, tenía que pasar primero por la cama del finquero. Ésos que se burlaban de la forma en que hablábamos, de nuestro color, de cómo vestíamos, salieron corriendo. Porque todo su poder estaba fundamentado en sus guardias blancas y paramilitares.

Después de años de estar sembrando entre las piedras del cerro, cosechando con trabajos media tonelada o menos de maíz en una hectárea, pudimos tomar la tierra que antes se dedicaba para la explotación intensiva del ganado para los grandes finqueros. Y tomamos la tierra y la repartimos en colectivo. Y cambiamos el uso del suelo: empezamos a sembrar maíz y frijol, y verduras, para nuestras mesas, no para las mesas del poderoso.

El gobierno federal, compañeros y compañeras, ni el estatal, ni siquiera los municipales, mandan en territorios zapatistas. Mandan lo que se llama los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas y las Juntas de Buen Gobierno. No recibimos absolutamente ningún programa de apoyo gubernamental. Y gracias a eso, y gracias a eso que hemos recibido: la ayuda internacional, y la ayuda nacional de gente o de alguna gente como la que está aquí.

Y no ha sido ni para enriquecer al EZLN, ni para hacer las giras y reunioncitas que tanto le molestan al compañero, sino para levantar escuelas donde no había nada. Para preparar maestros, mismos de la comunidad. Para hacer hospitales y farmacias donde la atención y la medicina son gratuitas. Cualquier comunidad zapatista vive en mejores condiciones que las comunidades que reciben apoyo gubernamental.

Ustedes pueden elegir no creerme y tienen la opción siempre, si es posible, ir a las comunidades zapatistas, o revisar lo que mismo publica la prensa de investigaciones del gobierno, del INEGI, que dice que los únicos municipios en Chiapas que han mejorado su nivel de vida, son los que tienen presencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Los niños y las niñas que antes morían antes de los cinco años. O que a los siete u ocho tenían que cargar leña, o empezar a trabajar en el campo, ahora van a la escuela. Y no aprenden a avergonzarse ni de su color, ni de su lengua, ni de ser indígenas. No aprenden la historia que ofrecen allá arriba, sino que aprenden la historia del levantamiento. La historia de sus compañeros, de sus padres, de sus madres, de sus hermanos, de sus tíos, de sus tías, que fueron los que lucharon y que le dieron otro rumbo no sólo a su nivel de vida, sino a su ser indígena.

Porque en Chiapas, después de muchos siglos, ser indígena ahora es un orgullo. Y antes era una vergüenza. Cualquiera de ustedes puede ver que en esos doce años, las comunidades indígenas zapatistas tienen un nivel de vida mejor, mayor esperanza de vida, mejor educación, mejor salud, y mejor alimentación. Porque se prohibió el consumo del alcohol, y el dinero que antes se usaba en el trago, ahora se tiene que usar para mejorar el vestido y la comida de las comunidades.

Sin embargo, a pesar de todo esto, nuestra demanda principal —también como dijo el compañero— era por los pueblos indios. Pero nosotros nunca pedimos limosnas. No pedimos que hubiera programas de apoyo. Nosotros pedimos que en la ley máxima de esta República, que es la Constitución, se reconocieran los derechos y la cultura de los pueblos indios. Se trataba de una deuda que este país no ha acabado de pagar, después de tantos años de independencia. Después de todos los años de La Colonia, y después de todos los años del México prehispánico —que le dicen—.

Y nosotros lo que estábamos pidiendo era que este país dejara de avergonzarse de tener raíz indígena. De haberse levantado sobre el color, la lengua y la cultura de los indígenas, y les reconociera el derecho que tenían antes que españoles, norteamericanos, franceses, y cualquier nacionalidad que tenga el dinero les había despojado.

Los derechos y la cultura indígena decían, entre otras cosas —dicen—, que el territorio es propiedad de los pueblos indios, y que nadie —absolutamente nadie—, ni el gobierno, ni el empresario puede hacer nada sin permiso de las comunidades. Ni robarse el agua, ni despojar a tierra, ni cortar madera, ni extraer minerales o petróleo, en suma, no se puede atentar contra la naturaleza, si no es con la aprobación de los pueblos indios.

Eso decían los Acuerdos de San Andrés, que no sólo firmó el EZLN, sino 40 pueblos indios de México. Algunos de ellos que tienen territorio aquí en Durango, como los wirarikari o huicholes —les dicen ustedes— que fue el compañero Lauro que pasó. Su territorio abarca parte de Jalisco, de Durango y de Nayarit.

Cuando nosotros hicimos esta demanda, hicimos una gran movilización. Se juntó millones de mexicanos y mexicanas que apoyaban, y cientos de miles en otras partes del mundo. Y el gobierno y la clase política —ésa que ahora tanto entusiasma a algunos aquí—, es decir: el PRD, el PRI y el PAN, hicieron el acuerdo de desconocer nuestros derechos. Y ubicarnos a los indígenas como alguien objeto de la limosna, de la lástima, de la caridad, y de la pena ajena.

Ahí nosotros decidimos romper con la clase política, con toda la clase política, y empezar a buscar otra forma de hacer las cosas. Aquellos y aquellas que están esperando encontrar en la Otra Campaña un liderazgo, se equivocaron de reunión, se equivocaron de canal, y se equivocaron de campaña por supuesto.

Si están buscando a alguien que los dirija, alguien que les diga qué hacer, alguien que los acuerpe, ahí está el cuento engañabobos del FAP —el Frente Amplio Progresista—, que está lleno de puros ex priístas, primero. Hay que leer los periódicos. O la CND que está dirigida por puros ex salinista —hay que leer los periódicos—. O el gabinete de López Obrador en el que hay algunos que desempeñaron una actitud de crimen en contra de los pueblos indios zapatistas, como su flamante secretario de relaciones internacionales que se llama Gustavo Iruegas, que es un asesino: autor intelectual de la matanza de Acteal, fue parte del equipo negociador de Zedillo, cuando la mesa de San Andrés.

Todas esas cosas, si quieren no las decimos, pero ahí están. A lo mejor ustedes quieren obviar todos los agravios que la clase política, que es como un circo donde los trapecistas pasan de una pista a otra —y donde un priísta un día es panista, y otro día es perredista y otro día está otra vez priísta—. Nosotros no venimos a interrumpirlos. Que les vaya bien. Pero donde va a llevar eso, no es a donde vamos nosotros. Nosotros vamos para otro lado.

No es cierto que las líneas paralelas vayan a terminar por juntarse. Ellos van para otro lado. Y ese lado va a cosechar en Durango y en el resto del país, una nueva desilusión y un nuevo engaño. Ustedes pueden creer —erróneamente— que si hubiera ganado el PRD, las cosas iban a cambiar. Ganó el PRD, le hicieron trampa, y no fue el EZLN ni la Otra Campaña la que se lo hizo: fue el IFE —que tanto aplaudió el PRD en su momento—, fue Fox —a quien se le llamó un gran estadista cuando dio marcha atrás en el desafuero— y fueron los diputados y senadores que acaban de conseguir el puesto por el PRD.

Nosotros compañeros y compañeras no estamos buscando a quién dirigir. No venimos a Durango a buscar tropa, ni a buscar masas para que hagan lo que les digamos. Pero tampoco venimos a buscar que nos dirijan ustedes, Nosotros venimos a buscar en Durango quién quiere luchar. Y a ofrecerle hacer trato: ustedes luchen aquí, nosotros allá y nos apoyemos. Y por eso no es sólo la Otra Campaña del EZLN, sino que hay partes por todos lados. En todo el país, y en toda la República.

Porque así como la radiografía que nos hicieron de Durango, pudiera funcionar para la Comarca Lagunera, para Chihuahua, para las dos Baja Californias, para Sonora, para Sinaloa, para Quintana Roo, para cualquier estado. Cámbienle la bandera y el escudo, y es la misma historia de despojo, de humillación.

Si en algún momento pensaron que las maquiladoras eran prerrogativa del norte, se equivocan. Quintana Roo, Yucatán y Campeche están llenos de maquiladoras. Si piensan que el despojo de tierras es exclusivo del norte: equivocados. Empieza desde el límite con Guatemala y llega hasta Baja California.

Lo que está pasando ahora en este recorrido es que se está rompiendo la aparente división que se dio por los analistas políticos, a raíz de las elecciones, que dijeron: el norte es azul, por lo tanto es de derecha. Y el sur es amarillo, por lo tanto es de izquierda. Y el argumento de Fox y de muchos grandes empresarios de que el norte tiene un alto nivel de vida, de hecho podría ser un estado de la Unión Americana, mientras que el sur está más cercano a Centroamérica y tiene niveles de vida parecidos a los de Guatemala, El Salvador u Honduras.

La Otra Campaña con esta gira que tanto les molesta, ha demostrado que eso es una falsedad. Que hay la misma pobreza, el mismo desempleo, la misma destrucción, el mismo desprecio a las mujeres, la misma criminalización de la lucha social, la humillación y los insultos a los jóvenes por ser jóvenes. El mismo desprecio a los ancianos, porque ya no sirven. Y la misma corrupción desde la escuela, en la calle, para los niños.

Lo que está proponiendo la Otra Campaña compañeros y compañeras es que Durango rompa, como rompió Chiapas en 94, eso de que no pasa nada en Durango. Y no que venga alguien de fuera: ni Marcos, ni el EZLN, ni cualquiera de las organizaciones que estamos en la karavana, porque nosotros sólo venimos a escucharlos. Y nuestro único compromiso es: esto que nos contaron, que lo conozcan en el resto del país. Porque, créanme, no se conoce. No se sabe todo lo que está pasando.

