09 noviembre, 2006

Decidimos morir peleando.

Palabras del Delegado Zero en la Colonia San Luis, Durango, Durango.
Reunión de adherentes 5 de noviembre del 2006.

Bueno, buenas noches otra vez, compañeros y compañeras. Antes que nada gracias a las organizaciones, grupos, colectivos, e individuos de Durango que nos recibieron. A la COCOPO que nos está dando el hospedaje, como anfitriones. Y un saludo especial de las comunidades indígenas zapatistas para quienes aquí en Durango levantan bien alto la “A” del anarquismo, de los punks y de los libertarios.

Compañeros y compañeras: quisiera contestar algunas de las preguntas o dudas que se han dado aquí, que reflejan en el mejor de los casos confusión, y en el peor de los casos, mala leche —o sea, leche Lala, ¿lo tomaste eso? no lo tomaste, bueno—.

Miren compañeros: el EZLN no tiene 12 años, tiene 23 años el próximo 17 de noviembre. Y el primero de enero, cumplimos trece años de habernos alzado en armas. Chiapas estaba en la así misma situación que están describiendo ustedes aquí en Durango: que nadie se acordaba de él y parecía que no pasaba nada en Chiapas.

Bueno, entonces, Chiapas no existía para el resto del país en su población indígena. Ahí somos indígenas de raíz maya: tzotziles, tzeltales, choles, tojolabales, zoques, mames. Nuestra gente, las comunidades zapatistas no hablan español en su mayoría, hablan lengua indígena.

Y todas sus tierras estaban en manos de los grandes latifundistas —que en Chiapas les decimos finqueros—. No había carreteras. Los coyotes —o sea, los intermediarios— se quedaban con el producto igual que aquí en Durango, según nos han contado. Y los servicios de salud y de educación, ni siquiera por equivocación llegaban a las montañas del sureste mexicano.

Ante esta situación, empezaron a morir muchos niños menores de cinco años: miles de ellos. Que por supuesto nunca aparecieron en las estadísticas, porque ni siquiera llegaba el INEGI, o el gobierno a hacerles actas de nacimiento, por lo tanto, tampoco tenían actas de defunción. Llegamos a una situación desesperada. Teníamos que elegir cómo morirnos: si peleando o por enfermedades curables. Y decidimos morir peleando.

Nos alzamos el primero de enero del 94, y no sólo nos dimos a conocer al mundo, sino que también, con las armas en la mano, tomamos la tierra compa. La que era de los finqueros, esos finqueros que nos prohibían a los indígenas a andar en la banqueta y nos obligaban a andar en la calle. Ésos que cuando una mujer joven se casaba, tenía que pasar primero por la cama del finquero. Ésos que se burlaban de la forma en que hablábamos, de nuestro color, de cómo vestíamos, salieron corriendo. Porque todo su poder estaba fundamentado en sus guardias blancas y paramilitares.

Después de años de estar sembrando entre las piedras del cerro, cosechando con trabajos media tonelada o menos de maíz en una hectárea, pudimos tomar la tierra que antes se dedicaba para la explotación intensiva del ganado para los grandes finqueros. Y tomamos la tierra y la repartimos en colectivo. Y cambiamos el uso del suelo: empezamos a sembrar maíz y frijol, y verduras, para nuestras mesas, no para las mesas del poderoso.

El gobierno federal, compañeros y compañeras, ni el estatal, ni siquiera los municipales, mandan en territorios zapatistas. Mandan lo que se llama los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas y las Juntas de Buen Gobierno. No recibimos absolutamente ningún programa de apoyo gubernamental. Y gracias a eso, y gracias a eso que hemos recibido: la ayuda internacional, y la ayuda nacional de gente o de alguna gente como la que está aquí.

Y no ha sido ni para enriquecer al EZLN, ni para hacer las giras y reunioncitas que tanto le molestan al compañero, sino para levantar escuelas donde no había nada. Para preparar maestros, mismos de la comunidad. Para hacer hospitales y farmacias donde la atención y la medicina son gratuitas. Cualquier comunidad zapatista vive en mejores condiciones que las comunidades que reciben apoyo gubernamental.

Ustedes pueden elegir no creerme y tienen la opción siempre, si es posible, ir a las comunidades zapatistas, o revisar lo que mismo publica la prensa de investigaciones del gobierno, del INEGI, que dice que los únicos municipios en Chiapas que han mejorado su nivel de vida, son los que tienen presencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Los niños y las niñas que antes morían antes de los cinco años. O que a los siete u ocho tenían que cargar leña, o empezar a trabajar en el campo, ahora van a la escuela. Y no aprenden a avergonzarse ni de su color, ni de su lengua, ni de ser indígenas. No aprenden la historia que ofrecen allá arriba, sino que aprenden la historia del levantamiento. La historia de sus compañeros, de sus padres, de sus madres, de sus hermanos, de sus tíos, de sus tías, que fueron los que lucharon y que le dieron otro rumbo no sólo a su nivel de vida, sino a su ser indígena.

Porque en Chiapas, después de muchos siglos, ser indígena ahora es un orgullo. Y antes era una vergüenza. Cualquiera de ustedes puede ver que en esos doce años, las comunidades indígenas zapatistas tienen un nivel de vida mejor, mayor esperanza de vida, mejor educación, mejor salud, y mejor alimentación. Porque se prohibió el consumo del alcohol, y el dinero que antes se usaba en el trago, ahora se tiene que usar para mejorar el vestido y la comida de las comunidades.