Se supone que Durango era un estado rico, donde todos estaban contentos e íbamos a ver los grandes letreros de la gente apoyando al gobernador, y a Fox por supuesto. Y no ha pasado en ningún estado de la República, salvo que los cuatro que nos faltan, algo extraordinario ocurra, es mentira compañeros. El norte, el centro y el sur de México tiene el mismo dolor: una clase política parásita, completa toda ella, todos los partidos políticos sin distinción. Y una clase empresarial estúpida y vende patrias.

Si uno recorre la península de Baja California, en la parte sur, en Baja Sur, empieza a ver los letreros en inglés de tierras que se venden. Tierras que eran de mexicanos y que ahora son propiedad de norteamericanos. Pero eso también lo vimos en Quintana Roo. Cerca de la frontera con Guatemala. Las mejores tierras están siendo acaparadas por estas gentes y se están rehaciendo los grandes latifundios.

Nos hablaron de las maquiladoras. En Puebla, hablamos con jóvenes y jóvenas —decimos nosotros— como los que están aquí, que trabajan en maquiladoras —ellos son de raíz indígena— por 45 pesos al día, por 16 horas de trabajo. Si revisan sus libros de historia y lo comparan con las condiciones laborales en la época de Porfirio Díaz van a ver muchas semejanzas.

No se trata de que en este cuaderno esté lleno de quejas. Quien piense eso está equivocado, y si quiere, cuando terminemos se lo presto. Está lleno de rebeldías y de organización. Porque Durango no es la queja, no es cierto. Nosotros no estamos escuchando eso. Estamos escuchando la organización que hay aquí para resistir. Y que corre el riesgo de ser derrotada, igual que nosotros en Chiapas, o cualquier otra organización en cualquier parte del país, si pelea sola, si lucha sola.

Lo que nosotros estamos proponiendo es, en efecto, una unidad, un movimiento donde nadie mande, sin líderes, sin dirigentes que se corrompan, que sean cooptados. O aunque salgan buenos, no los queremos. Queremos que cada quien reconozca su lugar y le ofrezca al otro el respeto a su trabajo y a su lucha.

En resumen, compañeros: en Durango nadie debe mandar, más que Durango. Eso es lo que decimos nosotros. Y que la gente de abajo es la que tiene que deshacerse de la gente de arriba, y tomar en sus manos no sólo el gobierno: la tierra, los medios de producción, las escuelas, las universidades, todo lo que se plantea un movimiento de rebelión nacional. Pero no solos, ni por su cuenta, ni a la hora que se les ocurra. Sino que hagamos ese acuerdo, para hacerlo todos juntos al mismo tiempo.

Ahorita, en esta primera etapa de la gira, estamos conociéndonos. Sabiendo qué está pasando en cada estado, quién está y quién no está. Hace un rato en Gómez Palacios decíamos que nosotros no estamos buscando gente que viva mal, porque ésa pues ahora sí que son varios millones —más de 80 millones de mexicanos—. Estamos buscando gente que quiera luchar, no es lo mismo.

Y esa gente que quiere luchar: sea anarquista, libertaria, punk, comunista, socialista, zapatista o nada, que ella misma sola se nombre, tiene un lugar en la Otra Campaña si lo que se propone no es seguir a alguien, sino construirse su propio camino. Y ese camino tiene que pasar —decimos nosotros— por la reconstrucción de nuestra patria. Y esa reconstrucción pasa sobre el cadáver de la clase política mexicana actual y el empresariado.

Si para eso tenemos que desafiar no sólo a los partidos políticos, a Calderón, al ejército, a la Policía Federal Preventiva, o a lo que ustedes quieran, incluso a Bush o al idiota que le siga, estamos dispuestos a hacerlo, así como mi General Villa los desafió hace cien años.

Entonces, compañeros y compañeras: nosotros les pedimos que lo piensen. No quiere decir que tomen ahorita la decisión. Hay compañeros aquí en Durango de la Otra, y ellos les pueden informar de qué se trata. Pero si se trata de buscar líder, no es aquí. Si se trata de buscar a quién dirigir, tampoco es aquí.

Si se trata de luchar con respeto y con dignidad, éste es su lugar compañeros y compañeras. Gracias.

PRONUNCIAMIENTO DE ORGANIZACIONES PERTENCIENTES A LA OTRA CAMPAÑA DE 17 ESTADOS DEL PAIS SOBRE LOS ACONTECIMIENTOS EN OAXACA.

Nosotros y nosotras, integrantes de la otra campaña, en todo el país, frente al operativo del Gobierno Federal realizado este domingo 29 en el Estado de Oaxaca deseamos manifestar lo siguiente:

1). Condenamos y rechazamos las acciones del Gobierno Federal contra el movimiento oaxaqueño. Estas acciones represivas, al igual que en San Salvador Atenco nos indignan y representan la incapacidad del ejecutivo y en general de la clase política toda para resolver las justas demandas de las y los mexicanos.
2) Apoyamos y nos solidarizamos con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Exigimos el retiro inmediato de la Policía Federal Preventiva y todos los cuerpos represivos del Estado. Exigimos la inmediata renuncia del gobernador Ulises Ruiz, cuyo autoritarismo originó el conflicto y su negativa a dejar el cargo ha ocasionado una espiral de violencia sin límite en Oaxaca. La única forma de resolver el conflicto es con la renuncia inmediata del Gobernador.
3) Exigimos la liberación inmediata de todos los detenidos, el cese de los cateos ilegales así como el respeto irrestricto de las garantías individuales de todos y cada uno de los integrantes de la APPO y sus miles de simpatizantes. Exigimos castigo a los autores intelectuales y materiales de los ya varios asesinados por cuerpos paramilitares y parapoliciales del Estado.
4) Llamamos a todas y todos los mexicanos, a los trabajadores del campo y la ciudad, a las mujeres, ancianos, homosexuales, lesbianas, niños y niñas, a las y los jovenes de todo el país a movilizarse de inmediato en apoyo a los pueblos de Oaxaca. Llamamos a la sociedad civil internacional a protestar por este nuevo atropello enviando misivas de repudio a los medios de comunicación mexicanos así como a la Presidencia de la República y la Secretaría de Gobernación.
5) Este nuevo episodio represivo es un mensaje de los poderosos en México. Es un nuevo mensaje de la clase política para los movimientos de abajo. La clase política y el poder no cederán ni responderán a las voces que clamamos por democracia, justicia y libertad. Sólo la organización, abajo y a la izquierda, podrá lograr la transformación de nuestra nación. Sólo la lucha organizada en todo el país, en todos los rincones de México podrá construir otro país y un nuevo mundo.