Sin embargo, a pesar de todo esto, nuestra demanda principal —también como dijo el compañero— era por los pueblos indios. Pero nosotros nunca pedimos limosnas. No pedimos que hubiera programas de apoyo. Nosotros pedimos que en la ley máxima de esta República, que es la Constitución, se reconocieran los derechos y la cultura de los pueblos indios. Se trataba de una deuda que este país no ha acabado de pagar, después de tantos años de independencia. Después de todos los años de La Colonia, y después de todos los años del México prehispánico —que le dicen—.

Y nosotros lo que estábamos pidiendo era que este país dejara de avergonzarse de tener raíz indígena. De haberse levantado sobre el color, la lengua y la cultura de los indígenas, y les reconociera el derecho que tenían antes que españoles, norteamericanos, franceses, y cualquier nacionalidad que tenga el dinero les había despojado.

Los derechos y la cultura indígena decían, entre otras cosas —dicen—, que el territorio es propiedad de los pueblos indios, y que nadie —absolutamente nadie—, ni el gobierno, ni el empresario puede hacer nada sin permiso de las comunidades. Ni robarse el agua, ni despojar a tierra, ni cortar madera, ni extraer minerales o petróleo, en suma, no se puede atentar contra la naturaleza, si no es con la aprobación de los pueblos indios.

Eso decían los Acuerdos de San Andrés, que no sólo firmó el EZLN, sino 40 pueblos indios de México. Algunos de ellos que tienen territorio aquí en Durango, como los wirarikari o huicholes —les dicen ustedes— que fue el compañero Lauro que pasó. Su territorio abarca parte de Jalisco, de Durango y de Nayarit.

Cuando nosotros hicimos esta demanda, hicimos una gran movilización. Se juntó millones de mexicanos y mexicanas que apoyaban, y cientos de miles en otras partes del mundo. Y el gobierno y la clase política —ésa que ahora tanto entusiasma a algunos aquí—, es decir: el PRD, el PRI y el PAN, hicieron el acuerdo de desconocer nuestros derechos. Y ubicarnos a los indígenas como alguien objeto de la limosna, de la lástima, de la caridad, y de la pena ajena.

Ahí nosotros decidimos romper con la clase política, con toda la clase política, y empezar a buscar otra forma de hacer las cosas. Aquellos y aquellas que están esperando encontrar en la Otra Campaña un liderazgo, se equivocaron de reunión, se equivocaron de canal, y se equivocaron de campaña por supuesto.

Si están buscando a alguien que los dirija, alguien que les diga qué hacer, alguien que los acuerpe, ahí está el cuento engañabobos del FAP —el Frente Amplio Progresista—, que está lleno de puros ex priístas, primero. Hay que leer los periódicos. O la CND que está dirigida por puros ex salinista —hay que leer los periódicos—. O el gabinete de López Obrador en el que hay algunos que desempeñaron una actitud de crimen en contra de los pueblos indios zapatistas, como su flamante secretario de relaciones internacionales que se llama Gustavo Iruegas, que es un asesino: autor intelectual de la matanza de Acteal, fue parte del equipo negociador de Zedillo, cuando la mesa de San Andrés.

Todas esas cosas, si quieren no las decimos, pero ahí están. A lo mejor ustedes quieren obviar todos los agravios que la clase política, que es como un circo donde los trapecistas pasan de una pista a otra —y donde un priísta un día es panista, y otro día es perredista y otro día está otra vez priísta—. Nosotros no venimos a interrumpirlos. Que les vaya bien. Pero donde va a llevar eso, no es a donde vamos nosotros. Nosotros vamos para otro lado.

No es cierto que las líneas paralelas vayan a terminar por juntarse. Ellos van para otro lado. Y ese lado va a cosechar en Durango y en el resto del país, una nueva desilusión y un nuevo engaño. Ustedes pueden creer —erróneamente— que si hubiera ganado el PRD, las cosas iban a cambiar. Ganó el PRD, le hicieron trampa, y no fue el EZLN ni la Otra Campaña la que se lo hizo: fue el IFE —que tanto aplaudió el PRD en su momento—, fue Fox —a quien se le llamó un gran estadista cuando dio marcha atrás en el desafuero— y fueron los diputados y senadores que acaban de conseguir el puesto por el PRD.

Nosotros compañeros y compañeras no estamos buscando a quién dirigir. No venimos a Durango a buscar tropa, ni a buscar masas para que hagan lo que les digamos. Pero tampoco venimos a buscar que nos dirijan ustedes, Nosotros venimos a buscar en Durango quién quiere luchar. Y a ofrecerle hacer trato: ustedes luchen aquí, nosotros allá y nos apoyemos. Y por eso no es sólo la Otra Campaña del EZLN, sino que hay partes por todos lados. En todo el país, y en toda la República.

Porque así como la radiografía que nos hicieron de Durango, pudiera funcionar para la Comarca Lagunera, para Chihuahua, para las dos Baja Californias, para Sonora, para Sinaloa, para Quintana Roo, para cualquier estado. Cámbienle la bandera y el escudo, y es la misma historia de despojo, de humillación.

Si en algún momento pensaron que las maquiladoras eran prerrogativa del norte, se equivocan. Quintana Roo, Yucatán y Campeche están llenos de maquiladoras. Si piensan que el despojo de tierras es exclusivo del norte: equivocados. Empieza desde el límite con Guatemala y llega hasta Baja California.

Lo que está pasando ahora en este recorrido es que se está rompiendo la aparente división que se dio por los analistas políticos, a raíz de las elecciones, que dijeron: el norte es azul, por lo tanto es de derecha. Y el sur es amarillo, por lo tanto es de izquierda. Y el argumento de Fox y de muchos grandes empresarios de que el norte tiene un alto nivel de vida, de hecho podría ser un estado de la Unión Americana, mientras que el sur está más cercano a Centroamérica y tiene niveles de vida parecidos a los de Guatemala, El Salvador u Honduras.

La Otra Campaña con esta gira que tanto les molesta, ha demostrado que eso es una falsedad. Que hay la misma pobreza, el mismo desempleo, la misma destrucción, el mismo desprecio a las mujeres, la misma criminalización de la lucha social, la humillación y los insultos a los jóvenes por ser jóvenes. El mismo desprecio a los ancianos, porque ya no sirven. Y la misma corrupción desde la escuela, en la calle, para los niños.

Lo que está proponiendo la Otra Campaña compañeros y compañeras es que Durango rompa, como rompió Chiapas en 94, eso de que no pasa nada en Durango. Y no que venga alguien de fuera: ni Marcos, ni el EZLN, ni cualquiera de las organizaciones que estamos en la karavana, porque nosotros sólo venimos a escucharlos. Y nuestro único compromiso es: esto que nos contaron, que lo conozcan en el resto del país. Porque, créanme, no se conoce. No se sabe todo lo que está pasando.

Se supone que Durango era un estado rico, donde todos estaban contentos e íbamos a ver los grandes letreros de la gente apoyando al gobernador, y a Fox por supuesto. Y no ha pasado en ningún estado de la República, salvo que los cuatro que nos faltan, algo extraordinario ocurra, es mentira compañeros. El norte, el centro y el sur de México tiene el mismo dolor: una clase política parásita, completa toda ella, todos los partidos políticos sin distinción. Y una clase empresarial estúpida y vende patrias.

Si uno recorre la península de Baja California, en la parte sur, en Baja Sur, empieza a ver los letreros en inglés de tierras que se venden. Tierras que eran de mexicanos y que ahora son propiedad de norteamericanos. Pero eso también lo vimos en Quintana Roo. Cerca de la frontera con Guatemala. Las mejores tierras están siendo acaparadas por estas gentes y se están rehaciendo los grandes latifundios.

Nos hablaron de las maquiladoras. En Puebla, hablamos con jóvenes y jóvenas —decimos nosotros— como los que están aquí, que trabajan en maquiladoras —ellos son de raíz indígena— por 45 pesos al día, por 16 horas de trabajo. Si revisan sus libros de historia y lo comparan con las condiciones laborales en la época de Porfirio Díaz van a ver muchas semejanzas.

No se trata de que en este cuaderno esté lleno de quejas. Quien piense eso está equivocado, y si quiere, cuando terminemos se lo presto. Está lleno de rebeldías y de organización. Porque Durango no es la queja, no es cierto. Nosotros no estamos escuchando eso. Estamos escuchando la organización que hay aquí para resistir. Y que corre el riesgo de ser derrotada, igual que nosotros en Chiapas, o cualquier otra organización en cualquier parte del país, si pelea sola, si lucha sola.

Lo que nosotros estamos proponiendo es, en efecto, una unidad, un movimiento donde nadie mande, sin líderes, sin dirigentes que se corrompan, que sean cooptados. O aunque salgan buenos, no los queremos. Queremos que cada quien reconozca su lugar y le ofrezca al otro el respeto a su trabajo y a su lucha.

En resumen, compañeros: en Durango nadie debe mandar, más que Durango. Eso es lo que decimos nosotros. Y que la gente de abajo es la que tiene que deshacerse de la gente de arriba, y tomar en sus manos no sólo el gobierno: la tierra, los medios de producción, las escuelas, las universidades, todo lo que se plantea un movimiento de rebelión nacional. Pero no solos, ni por su cuenta, ni a la hora que se les ocurra. Sino que hagamos ese acuerdo, para hacerlo todos juntos al mismo tiempo.

Ahorita, en esta primera etapa de la gira, estamos conociéndonos. Sabiendo qué está pasando en cada estado, quién está y quién no está. Hace un rato en Gómez Palacios decíamos que nosotros no estamos buscando gente que viva mal, porque ésa pues ahora sí que son varios millones —más de 80 millones de mexicanos—. Estamos buscando gente que quiera luchar, no es lo mismo.

Y esa gente que quiere luchar: sea anarquista, libertaria, punk, comunista, socialista, zapatista o nada, que ella misma sola se nombre, tiene un lugar en la Otra Campaña si lo que se propone no es seguir a alguien, sino construirse su propio camino. Y ese camino tiene que pasar —decimos nosotros— por la reconstrucción de nuestra patria. Y esa reconstrucción pasa sobre el cadáver de la clase política mexicana actual y el empresariado.

Si para eso tenemos que desafiar no sólo a los partidos políticos, a Calderón, al ejército, a la Policía Federal Preventiva, o a lo que ustedes quieran, incluso a Bush o al idiota que le siga, estamos dispuestos a hacerlo, así como mi General Villa los desafió hace cien años.

Entonces, compañeros y compañeras: nosotros les pedimos que lo piensen. No quiere decir que tomen ahorita la decisión. Hay compañeros aquí en Durango de la Otra, y ellos les pueden informar de qué se trata. Pero si se trata de buscar líder, no es aquí. Si se trata de buscar a quién dirigir, tampoco es aquí.

Si se trata de luchar con respeto y con dignidad, éste es su lugar compañeros y compañeras. Gracias.

PRONUNCIAMIENTO DE ORGANIZACIONES PERTENCIENTES A LA OTRA CAMPAÑA DE 17 ESTADOS DEL PAIS SOBRE LOS ACONTECIMIENTOS EN OAXACA.