LA OTRA EN EL OTRO LADO (EUA); LA OTRA VANCOUVER(Grupo de Familiares y Amigos de Presos Políticos en México, La Surda Colectivo Latinoamericano, Justicia para Trabajadores Migrantes (BC) e individuos adherentes y solidarios) BAJA CALIFORNIA SUR: Sudcalifornianos adherentes a la Sexta en la Otra Campaña, Frente Zapatista Sudcaliforniano; Frente Colectivo Ciudadano de Baja California SUR, COAHUILA: Movimiento Lagunero Zapata Vive (Laguna de Coahuila y Durango), María D. Luna Ramos; DISTRITO FEDERAL: Café Palante, Casa de la Cultura Indpendiente Benito Juárez, Centro Cultural la Hacienda, Colectivo Espartaco, Colectivo Lucha Libre-ENAH; Colectivo Flores Magón de Tlalpan, Colectivo Tres Piedras, Cococul (Colectivo de colectivos culturales),Coordinación de la Otra en Coyoacán, Convención Metropolitana de Artistas y Trabajadores de la Cultura, Escuela de Cultura Popular Martires del 68, Espacio autónomo de Cultura y Arte Para tod@ todo, Frente Popular Francisco Villa Independiente-UNOPI-I; Grupo Salud y Conciencia, KAU-STENCIL (grafitti), kolectivo kultural el paliakate, komplejo Cultural, Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS), Jóvenes en Resistencia Alternativa, Juventud Antiautoritaria Revolucionaria, RED@ctuar (Red de Encuentro y Diversidad para la Actuación), RECIA (Red de espacios culturales independientes y alternativos), Resistencias Enlazando Dignidad-Movimiento y Corazón Zapatista; Sublevarte Colectivo, Sector Niñ@s de La Otra Campaña-DF, Seminario Itinerante, Taller Universitario de Derechos Humanos, Trabajo Colectivo, Xochimilco Zapatista, Casa de Todos los Pueblos, Un Puente a la Esperanza, 5ta brigada (anarquista) Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata-Benito Juárez, la Rueka, Felipe I. Echenique March, Fabiola Cruz, Arturo Guerrero Alonso, Argelia Rentería Ravize, Argelia Guerrero Rentería, Johnatan Guerrero Rentería, Marta Piña, Carla Zamora Lomelí, René Torres Bejarano, Mayra Irasema Terrones Medina, Manuel Cano, ESTADO DE MEXICO: La Voladora Radio (Amecameca), Comité Zapatista Genovevo de la O (Toluca); Colectivo zapatista Caracol Matlatal-Tollocan (Toluca) , Consejo Popular Magonista-Bloque de Fuerzas Proletarias, Taller Cultural Manifiesto, Melisa Cosilión, GUERRERO: Adherentes Guerrerenses a la Otra Campaña, Organización del Pueblo Indígena Mepha´a, Organización Independiente de Pueblos Mixtecos, Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota, Colectivo en Rebeldía Suljaa, Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, Comité Ejecutivo de la Policía Comunitaria, Coordinadora Costa Chica-Montaña de la Otra Campaña Guerrero; GUANAJUATO: Movimiento Guanajuatense por dignidad y justicia, JALISCO: Leiden Gomis Fernández, Erick Fernando Ramírez Medina, MICHOACAN: colectiva por no olvidar el camino a la piedra, NUEVO LEON: Ana Luisa González Rosas, Liliana Galaviz López, Julio Alberto Vértiz Espinosa, Lylia Palacios, PUEBLA: Colectivo Espiral 7; CTDPUE; Comité Joel Arriaga Navarro, Comité de Acatlán de Osorio, Comité Santa Ana Tepejillo, QUERETARO: La Sexta Querétaro, QUINTANA ROO: Colectivo de Chetumal, Colectivo Líik'il, Macarena Salazar Santiago, SAN LUIS POTOSI: Colectivo Piedra Jade, Colectivo Héroes de Ocosingo, Guadalupe Gutiérrez, Tanya Buell, Owen Buell, Moisés Hermosillo, Alicia Cruz, Germán Licea, Isabel Velásquez, Emiliano Huitzillin Velásquez, Omar Campos, Marina Farrán, Atzin Campos, Gabriel Calzada, Omar Campos Martínez, Osiris Campos Vásquez, Chango Campos Vásquez, Cézar Campos Vásquez, Atzín Arnau Campos Farran y Marina Farran Rafecas; Gerardo López Amaro, Moises David Hermosillo Ramirez, TABASCO: La Otra Tabasco, María Esther de la Cruz López. TAMAULIPAS: Defensa y Promoción de los Derechos Humanos Emiliano Zapata, A.C. (Matamoros); Ana María Vera Smith, Ángel Hernández Arreola, Jorge Alcalá Morales, Karina Macías Pérez, Vïctor Manuel Alcalá Morales, Norma Hernández Fétar, Nineth Méndez Pizaña, Iván Salas Muñoz, Martha de la Cruz, Carlos Humberto Cigarroa, Ricardo Valenzuela, Gerónimo Pérez García, Enrique Alvarado Palacios, Andrés Flores Martínez, Juan Flores García, Roberto León González Alexandre, Jesús Antonio de los Santos, Nestor Hernández Hernández, Víctor Zenón Vargas Cruz, Marcelo Acevedo, Nadia Ross Piña, Víctor Zenón Vargas Cruz, Luis Eduardo Hernández Miranda, Gustavo González, René Estrada, Víctor Zenón Vargas Cruz, VERACRUZ: Colectivo Tlacuaches Mojaos, (Xalapa); La Otra Orizaba: Coordinadora de la Sociedad Civil de la Región de Orizaba, Colectivo Feminista, Cihuatlahtolli A.C. de Orizaba, Veracruz, Grupo Independiente de Taxistas de Orizaba, Grupo Indígena Arcoiris de Tlilapan Ver., Comunidad de Moxala Municipio de Tequila Sierra de Zongolica Ver., Grupo de Santa Ana Atzacan Veracruz, Grupo de Trabajadoras y Trabajadores Sexuales de Orizaba, CDP "Martín Lancero". Cosoleacaque, Veracruz. Zapateando, Equipo de Comunicación Alternativa (Desde Teocelo y Jalapa), Abelardo Hernández Reyes, YUCATAN: Indymedia Yucatán, Movimiento de Cultura Popular, A..C., Gabriela Torres, Luis Peniche, Juan Carlos Mijangos Noh, SIN ESPECIFICAR ESTADO: Centro Social Latinoamericano, Colectivo juvenil "palabras de lucha" ac, Colectivo Jugo Gástrico, Liberación/SHH, Colectivo de Artistas Callejeros, Luis Carlos Velázquez Guerrero, Esther Hernández Torres, Enrique Maraver, Héctor R. de la Vega, Rocío García, Carmina Rivera, Rodrigo López Zerón, Antonieta Mendoza, Huerta Perea Ivon, Desde la Otra en Cajeme: Margarita Grijalva Monteverde, Bernardo Rubio Aguilar, Florencio García Leyva, Lorenzo González Galindo

Oaxaca: la multiplicación de las rebeldías

Oaxaca es una inspiración: Rebeldía revolucionaria que no aparece en los diccionarios burgueses

A estas horas la trama nauseabunda del capitalismo consistente en hurtar, asesinar, humillar y devastar seres humanos, naturaleza, cosmos… se topó con una gama de rebeldías cargada con pensares y sentires correctos bien dispuestos a frenar la inmundicia burguesa. Oaxaca es una bandera nuestra, fuerte y magnífica. Esta vez la fortaleza de los cauces rebeldes es futuro certero. Existe en esta rebeldía un contenido, una sustancia, una potencia ancestral renovada, no frágil y si profunda: La lucha de clases. Nada menos.
No caeremos en la trampa de justificar la existencia del territorio de la rebeldía en plano exclusivamente “mental”… como “cosa de la imaginación”, como alteración del “estado de ánimo” o cualquier otra desviación cursi acostumbrada por algunos burgueses domadores de personas llamados psicólogos, psicoanalistas… El territorio de la rebeldía es todo aquello más todo esto: lo concreto, cotidiano, objetivo e inmediato llamado realidad. Y más.
La rebeldía revolucionaria de la APPO no es “berrinche”, no es “pataleta”, no es desplante o pose. No se trata de un accidente del ánimo producido por alguna contrariedad en los intereses de una secta. No es una moda que tiende a superarse conforme trascurra el tiempo, poco o mucho. No se trata de un “tic” propio de gente “resentida” como dicen algunas señoritas secretarias de estado vendedoras nupciales de nalgas inmaculadas y sus novios funcionarios “buen partido”. No se trata de un destello de locura ni de un relámpago que surca con cierta “violencia” el espació anímico, propio y ajeno, para diluirse incluso como catarsis o como orgasmo. Tampoco se trata de una manía insolente propia de personalidades intolerantes, neuróticos, viejos ideáticos, solteronas amargadas, divorciados infelices, enfermos crónicos o pacientes terminales. No. Esta rebeldía, protagónica en la historia que define al México actual, es una fuerza… inmensa, incalculable, contradictoria y necesaria. Revolucionaria y poética, pues. La vida misma.
Todos los oligarcas que sueñan con empantanar la lucha de la APPO entre balas y con babas eruditas o deyecciones silogísticas, e impregnar con objeciones y prejuicios “lógicos” la magnificencia de su rebeldía, deben saber juzgados bajo las leyes de la lucha popular que viene fraguando otra justicia al calor de la justicia social rebelde. Y aquí no hay salidas de emergencia.
Nadie puede ser tan soberanamente imbécil para suponer que la rebeldía oaxaqueña es un “acontecimiento aislado”. No se puede ser tan redomadamente tarado como para suponer que será posible atomizar la lucha oaxaqueña con tácticas banales de militares o policías pedantes ayudados por periodistas domesticados a la usanza de muchos “filósofos” mediocres que se agarran a veinte uñas de los guevos de algún santón poderoso, con erudición enciclopédica, para tirarse un pedito conceptual que, en la intimidad, sus amistades aplaudirán con títulos, diplomas, becas y cargos públicos. Esos “políticos” con fraude electrónico o sin él ya pueden irse a la mierda. De paso.
Es imposible pensar la rebeldía revolucionaria de Oaxaca, sentirla y elogiarla, si se vive complacido con la vida ordinaria, su mediocridad, sus estereotipos, su “cultura”, “buenas costumbres” y tradiciones. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, que se definirá tarde o temprano como revolución socialista, si se tiene bien adiestrada una vocación acomodaticia, convenenciera, mercenaria, dócil… que ve el mundo como un “escaparate de oportunidades” donde triunfa el más fuerte, el “mejor educado”, el que tiene más suerte… el que “sabe aprovechar las oportunidades que la vida le da”. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, y en general nada, si se es tan escandalosamente imbécil como para vivir cómodamente, incluso feliz, con el arsenal horroroso de estereotipos inventados para las “relaciones humanas”, la diplomacia, la convivencia entre hermanos, países, sociedades. ¡Qué hermoso! ¿No? Oaxaca debe vivirse, hoy por hoy, en clave de revolución, de mundo nuevo, de nacimiento revolucionario. De algo no visto antes más que en borrador, en intento, nada despreciable. Como los soviets.
No es la de Oaxaca la rebeldía burguesa, la de los personajes hollywoodenses ideados para alentar la confusión. No es la rebeldía Oaxaqueña esa que narran en CNN, BBC, NBC… y su red mundial de parásitos, que comercializa el ano, entre muecas de violencia mass media, para derrotarnos con las crueldades más atroces de la propiedad privada. En todas sus variedades. No es la “rebeldía” melodramática referida por los payasos politiqueros que pregonan los clichés de la moral mercantil, la cursilería más maniquea y el triunfo del bien burgués. Sobre todas las cosas. No es la “rebeldía” descrita por los mediocres, los santones y sus curas. No es la “rebeldía” de los asustados, ni la de los enterados. No es la “rebeldía de los diccionarios, ni la de los tratados oficiales de sociología complaciente. No es la rebeldía descrita en los manuales psiquiátricos… nada que ver. Se trata de una rebeldía con otro sabor, nueva, fresca, matinal y emocionante. Una rebeldía floreciente, multifacética, diversa y portentosa. Es una rebeldía meticulosa y fértil, comprensiva y comprometida una rebeldía rebelde a los estereotipos, una rebeldía revolucionaria, en revolución permanente. Una rebeldía como la gente. Nadie se equivoque.

Fernando Buen Abad Domínguez
Barrio del Carmen/Fundación Federico Engels

Oaxaca como México

Pobre Vicente Fox. Pobre porque nunca supo qué hacer en Oaxaca ni qué hacer con el gobernador de ese estado. Pobres de los asesinados por las fuerzas del Presidente y por la impudicia de Ulises Ruiz. Pobres de sus deudos, de su impotencia y porque sus muertos nunca serán considerados mártires. Pobres de los miembros de la pleonástica Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca porque sus reclamos no han sido satisfechos y porque han tenido que abandonar sus trabajos. Pobres por ser tan miserables y por tener que vivir en un país donde siempre han sido marginados. Pobres los militares y los miembros de la Policía Federal Preventiva (PFP). Pobres de ellos por tener que trabajar en esas labores y por tener que perseguir ­y matar­ a sus hermanos oaxaqueños. Pobre Oaxaca por padecer una de las peores lacras del país, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pobre Ulises Ruiz porque carga y cargará en sus hombros los nombres de muchos muertos y porque su renuncia se antoja imposible: pesan más los pactos entre la Presidencia con el PRI y con la maestra y aliada de Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo, que la razón. Pobres los tianguistas, los escolares, los comerciantes y los profesores oaxaqueños. Pobres porque sus vidas se han detenido, porque el turismo ha desaparecido y por ser víctimas de las sandeces de nuestros gobernantes. Pobre Vicente Fox: quería marcharse a su rancho sin desparramar "mucha sangre" y deseaba que se le recordase por haber cedido el mando con poco ruido. Pobre de él porque no supo distinguir entre la realidad y la magnitud de los sucesos con lo que Marta le pide, con lo que su partido le exige y con lo que Calderón y Gordillo le explican. Pobres de los ineptos políticos que desgobiernan junto con Fox. Pobres por nunca haberse percatado que primero es la dignidad y el país y luego su chamba. Pobres por ser tan torpes. Pobre Carlos Abascal por haber invocado a Dios tras haber asegurado que en Oaxaca no se derramaría sangre. Pobre Abascal porque Dios no lo escuchó. Pobres de las 59 personas capturados por la PFP y que por ahora habitan el mundo de los "desaparecidos". Pobres de ellos si han sido torturados o violados. Pobre del México oaxaqueño que viaja por el mundo mostrando lo peor de nuestras caras: la realidad de la miseria y la estulticia de nuestra clase política. Pobres de todos los hombres oaxaqueños que tienen que cruzar la frontera, arriesgar sus vidas y trabajar con los gringos para impedir que sus familias continúen padeciendo hambrunas. Pobres de sus vástagos porque crecen sin pater familia. Pobres de todos los mexicanos librepensadores que azorados observan lo que sucede en la tierra de Francisco Toledo. Pobres de ellos porque es tan poco lo que logran las palabras, las voces, la pintura o la razón ante la sordidez de los gobernantes. Pobres de quienes quieren decirle no al poder y de quienes aterrados observan que la moral es mera entelequia entre la mayoría de nuestros dirigentes. Pobres de quienes sabemos que en México, en estos momentos, y entre nuestra ralea política, prevalece lo que Martin Scorsese denomina la "zona cero de la ética". "Si a un niño le preguntan si de mayor quiere ser policía o ladrón, la respuesta debería ser: '¿cuál es la diferencia?'", explica uno de los personajes de Infiltrados, la última película de Scorsese, y que en el léxico foxiano y ruizano diría: "Si a un niño oaxaqueño pobre le preguntan, si acaso llega a mayor, si quiere ser policía, político, presidente, gobernador o ladrón, la respuesta debería ser, 'ladrón'". Pobres de todos los pobres enlistados en este inmenso párrafo, incluyendo a Fox y a Ruiz, cuya impericia, falta de sensatez e incapacidad han mostrado a México ante el mundo como una nación donde la "zona cero de la ética" es la constante y la realidad; pobres de ambos porque saben que la han jodido y son incapaces de resarcir el daño. Pobres, porque los muertos, sus muertos, nunca revivirán. Pobres por ser unos de los arquitectos de la zona cero de la ética en México. Pobres de todos los que habitan en este párrafo que no permite ni puntos y aparte, ni treguas ni respiro ni quietud ni complicidad. Fox ya se marcha. Ruiz se irá en cuanto llegué Calderón o un poco antes. Los muertos no se moverán y la miseria de los pobres en Oaxaca no se modificará. La realidad no admite contubernios: los pobres de Oaxaca seguirán igual, Calderón habitará en Foxilandia y los niños oaxaqueños optarán por ser dignos ladrones antes que mendaces políticos. Punto final.

Arnoldo Kraus

La letra pequeña


La (des)información de El País sobre Oaxaca

"Los gritos del silencio cruzaron las fronteras todo el mundo sabe que Brad fue asesinado"

Carlos Vigueras. Chiapas. Indymedia

Todo el mundo lo sabe, menos los numerosos y esforzados lectores del diario EL PAIS. Tentada estuve de encabezar esta breve nota con el curioso título del poemario de Jorge Riechmann, El día que dejé de leer El País. Pero opté por dejarlo tal como estaba porque, aunque voy a dejar de leer El País, éste seguirá (des)informando en "letra pequeña".

Pero, se preguntarán ustedes, a qué se debe esta requisitoria. Se debe a las noticias publicadas por ese periódico en relación a los acontecimientos en Oaxaca (México) y en especial, sobre la muerte del periodista y fotógrafo independiente Brad Will.

Hasta hoy EL PAIS en su edición impresa todavía no ha dado la noticia de su muerte. Si repasamos los artículos aparecidos durante la semana de los hechos, entre el 28 de octubre, sábado y el 5 de noviembre, el domingo de la semana siguiente, descubriremos el modo como, dando aparentemente las noticias con objetividad y mesura, se silencian hechos fundamentales, entre otros y especialmente la muerte del periodista y de, al menos, otras tres personas, alcanzadas por los disparos de los paramilitares.

Brad Will murió el viernes 27 de octubre, por un disparo en la boca del estómago. El mismo día murieron Esteban López Zurita y el profesor E. Alonso Fabián. El periódico del sábado no da ninguna noticia del hecho, sino que sigue en la tónica de los días anteriores, presentando los acontecimientos en Oaxaca como resultado de presuntos contactos entre el movimiento popular y la guerrilla. La entradilla dice textualmente: "Líderes de la revuelta son acusados de tener vínculos con grupos armados de la región de Loxicha". Sigue un largo artículo seguido de otro en la página siguiente sobre la represión que tuvo lugar en la localidad DIEZ AÑOS ATRÁS. El lector tiene la sensación de que lo que está ocurriendo es resultado de vejaciones y culpas acumuladas pero no logra discernir los acontecimientos presentes que han desencadenado la crisis. En último término el recurso a la historia lejana del conflicto es una estratagema para eludir el análisis del aquí y el ahora. El periódico esperará al miércoles 1 de noviembre, cuando ya el Senado ha desautorizado al gobernador Ulises Ruiz y ha pedido su dimisión – a lo que éste se niega – para informarnos sobre la catadura de semejante personaje, no fuera a ocurrir que se le acusara de intervenir a favor de los huelguistas. Ese proceder visibiliza, a mi modo de ver, la práctica informadora del periódico: atenerse preferentemente a fuentes oficiales, esperar a que tales fuentes se pronuncien para pronunciarse ellos a su vez, minimizar el relato de los afectados de la otra parte y poner en cuestión sus afirmaciones, relativizar las culpas de los poderosos, a no ser que estén confirmadas por la autoridad competente; distanciar los hechos evitando el aquí y el ahora y aludir, sin exponer claramente los detalles.

Pero sigamos con la crónica. El domingo 29 de octubre es el día fatídico. Los paramilitares acosaron las barricadas en Oaxaca y las tropas federales se desplegaron y avanzaron hacia la ciudad en contingentes de varios miles. El mismo domingo Indymedia daba la noticia de la muerte del periodista, con fotografías incluidas, mientras que EL PAIS seguía sin decir nada. En la edición virtual aparece el párrafo "todo el mundo se tiró al suelo, menos Bradley Roland Will…que seguía grabando con su cámara". Esta edición es de pago y como no soy subscriptora no puedo acceder a ella. Desconozco pues si más adelante se da alguna noticia más, cosa que sin embargo no ocurrió en la edición en papel que leí ese día.

Hasta ese domingo las crónicas parecían augurar una inmediata guerra civil en Oaxaca. Las referencias a la relación con la guerrilla y los agravios de la ciudadanía, la insistencia en el caos generado por las barricadas que inundaban la ciudad y el comportamiento de los seguidores de la APPO (Asamblea Popular de los pueblos de Oaxaca), las imágenes que ilustraban las noticias…creaban esa sensación. Pero el lunes el tono es completamente distinto. La APPO ha llamado a la población "a no enfrentarse a las tropas"; convocaron a la resistencia pacífica "sin caer en provocaciones". No se sabe si ha habido un cambio en la estrategia del movimiento o si es un cambio en la percepción del periodista puesto que todo parecía encaminarse a una resistencia violenta y armada y en vez de esto, nos tropezamos con un movimiento de resistencia popular multitudinaria y pacífica. Algo ha fallado en la información que se ha dado hasta ese momento, cosa que debería explicarse. Sin embargo mutismo, que se añade al silencio sobre los muertos del viernes, y estamos ya a lunes 30 de octubre. Todos los medios independientes han dado la noticia y ha habido manifestaciones y actos de repulsa en muchas ciudades. Pero el lector de EL PAIS sigue sin saber con claridad qué es lo que está pasando y sobretodo, ignora datos esenciales.

Hay que esperar a la crónica del miércoles 1 de noviembre, la misma en la que se da noticia de la decisión del senado para pedir la dimisión del gobernador, para que en un párrafo ya casi al final del artículo y a tono con la recomendación del Departamento de Estado norteamericano para que los viajeros estén atentos a su seguridad se diga, como de pasada, " sobre todo después de la muerte la semana pasada de un reportero neoyorquino por disparos de pistoleros presuntamente vinculados con las autoridades oaxaqueñas". Eso es todo, ni más ni menos.