Nosotros y nosotras, integrantes de la otra campaña, en todo el país, frente al operativo del Gobierno Federal realizado este domingo 29 en el Estado de Oaxaca deseamos manifestar lo siguiente:

1). Condenamos y rechazamos las acciones del Gobierno Federal contra el movimiento oaxaqueño. Estas acciones represivas, al igual que en San Salvador Atenco nos indignan y representan la incapacidad del ejecutivo y en general de la clase política toda para resolver las justas demandas de las y los mexicanos.
2) Apoyamos y nos solidarizamos con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Exigimos el retiro inmediato de la Policía Federal Preventiva y todos los cuerpos represivos del Estado. Exigimos la inmediata renuncia del gobernador Ulises Ruiz, cuyo autoritarismo originó el conflicto y su negativa a dejar el cargo ha ocasionado una espiral de violencia sin límite en Oaxaca. La única forma de resolver el conflicto es con la renuncia inmediata del Gobernador.
3) Exigimos la liberación inmediata de todos los detenidos, el cese de los cateos ilegales así como el respeto irrestricto de las garantías individuales de todos y cada uno de los integrantes de la APPO y sus miles de simpatizantes. Exigimos castigo a los autores intelectuales y materiales de los ya varios asesinados por cuerpos paramilitares y parapoliciales del Estado.
4) Llamamos a todas y todos los mexicanos, a los trabajadores del campo y la ciudad, a las mujeres, ancianos, homosexuales, lesbianas, niños y niñas, a las y los jovenes de todo el país a movilizarse de inmediato en apoyo a los pueblos de Oaxaca. Llamamos a la sociedad civil internacional a protestar por este nuevo atropello enviando misivas de repudio a los medios de comunicación mexicanos así como a la Presidencia de la República y la Secretaría de Gobernación.
5) Este nuevo episodio represivo es un mensaje de los poderosos en México. Es un nuevo mensaje de la clase política para los movimientos de abajo. La clase política y el poder no cederán ni responderán a las voces que clamamos por democracia, justicia y libertad. Sólo la organización, abajo y a la izquierda, podrá lograr la transformación de nuestra nación. Sólo la lucha organizada en todo el país, en todos los rincones de México podrá construir otro país y un nuevo mundo.

LA OTRA EN EL OTRO LADO (EUA); LA OTRA VANCOUVER(Grupo de Familiares y Amigos de Presos Políticos en México, La Surda Colectivo Latinoamericano, Justicia para Trabajadores Migrantes (BC) e individuos adherentes y solidarios) BAJA CALIFORNIA SUR: Sudcalifornianos adherentes a la Sexta en la Otra Campaña, Frente Zapatista Sudcaliforniano; Frente Colectivo Ciudadano de Baja California SUR, COAHUILA: Movimiento Lagunero Zapata Vive (Laguna de Coahuila y Durango), María D. Luna Ramos; DISTRITO FEDERAL: Café Palante, Casa de la Cultura Indpendiente Benito Juárez, Centro Cultural la Hacienda, Colectivo Espartaco, Colectivo Lucha Libre-ENAH; Colectivo Flores Magón de Tlalpan, Colectivo Tres Piedras, Cococul (Colectivo de colectivos culturales),Coordinación de la Otra en Coyoacán, Convención Metropolitana de Artistas y Trabajadores de la Cultura, Escuela de Cultura Popular Martires del 68, Espacio autónomo de Cultura y Arte Para tod@ todo, Frente Popular Francisco Villa Independiente-UNOPI-I; Grupo Salud y Conciencia, KAU-STENCIL (grafitti), kolectivo kultural el paliakate, komplejo Cultural, Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS), Jóvenes en Resistencia Alternativa, Juventud Antiautoritaria Revolucionaria, RED@ctuar (Red de Encuentro y Diversidad para la Actuación), RECIA (Red de espacios culturales independientes y alternativos), Resistencias Enlazando Dignidad-Movimiento y Corazón Zapatista; Sublevarte Colectivo, Sector Niñ@s de La Otra Campaña-DF, Seminario Itinerante, Taller Universitario de Derechos Humanos, Trabajo Colectivo, Xochimilco Zapatista, Casa de Todos los Pueblos, Un Puente a la Esperanza, 5ta brigada (anarquista) Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata-Benito Juárez, la Rueka, Felipe I. Echenique March, Fabiola Cruz, Arturo Guerrero Alonso, Argelia Rentería Ravize, Argelia Guerrero Rentería, Johnatan Guerrero Rentería, Marta Piña, Carla Zamora Lomelí, René Torres Bejarano, Mayra Irasema Terrones Medina, Manuel Cano, ESTADO DE MEXICO: La Voladora Radio (Amecameca), Comité Zapatista Genovevo de la O (Toluca); Colectivo zapatista Caracol Matlatal-Tollocan (Toluca) , Consejo Popular Magonista-Bloque de Fuerzas Proletarias, Taller Cultural Manifiesto, Melisa Cosilión, GUERRERO: Adherentes Guerrerenses a la Otra Campaña, Organización del Pueblo Indígena Mepha´a, Organización Independiente de Pueblos Mixtecos, Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota, Colectivo en Rebeldía Suljaa, Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, Comité Ejecutivo de la Policía Comunitaria, Coordinadora Costa Chica-Montaña de la Otra Campaña Guerrero; GUANAJUATO: Movimiento Guanajuatense por dignidad y justicia, JALISCO: Leiden Gomis Fernández, Erick Fernando Ramírez Medina, MICHOACAN: colectiva por no olvidar el camino a la piedra, NUEVO LEON: Ana Luisa González Rosas, Liliana Galaviz López, Julio Alberto Vértiz Espinosa, Lylia Palacios, PUEBLA: Colectivo Espiral 7; CTDPUE; Comité Joel Arriaga Navarro, Comité de Acatlán de Osorio, Comité Santa Ana Tepejillo, QUERETARO: La Sexta Querétaro, QUINTANA ROO: Colectivo de Chetumal, Colectivo Líik'il, Macarena Salazar Santiago, SAN LUIS POTOSI: Colectivo Piedra Jade, Colectivo Héroes de Ocosingo, Guadalupe Gutiérrez, Tanya Buell, Owen Buell, Moisés Hermosillo, Alicia Cruz, Germán Licea, Isabel Velásquez, Emiliano Huitzillin Velásquez, Omar Campos, Marina Farrán, Atzin Campos, Gabriel Calzada, Omar Campos Martínez, Osiris Campos Vásquez, Chango Campos Vásquez, Cézar Campos Vásquez, Atzín Arnau Campos Farran y Marina Farran Rafecas; Gerardo López Amaro, Moises David Hermosillo Ramirez, TABASCO: La Otra Tabasco, María Esther de la Cruz López. TAMAULIPAS: Defensa y Promoción de los Derechos Humanos Emiliano Zapata, A.C. (Matamoros); Ana María Vera Smith, Ángel Hernández Arreola, Jorge Alcalá Morales, Karina Macías Pérez, Vïctor Manuel Alcalá Morales, Norma Hernández Fétar, Nineth Méndez Pizaña, Iván Salas Muñoz, Martha de la Cruz, Carlos Humberto Cigarroa, Ricardo Valenzuela, Gerónimo Pérez García, Enrique Alvarado Palacios, Andrés Flores Martínez, Juan Flores García, Roberto León González Alexandre, Jesús Antonio de los Santos, Nestor Hernández Hernández, Víctor Zenón Vargas Cruz, Marcelo Acevedo, Nadia Ross Piña, Víctor Zenón Vargas Cruz, Luis Eduardo Hernández Miranda, Gustavo González, René Estrada, Víctor Zenón Vargas Cruz, VERACRUZ: Colectivo Tlacuaches Mojaos, (Xalapa); La Otra Orizaba: Coordinadora de la Sociedad Civil de la Región de Orizaba, Colectivo Feminista, Cihuatlahtolli A.C. de Orizaba, Veracruz, Grupo Independiente de Taxistas de Orizaba, Grupo Indígena Arcoiris de Tlilapan Ver., Comunidad de Moxala Municipio de Tequila Sierra de Zongolica Ver., Grupo de Santa Ana Atzacan Veracruz, Grupo de Trabajadoras y Trabajadores Sexuales de Orizaba, CDP "Martín Lancero". Cosoleacaque, Veracruz. Zapateando, Equipo de Comunicación Alternativa (Desde Teocelo y Jalapa), Abelardo Hernández Reyes, YUCATAN: Indymedia Yucatán, Movimiento de Cultura Popular, A..C., Gabriela Torres, Luis Peniche, Juan Carlos Mijangos Noh, SIN ESPECIFICAR ESTADO: Centro Social Latinoamericano, Colectivo juvenil "palabras de lucha" ac, Colectivo Jugo Gástrico, Liberación/SHH, Colectivo de Artistas Callejeros, Luis Carlos Velázquez Guerrero, Esther Hernández Torres, Enrique Maraver, Héctor R. de la Vega, Rocío García, Carmina Rivera, Rodrigo López Zerón, Antonieta Mendoza, Huerta Perea Ivon, Desde la Otra en Cajeme: Margarita Grijalva Monteverde, Bernardo Rubio Aguilar, Florencio García Leyva, Lorenzo González Galindo