Moraleja 1: nadie podrá decir que EL PAIS no informa, pero lo hace de tal manera que si el lector no está previamente informado no se entera de nada y tiene la sensación confusa de que está informado y de que, a la vez y extrañamente, no sabe el detalle de nada. Pero se equivoca si lo atribuye a un defecto de su persona o a la distracción que acompaña leer el periódico por encima mientras se toma el café. No, responde a un modo deliberado de (des)informar del que las crónicas sobre lo sucedido en Oaxaca y en especial el silencio, velado y sólo roto en la letra pequeña, sobre los asesinatos perpetrados por los pistoleros "presuntamente vinculados a las autoridades" es un ejemplo revelador.

Moraleja 2: Deje de leer EL PAIS y pásese a los medios independientes. Su nivel de información mejorará notablemente o cuando menos sabrá lo que no sabe y no tendrá la sensación, confusa, de que sabe lo que ignora.

Montserrat Galceran (tomado de Rebelión)
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=40889

Fox en la Basílica

Una de las herencias indeseables del foxiato es que un sector de la opinión pública ya se acostumbró, y toma como naturales la sarta de exageraciones, ignorancias, despropósitos y gracejos que casi a diario profiere el todavía Presidente de la República. De existir un indicador, que podríamos llamar dicharachos per cápita, sin duda Fox elevaría el promedio general por el número de frases dizque chistosas que suelta como apotegmas reveladores de su accidentada formación cultural.
Pero las abundantes declaraciones presidenciales para nada deben ser tomadas como inocentadas, exabruptos de un personaje renuente a comprender que la titularidad del Poder Ejecutivo demanda un esfuerzo constante de aprendizaje en las complejidades que caracterizan a la sociedad mexicana. En el siempre fecundo lenguaje foxista, jardín que reverdece en cualquier época, hoy llamamos la atención a una de sus afirmaciones en la que se pitorrea del laicismo mexicano. La semana pasada dijo que el 30 de noviembre tiene la intención de ir a la Basílica de Guadalupe con el fin de agradecer a la Virgen su apoyo durante el sexenio. Según el corto entendimiento de Vicente Fox la visita será "el último acto de gobierno, así le pese a los que hablan de la separación de Iglesia-Estado y del laicismo del Estado mexicano".
La confusión mental del esposo de la señora Marta es un caudal inagotable, y prueba de ello es que a su propósito citado le agregó que "este gobierno tuvo la fortuna de empezar con el pie derecho, porque lo primero que hice fue irme a la Villa de Guadalupe y pedirle a la madre de todos los mexicanos que me ayudara, que me inspirara y que me diera fuerzas". Pues que se asegure don Vicente de sí estar en México para cumplir con su intención de hacer su peregrinación para el día señalado, porque anda tan ocupado en viajes al extranjero que se le puede complicar su regreso a nuestro país.
La cuestión no es el derecho personal que tiene Fox, o cualquier otro ciudadano(a), para ir a la Basílica. El tópico es que esa hipotética visita la perciba él como un "acto de gobierno". Nuestras leyes marcan muy bien que en su calidad de funcionarios públicos estas personas simplemente no pueden participar en cultos religiosos. Pueden hacerlo de forma particular, en actos religiosos públicos o privados, pero desprovistos del puesto que les concede la administración pública. Luego entonces, si Fox insiste en que su manda guadalupana tiene relación con sus deberes gubernamentales, las autoridades de la Secretaría de Gobernación, a través de la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos, tienen que sancionarlo. Pero si no lo hicieron en la primera propagandizada visita de Fox hace seis años, es seguro que en esta ocasión van a seguir mirando para otro lado.
Para Vicente Fox, de acuerdo con su declaración, él llegó a la Presidencia por un acto providencial de la Virgen de sus devociones y no por los votos de millones de personas que le creyeron y votaron a su favor en el año 2000. Pero, además, en el singular modo foxista de hacer teología política, a lo largo de seis años la Guadalupana retribuyó al presidente con favores que se reflejaron en una buena dirección de la nación mexicana. Fox dice que por ir a la Basílica comenzó su administración "con el pie derecho". Pues a lo mejor el primer paso sí lo dio bien, concedámosle esa ilusión, pero a partir de ahí tomó veredas sinuosas y anduvo en círculos que muy pronto convencieron incluso a muchos de sus iniciales partidarios de que no tenía idea de cuál era el rumbo a tomar
Ahora nos enteramos de que el 1º de diciembre de 2000 Vicente Fox le hizo tres peticiones a la Virgen de Guadalupe: 1) que le ayudara, 2) que lo inspirara y 3) que le diera fuerzas. Propongo que alguna de las muchas agrupaciones dedicadas a sondear las tendencias de la opinión pública en México tome el tema en sus manos y nos informe, después de una cuidadosa selección de una muestra representativa de la población mexicana, qué porcentaje de la ciudadanía cree o no que la Virgen le concedió a Fox sus tres peticiones. Por lo pronto ayudo con algunas preguntas que podrían guiar la investigación "¿Usted piensa que la Virgen de Guadalupe le ayudó durante su sexenio a Vicente Fox mucho, poquito o nada? ¿Escuchó sus peticiones? ¿Hizo Fox sus peticiones de manera clara y concisa?" Como sea, agradecido sí es, porque regresa adonde realizó el pliego petitorio: no cualquiera tiene el valor de ir con los resultados obtenidos por Fox.
Es larga, muy dilatada, la lista de cuestiones que Fox no quiso o no pudo aprender sobre el México contemporáneo. Uno de los componentes de esa lista es que nuestro país se caracteriza por su diversidad. La pluralidad religiosa crece todos los días, hoy entre 15 y 20 por ciento o más de la población tiene un credo, o ninguno, distinto del católico romano. De ahí que referirse, como hizo cándidamente, a la Virgen de Guadalupe como la "madre de los mexicanos" es no tener noción clara sobre las tendencias cada vez más cambiantes en la identidad religiosa elegida por millones de mexicanas y mexicanos.

Carlos Martínez García (tomado de La Jornada 8-XI-06)

SITUACIÓN ACTUAL DE AYOTZINAPA

La Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Guerrero, a sus 80 años de vida aun continua luchando en contra de los malos gobiernos, que siempre han querido desaparecer una escuela que entre sus principales objetivos ha sido formar maestros verdaderamente comprometidos con la educación, así como de luchar por seguir defendiendo los derechos del pueblo, como lo es la Educación pública, por tal motivo el estado siempre ha caracterizado a las Normales Rurales como focos rojos dentro del país, sobre todo por la gran historia que las ha caracterizado, por los maestros y luchadores sociales que de ellas han salido, como lo fue el maestro y comandante Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas, el profesor Misael Núñez Acosta, entre otros, quienes en cierto momento fueron parte de la comunidad estudiantil de las normales rurales y que fuera dentro de estas donde les surgiera ese calor de lucha a favor del pueblo oprimido y explotado.
Tal parece que año con año el objetivo de los gobiernos farsantes que han pasado por el estado de Guerrero ha sido terminar con esta gran institución reconocida a nivel nacional, el gobierno del C. P. Carlos Zeferino Torreblanca Galindo no ha sido la excepción, el año pasado la Normal de Ayotzinapa se vio obligada a emprender una lucha en conjunto con las demás Normales Públicas del Estado, para exigir las plazas para los egresados, este año el gobierno nuevamente ha buscado una excusa para tratar de cerrar definitivamente nuestra escuela, puesto que así lo ha declarado en los medios de comunicación local.
Desde el pasado 10 de octubre del año en curso, la Normal de Ayotzinapa se declaro en paro indefinido por la lucha que su base estudiantil decidió emprender para defenderla ya que el Secretario de Educación en Guerrero, Lic. José Luis González de la Vega Otero, respaldado siempre por el gobernador pretenden recortarle 10 matriculas que le pertenecen a la misma, es decir, pretenden dejar sin estudiar a 10 compañeros que verdaderamente lo necesitan por todos los beneficios que nos brinda y que como estudiantes no podemos permitir que poco a poco se vayan cerrando espacios que conduzcan a la privatización de la Educación Publica.
El 10 de octubre también se entrego un pliego petitorio con las demandas educativas que más aquejan a la institución, entre estas demandas se destacan las que abanderan la lucha que hasta hoy mantienen los estudiantes, dichas demandas son las siguientes:

* Respeto al corrimiento del escalafón.

* Reintegración de las matriculas congeladas.

* Expedición oportuna de la convocatoria para nuevo ingreso, ciclo escolar 2007-2008, respetando la asignación de 140 espacios y promedio mínimo aprobatorio.

* Asignación de maestro bilingües (Mixteco, Tlapaneco, Amusgo y Náhuatl).

* Reintegración de los talleres de Herrería, talabartería, carpintería, apicultura y artes plásticas.

Estas son las principales demandas a las cuales no ha tenido disposición de solucionar satisfactoriamente el Secretario de Educación, por lo cual el estudiantado en conjunto con padres de familia, campesinos y compañeros de las demás Escuelas Normales Rurales del país (FECSM), nos hemos organizado para defender estos derechos que nos corresponden a todos, cabe mencionar que la Normal de Ayotzinapa en ningún momento esta pidiendo algo nuevo, solo exigimos que se nos respete lo que ya tenemos, ya que los puntos antes mencionados fueron firmados en una minuta de acuerdo el día 5 de octubre de 2005 con la Secretaria de Educación Guerrero (SEG), como compromisos que se cumplirían en tiempo y forma. Hoy a más de un año no se han respetado dichos acuerdos y en algunos puntos se ha violado el cumplimiento a estos, por ejemplo el incumplimiento del promedio mínimo aprobatorio para que los aspirantes a ingresar tengan una oportunidad de participar en el proceso de selección.
Como resultado de la violación a los acuerdos de la minuta, nos hemos manifestado por el respeto a la Educación Publica, haciendo uso del articulo 9° constitucional en nuestra entidad y la respuesta por parte de las autoridades Educativas ha sido la cancelación publica del año escolar 2006-2007 para las academias de 1° a 3er grado, además del hostigamiento policíaco al movimiento y las averiguaciones previas que se están ejerciendo en contra de los compañeros normalistas. La respuesta que el Estado ha dado a las demandas de la Normal es la misma que recibieron los mineros de Lázaro Cárdenas, los campesinos de San salvador Atenco y recientemente la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca(APPO) ya que desde el pasado 27 de octubre la Escuela Normal de Ayotzinapa esta siendo amenazada de un posible desalojo y no dudamos que esto no sea posible, ya que las políticas del gobierno fascista que encabeza Zeferino Torreblanca Galindo, ha sido el de reprimir a todo aquel que se manifiesta por defender sus derechos, por ejemplo los comuneros opositores al proyecto hidroeléctrico la parota (CECOP), la militarización en comunidades marginadas de la Costa Chica y la Región Montaña del Estado de Guerrero, la persecución y hostigamiento a luchadores sociales que se han manifestado en contra de las injusticias que se están cometiendo en el vecino estado de Oaxaca y hasta en nuestro propio estado, todos estos actos que esta realizando el gobierno guerrerense aplicando la misma forma para desarticular el movimiento social.
Ante todo esto hacemos un llamado a todos los compañeros que en cualquier parte del país luchan por lo que nos pertenece y lograr una justicia social, a mantener la lucha y manifestar las injusticias que se comenten en cualquier lugar en contra de nuestros hermanos de clase.

¡EXIGIMOS SOLUCIÓN INMEDIATA AL PROBLEMA EDUCATIVO EN GUERRERO!
¡ALTO AL HOSTIGAMIENTO POLICIACO A LUCHADORES SOCIALES!
¡POR QUE LA EDUCACIÓN NO ES UN PRIVILEGIO DE CLASES, SI NO UN DERECHO QUE ES DE TODOS!

FEDERACION DE ESTUDIANTES CAMPESINOS SOCIALISTAS DE MEXICO. (FECSM)
SOCIEDAD DE ALUMNOS "RICARDO FLORES MAGON"
ESCUELA NORMAL RURAL "RAÚL ISIDRO BURGOS"
AYOTZINAPA GRO.

AYOTZINAPA-FECSM, NOVIEMBRE COMBATIVO

08 noviembre, 2006

Ansiedad

CONCEPTO
Es una emoción indeseable e injustificada, cuya intensidad no guarda proporción con la posible amenaza que lo provoca. Se caracteriza por aprehensión, incertidumbre y miedo.
La ansiedad es diferente del miedo, pues este implica la presencia de un peligro real conocido. La ansiedad suele manifestarse externamente con un estado de hiperexcitación nerviosa.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
Los síntomas típicos de la ansiedad incluyen:
*Tensión, irritabilidad, preocupación, desesperación
*Insomnio, sueño inquieto, despertar fácil
*Rechinamiento de los dientes, dolor mandibular
*Incapacidad de mantenerse quieto en un sitio
*Incapacidad de pensar con claridad
*Disminución de la libido
*Las mujeres pueden experimentar aumento de los síntomas premenstruales y cambios en el ciclo menstrual
*Respiración acortada
*Frecuencia respiratoria y cardiaca aumentada
*Palpitaciones fuertes
*Nudo en la garganta, boca seca
*Tensión en el pecho, calambres intestinales
*Mareos, temblor del cuerpo
*Sensación de entumecimiento u hormigueo de las extremidades, contracción muscular
**A veces las crisis son tan severas que llevan a un ataque de pánico, produciendo síntomas físicos que pueden confundirse con otra enfermedad.

CAUSAS
La ansiedad puede ser aguda o crónica, afecta a la mayoría de la población joven; es más frecuente en mujeres que en varones.
Los desordenes de ansiedad pueden ser de orden fisiológico y/o psicológico; y puede tener una tendencia genética. Los factores psicológicos que lo envuelven corresponden al manejo del sistema nervioso autónomo.
Algunas situaciones de stress en un paciente con ansiedad como: asaltos, accidentes o desastres naturales pudieran acabar en un ataque de pánico.
Una razón conocida o un trauma subconscientemente escondido; como experiencias de guerra o traumas personales de infancia, adolescencia, etc. pueden ser una causa de ansiedad.
La ansiedad puede también ser un resultado de una reacción medicamentosa, abuso de sustancias, drogas, desordenes glandulares, hipoglucemia, enfermedades cardiovasculares y otras.

RECOMENDACIONES GENERALES
*La música suave puede tener un efecto benéfico reduciendo la ansiedad.
*Debe llevar un estricto control médico de las medicinas que ingiera, para evitar abusos y riesgos de dependencia y adición.
*Llame a un familiar o amigo, converse con él de cosas que puedan disipar su tensión.
*Trate de descansar bien, haga siestas durante el día.
*Tome vacaciones por lo menos dos veces al año en lugares tranquilos y apartados de la ciudad.

JUGO PARA CALMAR EL ANSIA

Zanahoria
Apio
Perejil

BAÑOS Y AROMATERAPIA
Hay muchas esencias oleosas que tienen efecto calmante que reducen la ansiedad. Algunas de las mejor conocidas son: bergamota, frankincense, geranio, lavanda, mirto, neroli, vetiver e ylang ylang. Algunas de estas sustancias oleosas pueden ser usadas en una gran variedad de formas que ayudan a combatir la ansiedad; estas sustancias pueden ser inhaladas directamente de la botella, agregadas en el agua de la bañera, difundidas en el extractor de aire, o usarla para masajear el cuerpo. También pude colocar una o dos gotas en un paño limpio e inhalarlo cuando sea necesario.
Cuando le dé un sentimiento de ansiedad, intente fijar exactamente cual es la causa de esta sensación. Esto puede ser un poco difícil a veces, pero tenga en mente que es más fácil tratar con ideas concretas que con ideas vagas un sentimiento no definido de inquietud. Algunas veces, solo identificando la causa puede calmar la ansiedad.

POSIBLES DIAGNOSTICOS EN MEDICINA TRADICIONAL CHINA
Debilidad de corazón, Debilidad de sangre, Desbalance general del sistema del Yin (-) y Yang (+), Estancamiento o obstrucción de diferentes meridianos a diagnosticar. Excesos a diagnosticar. Mucha flema o mucosidad en el sistema por deficiencia del bazo, en algunos casos exceso del hígado produce desbalance en otros órganos produciendo tipo ansiedad o stress pero es enmascarado. En Medicina Tradicional China el "shen" es algo energético no material que puede llegar a producir ansiedad y stress en el paciente y que pudo venir de angustia o mucha tristeza.

Tomado de: NUESTRA MEDICINA. Complementaria-alternativa-natural-acupuntura.

07 noviembre, 2006

Oaxaca es una inspiración: Rebeldía revolucionaria que no aparece en los diccionarios burgueses