Oaxaca: la multiplicación de las rebeldías

Oaxaca es una inspiración: Rebeldía revolucionaria que no aparece en los diccionarios burgueses

A estas horas la trama nauseabunda del capitalismo consistente en hurtar, asesinar, humillar y devastar seres humanos, naturaleza, cosmos… se topó con una gama de rebeldías cargada con pensares y sentires correctos bien dispuestos a frenar la inmundicia burguesa. Oaxaca es una bandera nuestra, fuerte y magnífica. Esta vez la fortaleza de los cauces rebeldes es futuro certero. Existe en esta rebeldía un contenido, una sustancia, una potencia ancestral renovada, no frágil y si profunda: La lucha de clases. Nada menos.
No caeremos en la trampa de justificar la existencia del territorio de la rebeldía en plano exclusivamente “mental”… como “cosa de la imaginación”, como alteración del “estado de ánimo” o cualquier otra desviación cursi acostumbrada por algunos burgueses domadores de personas llamados psicólogos, psicoanalistas… El territorio de la rebeldía es todo aquello más todo esto: lo concreto, cotidiano, objetivo e inmediato llamado realidad. Y más.
La rebeldía revolucionaria de la APPO no es “berrinche”, no es “pataleta”, no es desplante o pose. No se trata de un accidente del ánimo producido por alguna contrariedad en los intereses de una secta. No es una moda que tiende a superarse conforme trascurra el tiempo, poco o mucho. No se trata de un “tic” propio de gente “resentida” como dicen algunas señoritas secretarias de estado vendedoras nupciales de nalgas inmaculadas y sus novios funcionarios “buen partido”. No se trata de un destello de locura ni de un relámpago que surca con cierta “violencia” el espació anímico, propio y ajeno, para diluirse incluso como catarsis o como orgasmo. Tampoco se trata de una manía insolente propia de personalidades intolerantes, neuróticos, viejos ideáticos, solteronas amargadas, divorciados infelices, enfermos crónicos o pacientes terminales. No. Esta rebeldía, protagónica en la historia que define al México actual, es una fuerza… inmensa, incalculable, contradictoria y necesaria. Revolucionaria y poética, pues. La vida misma.
Todos los oligarcas que sueñan con empantanar la lucha de la APPO entre balas y con babas eruditas o deyecciones silogísticas, e impregnar con objeciones y prejuicios “lógicos” la magnificencia de su rebeldía, deben saber juzgados bajo las leyes de la lucha popular que viene fraguando otra justicia al calor de la justicia social rebelde. Y aquí no hay salidas de emergencia.
Nadie puede ser tan soberanamente imbécil para suponer que la rebeldía oaxaqueña es un “acontecimiento aislado”. No se puede ser tan redomadamente tarado como para suponer que será posible atomizar la lucha oaxaqueña con tácticas banales de militares o policías pedantes ayudados por periodistas domesticados a la usanza de muchos “filósofos” mediocres que se agarran a veinte uñas de los guevos de algún santón poderoso, con erudición enciclopédica, para tirarse un pedito conceptual que, en la intimidad, sus amistades aplaudirán con títulos, diplomas, becas y cargos públicos. Esos “políticos” con fraude electrónico o sin él ya pueden irse a la mierda. De paso.
Es imposible pensar la rebeldía revolucionaria de Oaxaca, sentirla y elogiarla, si se vive complacido con la vida ordinaria, su mediocridad, sus estereotipos, su “cultura”, “buenas costumbres” y tradiciones. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, que se definirá tarde o temprano como revolución socialista, si se tiene bien adiestrada una vocación acomodaticia, convenenciera, mercenaria, dócil… que ve el mundo como un “escaparate de oportunidades” donde triunfa el más fuerte, el “mejor educado”, el que tiene más suerte… el que “sabe aprovechar las oportunidades que la vida le da”. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, y en general nada, si se es tan escandalosamente imbécil como para vivir cómodamente, incluso feliz, con el arsenal horroroso de estereotipos inventados para las “relaciones humanas”, la diplomacia, la convivencia entre hermanos, países, sociedades. ¡Qué hermoso! ¿No? Oaxaca debe vivirse, hoy por hoy, en clave de revolución, de mundo nuevo, de nacimiento revolucionario. De algo no visto antes más que en borrador, en intento, nada despreciable. Como los soviets.
No es la de Oaxaca la rebeldía burguesa, la de los personajes hollywoodenses ideados para alentar la confusión. No es la rebeldía Oaxaqueña esa que narran en CNN, BBC, NBC… y su red mundial de parásitos, que comercializa el ano, entre muecas de violencia mass media, para derrotarnos con las crueldades más atroces de la propiedad privada. En todas sus variedades. No es la “rebeldía” melodramática referida por los payasos politiqueros que pregonan los clichés de la moral mercantil, la cursilería más maniquea y el triunfo del bien burgués. Sobre todas las cosas. No es la “rebeldía” descrita por los mediocres, los santones y sus curas. No es la “rebeldía” de los asustados, ni la de los enterados. No es la “rebeldía de los diccionarios, ni la de los tratados oficiales de sociología complaciente. No es la rebeldía descrita en los manuales psiquiátricos… nada que ver. Se trata de una rebeldía con otro sabor, nueva, fresca, matinal y emocionante. Una rebeldía floreciente, multifacética, diversa y portentosa. Es una rebeldía meticulosa y fértil, comprensiva y comprometida una rebeldía rebelde a los estereotipos, una rebeldía revolucionaria, en revolución permanente. Una rebeldía como la gente. Nadie se equivoque.

Fernando Buen Abad Domínguez
Barrio del Carmen/Fundación Federico Engels

Oaxaca como México

Pobre Vicente Fox. Pobre porque nunca supo qué hacer en Oaxaca ni qué hacer con el gobernador de ese estado. Pobres de los asesinados por las fuerzas del Presidente y por la impudicia de Ulises Ruiz. Pobres de sus deudos, de su impotencia y porque sus muertos nunca serán considerados mártires. Pobres de los miembros de la pleonástica Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca porque sus reclamos no han sido satisfechos y porque han tenido que abandonar sus trabajos. Pobres por ser tan miserables y por tener que vivir en un país donde siempre han sido marginados. Pobres los militares y los miembros de la Policía Federal Preventiva (PFP). Pobres de ellos por tener que trabajar en esas labores y por tener que perseguir ­y matar­ a sus hermanos oaxaqueños. Pobre Oaxaca por padecer una de las peores lacras del país, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pobre Ulises Ruiz porque carga y cargará en sus hombros los nombres de muchos muertos y porque su renuncia se antoja imposible: pesan más los pactos entre la Presidencia con el PRI y con la maestra y aliada de Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo, que la razón. Pobres los tianguistas, los escolares, los comerciantes y los profesores oaxaqueños. Pobres porque sus vidas se han detenido, porque el turismo ha desaparecido y por ser víctimas de las sandeces de nuestros gobernantes. Pobre Vicente Fox: quería marcharse a su rancho sin desparramar "mucha sangre" y deseaba que se le recordase por haber cedido el mando con poco ruido. Pobre de él porque no supo distinguir entre la realidad y la magnitud de los sucesos con lo que Marta le pide, con lo que su partido le exige y con lo que Calderón y Gordillo le explican. Pobres de los ineptos políticos que desgobiernan junto con Fox. Pobres por nunca haberse percatado que primero es la dignidad y el país y luego su chamba. Pobres por ser tan torpes. Pobre Carlos Abascal por haber invocado a Dios tras haber asegurado que en Oaxaca no se derramaría sangre. Pobre Abascal porque Dios no lo escuchó. Pobres de las 59 personas capturados por la PFP y que por ahora habitan el mundo de los "desaparecidos". Pobres de ellos si han sido torturados o violados. Pobre del México oaxaqueño que viaja por el mundo mostrando lo peor de nuestras caras: la realidad de la miseria y la estulticia de nuestra clase política. Pobres de todos los hombres oaxaqueños que tienen que cruzar la frontera, arriesgar sus vidas y trabajar con los gringos para impedir que sus familias continúen padeciendo hambrunas. Pobres de sus vástagos porque crecen sin pater familia. Pobres de todos los mexicanos librepensadores que azorados observan lo que sucede en la tierra de Francisco Toledo. Pobres de ellos porque es tan poco lo que logran las palabras, las voces, la pintura o la razón ante la sordidez de los gobernantes. Pobres de quienes quieren decirle no al poder y de quienes aterrados observan que la moral es mera entelequia entre la mayoría de nuestros dirigentes. Pobres de quienes sabemos que en México, en estos momentos, y entre nuestra ralea política, prevalece lo que Martin Scorsese denomina la "zona cero de la ética". "Si a un niño le preguntan si de mayor quiere ser policía o ladrón, la respuesta debería ser: '¿cuál es la diferencia?'", explica uno de los personajes de Infiltrados, la última película de Scorsese, y que en el léxico foxiano y ruizano diría: "Si a un niño oaxaqueño pobre le preguntan, si acaso llega a mayor, si quiere ser policía, político, presidente, gobernador o ladrón, la respuesta debería ser, 'ladrón'". Pobres de todos los pobres enlistados en este inmenso párrafo, incluyendo a Fox y a Ruiz, cuya impericia, falta de sensatez e incapacidad han mostrado a México ante el mundo como una nación donde la "zona cero de la ética" es la constante y la realidad; pobres de ambos porque saben que la han jodido y son incapaces de resarcir el daño. Pobres, porque los muertos, sus muertos, nunca revivirán. Pobres por ser unos de los arquitectos de la zona cero de la ética en México. Pobres de todos los que habitan en este párrafo que no permite ni puntos y aparte, ni treguas ni respiro ni quietud ni complicidad. Fox ya se marcha. Ruiz se irá en cuanto llegué Calderón o un poco antes. Los muertos no se moverán y la miseria de los pobres en Oaxaca no se modificará. La realidad no admite contubernios: los pobres de Oaxaca seguirán igual, Calderón habitará en Foxilandia y los niños oaxaqueños optarán por ser dignos ladrones antes que mendaces políticos. Punto final.