Oaxaca: la multiplicación de las rebeldías

A estas horas la trama nauseabunda del capitalismo consistente en hurtar, asesinar, humillar y devastar seres humanos, naturaleza, cosmos… se topó con una gama de rebeldías cargada con pensares y sentires correctos bien dispuestos a frenar la inmundicia burguesa. Oaxaca es una bandera nuestra, fuerte y magnífica. Esta vez la fortaleza de los cauces rebeldes es futuro certero. Existe en esta rebeldía un contenido, una sustancia, una potencia ancestral renovada, no frágil y si profunda: La lucha de clases. Nada menos.
No caeremos en la trampa de justificar la existencia del territorio de la rebeldía en plano exclusivamente “mental”… como “cosa de la imaginación”, como alteración del “estado de ánimo” o cualquier otra desviación cursi acostumbrada por algunos burgueses domadores de personas llamados psicólogos, psicoanalistas… El territorio de la rebeldía es todo aquello más todo esto: lo concreto, cotidiano, objetivo e inmediato llamado realidad. Y más.
La rebeldía revolucionaria de la APPO no es “berrinche”, no es “pataleta”, no es desplante o pose. No se trata de un accidente del ánimo producido por alguna contrariedad en los intereses de una secta. No es una moda que tiende a superarse conforme trascurra el tiempo, poco o mucho. No se trata de un “tic” propio de gente “resentida” como dicen algunas señoritas secretarias de estado vendedoras nupciales de nalgas inmaculadas y sus novios funcionarios “buen partido”. No se trata de un destello de locura ni de un relámpago que surca con cierta “violencia” el espació anímico, propio y ajeno, para diluirse incluso como catarsis o como orgasmo. Tampoco se trata de una manía insolente propia de personalidades intolerantes, neuróticos, viejos ideáticos, solteronas amargadas, divorciados infelices, enfermos crónicos o pacientes terminales. No. Esta rebeldía, protagónica en la historia que define al México actual, es una fuerza… inmensa, incalculable, contradictoria y necesaria. Revolucionaria y poética, pues. La vida misma.
Todos los oligarcas que sueñan con empantanar la lucha de la APPO entre balas y con babas eruditas o deyecciones silogísticas, e impregnar con objeciones y prejuicios “lógicos” la magnificencia de su rebeldía, deben saber juzgados bajo las leyes de la lucha popular que viene fraguando otra justicia al calor de la justicia social rebelde. Y aquí no hay salidas de emergencia.
Nadie puede ser tan soberanamente imbécil para suponer que la rebeldía oaxaqueña es un “acontecimiento aislado”. No se puede ser tan redomadamente tarado como para suponer que será posible atomizar la lucha oaxaqueña con tácticas banales de militares o policías pedantes ayudados por periodistas domesticados a la usanza de muchos “filósofos” mediocres que se agarran a veinte uñas de los guevos de algún santón poderoso, con erudición enciclopédica, para tirarse un pedito conceptual que, en la intimidad, sus amistades aplaudirán con títulos, diplomas, becas y cargos públicos. Esos “políticos” con fraude electrónico o sin él ya pueden irse a la mierda. De paso.
Es imposible pensar la rebeldía revolucionaria de Oaxaca, sentirla y elogiarla, si se vive complacido con la vida ordinaria, su mediocridad, sus estereotipos, su “cultura”, “buenas costumbres” y tradiciones. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, que se definirá tarde o temprano como revolución socialista, si se tiene bien adiestrada una vocación acomodaticia, convenenciera, mercenaria, dócil… que ve el mundo como un “escaparate de oportunidades” donde triunfa el más fuerte, el “mejor educado”, el que tiene más suerte… el que “sabe aprovechar las oportunidades que la vida le da”. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, y en general nada, si se es tan escandalosamente imbécil como para vivir cómodamente, incluso feliz, con el arsenal horroroso de estereotipos inventados para las “relaciones humanas”, la diplomacia, la convivencia entre hermanos, países, sociedades. ¡Qué hermoso! ¿No? Oaxaca debe vivirse, hoy por hoy, en clave de revolución, de mundo nuevo, de nacimiento revolucionario. De algo no visto antes más que en borrador, en intento, nada despreciable. Como los soviets.
No es la de Oaxaca la rebeldía burguesa, la de los personajes hollywoodenses ideados para alentar la confusión. No es la rebeldía Oaxaqueña esa que narran en CNN, BBC, NBC… y su red mundial de parásitos, que comercializa el ano, entre muecas de violencia mass media, para derrotarnos con las crueldades más atroces de la propiedad privada. En todas sus variedades. No es la “rebeldía” melodramática referida por los payasos politiqueros que pregonan los clichés de la moral mercantil, la cursilería más maniquea y el triunfo del bien burgués. Sobre todas las cosas. No es la “rebeldía” descrita por los mediocres, los santones y sus curas. No es la “rebeldía” de los asustados, ni la de los enterados. No es la “rebeldía de los diccionarios, ni la de los tratados oficiales de sociología complaciente. No es la rebeldía descrita en los manuales psiquiátricos… nada que ver. Se trata de una rebeldía con otro sabor, nueva, fresca, matinal y emocionante. Una rebeldía floreciente, multifacética, diversa y portentosa. Es una rebeldía meticulosa y fértil, comprensiva y comprometida una rebeldía rebelde a los estereotipos, una rebeldía revolucionaria, en revolución permanente. Una rebeldía como la gente. Nadie se equivoque.

Fernando Buen Abad Domínguez
Barrio del Carmen/Fundación Federico Engels

Oaxaca, soledad en llamas

El conjunto de organizaciones políticas y sindicales institucionales, pese a sus diferencias entre sí, en la hora de la prueba están dejando a Oaxaca en la soledad. Nada de las grandes manifestaciones que salieron a detener la guerra contra el zapatismo en 1994, ni siquiera de las que se alzaron contra la masacre de Acteal. La rutina electoral, es decir, la lógica de las instituciones existentes, así sea para vituperarlas de labios para afuera, los ha ganado a todos. Declaraciones hay, protestas también, pero de movilizar fuerzas como pudieron hacer muy poco ha en la disputa electoral, nada.
El PRD está absorbido por la disputa parlamentaria. En el Congreso pidió desaparición de poderes y juicio político. Si no se pudo, ni modo, ya salvamos nuestro honor y nos vamos de puente. Los gobernadores elegidos por el PRD, todos, incluido el del Distrito Federal, firmaron en la Conago junto a Ulises Ruiz. La CND, motivo de tantas ilusiones y encandilamientos, ha demostrado su inexistencia a todos los efectos prácticos, salvo la recolección de votos y la disputa por ellos.
El viejo pacto entre el PAN y el PRI, movilizado ahora en defensa de Ulises Ruiz y contra el pueblo oaxaqueño, ya lleva 15 muertos en Oaxaca para sostener a un gobernador repudiado y oponerse a un legítimo movimiento social del pueblo oaxaqueño. Ahora han metido a la PFP y a elementos militares disfrazados de PFP, una muestra más de su impotencia y descrédito para alcanzar soluciones políticas, como en cambio solían lograrlo en el pasado.
El pacto PRI-PAN no es una novedad. Viene desde la fundación del PAN en 1939, como heredero legal del sinarquismo y voz política de la jerarquía eclesiástica y de los conservadores mexicanos. Nunca dejó de funcionar en los momentos cruciales: en la represión a la huelga ferrocarrilera de 1959, el movimiento estudiantil popular de 1968, la guerra sucia de los años 70, la reestructuración neoliberal desde 1982, el fraude de 1988 (con su secuela de cientos de muertos del PRD y otros, porque la resistencia entonces no fue juego), la quema de las actas en 1991, la liquidación de los artículos 27 y 130 constitucionales, la firma del TLCAN, la represión en Chiapas desde 1994, la ruptura de los acuerdos de San Andrés y el voto contra la ley Cocopa, el Fobaproa, el pacto de bufones donde 360 diputados de ambos partidos votaron unidos el imposible desafuero de López Obrador, la negativa a que se verificara el resultado electoral de 2006 en un nuevo conteo de los votos. La lista es interminable y no registra fallas importantes.
Hoy el PRD con sus dos máscaras, la institucional llamada Frente Amplio Progresista y la parainstitucional llamada Convención Nacional Democrática, no quiere ni puede movilizar, en defensa de Oaxaca y contra la represión del gobierno federal, a las fuerzas populares que apenas en septiembre reunió en el Zócalo contra el fraude electoral. Por fortuna La Jornada y varios otros medios (uno de ellos, Indymedia, ya pagó con la vida de uno de sus reporteros), así como incontables voces individuales, mantienen la información, la protesta y la indignación (¡salud, Blanche, siempre en el lugar!). Pero su tarea no es, no puede ser, organizar la movilización. Ella corresponde a quienes tuvieron en julio 15 millones de votos y cuentan, como entonces se vio, con el aparato adecuado. Pero por este lado, nada. Repiten con Oaxaca lo mismo que hicieron con la represión sobre Atenco, que ya anunciaba cuáles serían los métodos en adelante.
La carta de Andrés Manuel López Obrador, publicada el domingo 29 de octubre en La Jornada, no es aceptable. Se limita a denunciar la acción policial, el pacto entre el PAN y el PRI y el gobierno "siniestro y represor" de Ulises Ruiz. Declara que la renuncia de éste es la única solución posible y recuerda que en la elección de julio pasado la mayoría de los oaxaqueños votó por su candidatura. Es todo.
La secuela de estas constataciones puede suponerse que sería llamar a una gran movilización en el Distrito Federal y en otros lugares de la República en defensa del movimiento oaxaqueño, contra los asesinatos de los paramilitares de Ulises Ruiz y contra la represión del gobierno federal. Un llamado así, viniendo de quien tuvo 15 millones de votos, llenaría a desbordar el Zócalo y otras muchas plazas de la República. Una mera denuncia tardía y nada más, como es el contenido de aquella carta, no sirve para nada.
Cuando escribo estas líneas, Oaxaca está siendo ocupada por las fuerzas federales que el gobierno del PAN ha lanzado en defensa de un gobernador asesino del PRI. Hoy hay dos muertos más. No pido a los dirigentes de la CND que movilicen sus fuerzas en las plazas y los centros de trabajo y estudio de la República, primero porque no lo harán, segundo porque tampoco disponen de ellas. Tampoco lo pido al jefe de la oposición, Andrés Manuel López Obrador, porque su carta dice que tampoco tiene intención de hacerlo.
Ante la indignación y el pasmo del pueblo mexicano, que contempla atónito como una vez más las fuerzas represivas del gobierno federal atacan a un movimiento popular masivo y legítimo y tratan de acorralarlo y empujarlo a los extremos y a los desmanes; y ante la protesta, las denuncias y las movilizaciones de organizaciones populares, de derechos humanos y otras, que hoy por hoy no disponen de fuerzas mayores, el silencio y la pasividad de las grandes organizaciones deja a Oaxaca librada a sus propias fuerzas, a su coraje, a su capacidad de maniobra y a su propio y antiguo entramado organizativo.
Como en el verso inolvidable del poeta de Muerte sin fin, Oaxaca es hoy la "soledad en llamas". El pueblo-pueblo de Oaxaca podrá salir de esta prueba golpeado, pero posiblemente más organizado. Los recolectores de votos, por su parte, ya tendrán ocasión de recordar otros versos: "Arrieros somos y en el camino andamos / y cada quien tendrá su merecido".