Arnoldo Kraus

La letra pequeña


La (des)información de El País sobre Oaxaca

"Los gritos del silencio cruzaron las fronteras todo el mundo sabe que Brad fue asesinado"

Carlos Vigueras. Chiapas. Indymedia

Todo el mundo lo sabe, menos los numerosos y esforzados lectores del diario EL PAIS. Tentada estuve de encabezar esta breve nota con el curioso título del poemario de Jorge Riechmann, El día que dejé de leer El País. Pero opté por dejarlo tal como estaba porque, aunque voy a dejar de leer El País, éste seguirá (des)informando en "letra pequeña".

Pero, se preguntarán ustedes, a qué se debe esta requisitoria. Se debe a las noticias publicadas por ese periódico en relación a los acontecimientos en Oaxaca (México) y en especial, sobre la muerte del periodista y fotógrafo independiente Brad Will.

Hasta hoy EL PAIS en su edición impresa todavía no ha dado la noticia de su muerte. Si repasamos los artículos aparecidos durante la semana de los hechos, entre el 28 de octubre, sábado y el 5 de noviembre, el domingo de la semana siguiente, descubriremos el modo como, dando aparentemente las noticias con objetividad y mesura, se silencian hechos fundamentales, entre otros y especialmente la muerte del periodista y de, al menos, otras tres personas, alcanzadas por los disparos de los paramilitares.

Brad Will murió el viernes 27 de octubre, por un disparo en la boca del estómago. El mismo día murieron Esteban López Zurita y el profesor E. Alonso Fabián. El periódico del sábado no da ninguna noticia del hecho, sino que sigue en la tónica de los días anteriores, presentando los acontecimientos en Oaxaca como resultado de presuntos contactos entre el movimiento popular y la guerrilla. La entradilla dice textualmente: "Líderes de la revuelta son acusados de tener vínculos con grupos armados de la región de Loxicha". Sigue un largo artículo seguido de otro en la página siguiente sobre la represión que tuvo lugar en la localidad DIEZ AÑOS ATRÁS. El lector tiene la sensación de que lo que está ocurriendo es resultado de vejaciones y culpas acumuladas pero no logra discernir los acontecimientos presentes que han desencadenado la crisis. En último término el recurso a la historia lejana del conflicto es una estratagema para eludir el análisis del aquí y el ahora. El periódico esperará al miércoles 1 de noviembre, cuando ya el Senado ha desautorizado al gobernador Ulises Ruiz y ha pedido su dimisión – a lo que éste se niega – para informarnos sobre la catadura de semejante personaje, no fuera a ocurrir que se le acusara de intervenir a favor de los huelguistas. Ese proceder visibiliza, a mi modo de ver, la práctica informadora del periódico: atenerse preferentemente a fuentes oficiales, esperar a que tales fuentes se pronuncien para pronunciarse ellos a su vez, minimizar el relato de los afectados de la otra parte y poner en cuestión sus afirmaciones, relativizar las culpas de los poderosos, a no ser que estén confirmadas por la autoridad competente; distanciar los hechos evitando el aquí y el ahora y aludir, sin exponer claramente los detalles.

Pero sigamos con la crónica. El domingo 29 de octubre es el día fatídico. Los paramilitares acosaron las barricadas en Oaxaca y las tropas federales se desplegaron y avanzaron hacia la ciudad en contingentes de varios miles. El mismo domingo Indymedia daba la noticia de la muerte del periodista, con fotografías incluidas, mientras que EL PAIS seguía sin decir nada. En la edición virtual aparece el párrafo "todo el mundo se tiró al suelo, menos Bradley Roland Will…que seguía grabando con su cámara". Esta edición es de pago y como no soy subscriptora no puedo acceder a ella. Desconozco pues si más adelante se da alguna noticia más, cosa que sin embargo no ocurrió en la edición en papel que leí ese día.