Adolfo Gilly (La Jornada)

Oaxaca contrainsurgente

Lo que comenzó en Oaxaca como un problema gremial protagonizado por la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en mayo pasado, se transformó luego en un problema político que el gobierno de Vicente Fox derivó en un asunto de seguridad nacional. De manera somera, la génesis del conflicto es fácilmente identificable: ante la respuesta represiva del gobierno local encabezado por Ulises Ruiz contra el plantón de los maestros en huelga (14 de junio), con saldo de 92 heridos, y la acumulación de agravios, surgió un amplio movimiento social representado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (21 de junio). La emergencia de la APPO prendió focos rojos en el bloque dominante, que vio desafiada su hegemonía e intereses.
Pese a sus contradicciones y matices, la alianza de los gobiernos de Oaxaca y federal, en el plano político, se expresó en un desaseado amasiato entre los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional. Y a nivel represivo exhibe dos características principales. Por un lado, el gobernador Ruiz recurrió a la acción coercitiva y violenta del aparato de seguridad del Estado, y cuando éste fue desbordado por la férrea resistencia civil pacífica de los integrantes del magisterio y de la APPO, puso en práctica una acción paralela, clandestina, estatal, vía la paramilitarización del conflicto.
El uso de sicarios y escuadrones de la muerte por parte del Estado -con elementos que sufren una suerte de desdoblamiento funcional, cumpliendo tareas policiales durante su jornada laboral, y aprovechan la nocturnidad para convertirse en patota que sale a matar brigadistas en las barricadas- se aparta de toda legalidad formal e incorpora elementos propios de la guerra sucia que, a su vez, la asimilan al terrorismo de Estado. Una de las características del Estado terrorista es el ocultamiento de su accionar. Por ello, grupos operativos (como los que asesinaron a varios maestros oaxaqueños y al camarógrafo estadounidense Bradley Roland Hill, de Indymedia) no se identifican, sus brazos ejecutores visten de civil, las autoridades niegan su acción o procedimiento y buscan ocultarlos o legitiman la muerte de opositores criminalizando a las víctimas al presentarlas como "violentas" o "subversivas", que forman parte de una "guerrilla urbana".
Por otro, al intervenir en el conflicto, el gobierno de Vicente Fox -en consulta con su impuesto sucesor, Felipe Calderón-, optó por una salida militar de tipo contrainsurgente. No otra cosa fue el desembarco de helicópteros, tanquetas antidisturbios y cuerpos de elite de la Marina de Guerra en Huatulco y Salina Cruz, el 30 de septiembre, así como el sobrevuelo de aviones y helicópteros del Ejército, la Armada y la Policía Federal Preventiva (PFP) sobre la capital oaxaqueña, entre ellos una nave espía Schweizer dotada de alta tecnología (sistemas de grabación, rayos infrarrojos y visión nocturna).
No se trató, entonces, de una simple "acción militar disuasiva", que intentaba enviar a la APPO y a la sección 22 un mensaje inequívoco: rendición en la mesa de negociaciones o intervención, según manejaron "expertos" en asuntos de seguridad. Tampoco, dado el volumen de la tropa y el sofisticado equipo castrense, se movilizó a esos elementos para ejecutar una operación tipo "quirúrgico". El plan era otro. Pero los distintos cuerpos de inteligencia (Ejército, Marina, Cisen) alertaron a las autoridades nacionales que Oaxaca no era Atenco. La rebelión popular en ascenso dibujaba un escenario posible con muchos muertos, en un país polarizado políticamente, lo que abría la posibilidad de que se desencadenara un efecto gelatina, que derivara, a su vez, en un eventual estallido insurreccional. Eso hizo abortar el operativo.
No obstante, el 28 de octubre, arrinconado por las circunstancias y cediendo a las presiones de Calderón y los poderes fácticos, el presidente Fox decidió que los representantes gubernamentales abandonaran de manera unilateral la mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación y, tras desoír la propuesta de una tregua de 100 días sugerida por Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz, la organización civil que encabeza el obispo emérito Samuel Ruiz), ordenó una operación de desalojo en la capital oaxaqueña, de tipo limitado.
Si bien es cierto que durante la recuperación de lugares estratégicos en la ciudad de Oaxaca (29 de octubre) y en el curso de la batalla campal que se produjo en el intento de copamiento de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (2 de noviembre) hubo muertos y heridos, la policía militarizada (PFP) y los cuerpos especiales, de inteligencia y táctica, del Ejército y la Armada que participaron en las escaramuzas no tenían orden de tirar a matar y/o aniquilar al adversario.
Con su torpe decisión, Fox dio un virtual apoyo al gobernador Ruiz y sus aliados del PRI, y de paso identificó a la resistencia civil pacífica, protagonizada por amplios sectores sociales oaxaqueños, como el "enemigo interno" a vencer. A partir del accionar represivo instrumentado por los gobiernos federal y estatal, Oaxaca, como antes Chiapas, conforma hoy un Estado militarizado de tipo contrainsurgente. Reina allí un estado de excepción, estructurado sobre una base pública, a la vez clandestina y terrorista, que busca, mediante el ejercicio de la violencia institucional (de poder-fuerza), la desarticulación del movimiento social y una aceptación ciudadana y un consenso forzados, afines a "la ley y el orden" formales del bloque de poder dominante.
Con una agravante: la humillación sufrida por la PFP y otras fuerzas coadyuvantes en la fallida toma de Ciudad Universitaria podría alentar una venganza. Según los códigos de "la sociedad del honor" que rige aún en el arcaico sistema político mexicano, una nueva acción de escarmiento ubicaría al país en el peor de los escenarios posibles y abriría el camino hacia un proceso de fascistización del Estado.

Carlos Fazio (tomado de La Jornada 6-XI-06)

Fuera máscaras

Con la ayuda de clases políticas irresponsables, la insurrección popular oaxaqueña se está viendo obligada a confesar antes de tiempo su identidad.

Funcionarios y burócratas, lo mismo que partidos y analistas, vieron la insurrección como simple revuelta. Lo era, en cierta forma. Algunos grupos seguían la tradición de estallidos populares que se producen ante un opresor que se vuelve insoportable o ante una medida que opera como gota que derrama el vaso.

Se percibió también como rebelión, porque se levantaban los indóciles, los insumisos, los que resisten con obstinación a los opresores, afirmados en su dignidad. Por miles, por millones, la gente se rebeló. ¡Ya basta!, se dijeron los rebeldes que aparecieron de pronto por todas partes.

Pero esta insurrección no es mera revuelta ni se reduce a rebelión. Las revueltas tienen ímpetu volcánico avasallador. Si no son arrasadas en germen nada puede detenerlas. Pero son efímeras. Se apagan con la misma rapidez con que surgieron. Dejan huellas duraderas, como la roca volcánica. Pero se desvanecen. Y ésta no.

Esta no se apaga, en parte, por el ímpetu rebelde. Ulises Ruiz encarnó la fuente del descontento y exhibió los peores rasgos del sistema opresor, pero sólo fue el detonador que aglutinó y encendió el descontento disperso. Esta rebeldía pasa necesariamente por su salida, pero empleará su cadáver político como abono de un empeño transformador duradero. Quitará del camino desechos como éste, herencia de un pasado que está quedando atrás, para dedicarse a construir, pacífica y democráticamente, una nueva sociedad.

Es un movimiento social que viene de lejos, de tradiciones muy oaxaqueñas de lucha social, pero es estrictamente contemporáneo en su naturaleza y perspectivas y en su apertura al mundo. Debe su radicalidad a su condición natural: está a ras de tierra, cerca de las raíces. Adquirió tinte insurreccional tras intentar todas las vías legales e institucionales y encontrar azolvados los cauces políticos que recorría. Pero no baila al son que le tocan. Compone su propia música. Inventa los caminos cuando no hay acotamientos.

La batalla campal del 2 de noviembre es ejemplo magnífico y trágico del proceso. Fue la más amplia y feroz de las confrontaciones entre policías y civiles de la historia del país, quizá la única con un triunfo popular indiscutible. Fue enteramente desigual. Había cinco o siete personas -incluso niños- por cada uno de los policías, pero mientras éstos contaban con escudos, toletes, armas de alto poder, tanquetas y helicópteros, aquéllos sólo tenían palos, piedras, resorteras, algunas bombas molotov.

La batalla se produjo cuando el Presidente acababa de anunciar que la paz y la tranquilidad habían regresado a Oaxaca; cuando la Secretaría de Gobernación reportaba que no había novedad en el frente y todo estaba en calma; cuando el gobernador denunciaba que el conflicto se reducía a un pequeño grupo de extranjeros y a una calle de 570 municipios y anunciaba que estaba a punto de arreglarse; cuando los medios ordenaban a sus camarógrafos que regresaran a la ciudad de México, pues su tarea de engañar con imágenes había terminado.

Los poderes constituidos y las clases pudientes, en Oaxaca y en la ciudad de México, condenaron continuamente a la APPO en nombre del estado de derecho, el orden, la seguridad pública, los derechos humanos, las instituciones. Todos esos elementos se emplearon como justificación para enviar las fuerzas públicas.

Las autoridades estarían dando sin darse cuenta una clase de civismo revolucionario. Con la agencia, complicidad o anuencia de la Policía Federal Preventiva se practica una grosera y masiva violación de los derechos humanos. Proliferan cateos y detenciones sin orden judicial mientras se multiplican muertos, heridos y desaparecidos. Sólo tienen libertad de tránsito grupos de choque priístas o sicarios a sueldo del gobierno del Estado. El ejército y la policía cierran el paso a quienes pretenden acercarse a la ciudad de Oaxaca, particularmente los que acuden a apoyar a la APPO. La Policía Federal de Caminos patrulla la ciudad y transporta tropas. Cunden el desorden y la inseguridad.

Lo más sorprendente es la capacidad de autocontrol del movimiento: el tapete humano ante las tanquetas, estilo Tiananmen; flores a los policías; repliegue ordenado ante su avance; hombres y mujeres tratando de contener a jóvenes que estallan de indignación. Se evita así un inmenso baño de sangre.

Los rebeldes se preparan ahora a dar cauce ordenado a su movimiento, para evitar que se salga de madre y estalle en forma violenta o dispersa o se desgaste inútilmente. Hay manías ideológicas en la construcción de ese cauce. Presionan también quienes desde adentro tratan de implantar otras agendas. Si el recipiente toma formas inadecuadas, como las de un partido (así sea disimulado), el movimiento lo desbordará, como hará con todas las vías legales e institucionales si las clases políticas las siguen cerrando. Paso a paso, por lo pronto, todas las máscaras van cayendo.

Gustavo Esteva (Tomado de La Jornada 6-XI-06)