Hasta ese domingo las crónicas parecían augurar una inmediata guerra civil en Oaxaca. Las referencias a la relación con la guerrilla y los agravios de la ciudadanía, la insistencia en el caos generado por las barricadas que inundaban la ciudad y el comportamiento de los seguidores de la APPO (Asamblea Popular de los pueblos de Oaxaca), las imágenes que ilustraban las noticias…creaban esa sensación. Pero el lunes el tono es completamente distinto. La APPO ha llamado a la población "a no enfrentarse a las tropas"; convocaron a la resistencia pacífica "sin caer en provocaciones". No se sabe si ha habido un cambio en la estrategia del movimiento o si es un cambio en la percepción del periodista puesto que todo parecía encaminarse a una resistencia violenta y armada y en vez de esto, nos tropezamos con un movimiento de resistencia popular multitudinaria y pacífica. Algo ha fallado en la información que se ha dado hasta ese momento, cosa que debería explicarse. Sin embargo mutismo, que se añade al silencio sobre los muertos del viernes, y estamos ya a lunes 30 de octubre. Todos los medios independientes han dado la noticia y ha habido manifestaciones y actos de repulsa en muchas ciudades. Pero el lector de EL PAIS sigue sin saber con claridad qué es lo que está pasando y sobretodo, ignora datos esenciales.

Hay que esperar a la crónica del miércoles 1 de noviembre, la misma en la que se da noticia de la decisión del senado para pedir la dimisión del gobernador, para que en un párrafo ya casi al final del artículo y a tono con la recomendación del Departamento de Estado norteamericano para que los viajeros estén atentos a su seguridad se diga, como de pasada, " sobre todo después de la muerte la semana pasada de un reportero neoyorquino por disparos de pistoleros presuntamente vinculados con las autoridades oaxaqueñas". Eso es todo, ni más ni menos.

Moraleja 1: nadie podrá decir que EL PAIS no informa, pero lo hace de tal manera que si el lector no está previamente informado no se entera de nada y tiene la sensación confusa de que está informado y de que, a la vez y extrañamente, no sabe el detalle de nada. Pero se equivoca si lo atribuye a un defecto de su persona o a la distracción que acompaña leer el periódico por encima mientras se toma el café. No, responde a un modo deliberado de (des)informar del que las crónicas sobre lo sucedido en Oaxaca y en especial el silencio, velado y sólo roto en la letra pequeña, sobre los asesinatos perpetrados por los pistoleros "presuntamente vinculados a las autoridades" es un ejemplo revelador.

Moraleja 2: Deje de leer EL PAIS y pásese a los medios independientes. Su nivel de información mejorará notablemente o cuando menos sabrá lo que no sabe y no tendrá la sensación, confusa, de que sabe lo que ignora.

Montserrat Galceran (tomado de Rebelión)
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=40889

Fox en la Basílica

Una de las herencias indeseables del foxiato es que un sector de la opinión pública ya se acostumbró, y toma como naturales la sarta de exageraciones, ignorancias, despropósitos y gracejos que casi a diario profiere el todavía Presidente de la República. De existir un indicador, que podríamos llamar dicharachos per cápita, sin duda Fox elevaría el promedio general por el número de frases dizque chistosas que suelta como apotegmas reveladores de su accidentada formación cultural.
Pero las abundantes declaraciones presidenciales para nada deben ser tomadas como inocentadas, exabruptos de un personaje renuente a comprender que la titularidad del Poder Ejecutivo demanda un esfuerzo constante de aprendizaje en las complejidades que caracterizan a la sociedad mexicana. En el siempre fecundo lenguaje foxista, jardín que reverdece en cualquier época, hoy llamamos la atención a una de sus afirmaciones en la que se pitorrea del laicismo mexicano. La semana pasada dijo que el 30 de noviembre tiene la intención de ir a la Basílica de Guadalupe con el fin de agradecer a la Virgen su apoyo durante el sexenio. Según el corto entendimiento de Vicente Fox la visita será "el último acto de gobierno, así le pese a los que hablan de la separación de Iglesia-Estado y del laicismo del Estado mexicano".
La confusión mental del esposo de la señora Marta es un caudal inagotable, y prueba de ello es que a su propósito citado le agregó que "este gobierno tuvo la fortuna de empezar con el pie derecho, porque lo primero que hice fue irme a la Villa de Guadalupe y pedirle a la madre de todos los mexicanos que me ayudara, que me inspirara y que me diera fuerzas". Pues que se asegure don Vicente de sí estar en México para cumplir con su intención de hacer su peregrinación para el día señalado, porque anda tan ocupado en viajes al extranjero que se le puede complicar su regreso a nuestro país.
La cuestión no es el derecho personal que tiene Fox, o cualquier otro ciudadano(a), para ir a la Basílica. El tópico es que esa hipotética visita la perciba él como un "acto de gobierno". Nuestras leyes marcan muy bien que en su calidad de funcionarios públicos estas personas simplemente no pueden participar en cultos religiosos. Pueden hacerlo de forma particular, en actos religiosos públicos o privados, pero desprovistos del puesto que les concede la administración pública. Luego entonces, si Fox insiste en que su manda guadalupana tiene relación con sus deberes gubernamentales, las autoridades de la Secretaría de Gobernación, a través de la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos, tienen que sancionarlo. Pero si no lo hicieron en la primera propagandizada visita de Fox hace seis años, es seguro que en esta ocasión van a seguir mirando para otro lado.
Para Vicente Fox, de acuerdo con su declaración, él llegó a la Presidencia por un acto providencial de la Virgen de sus devociones y no por los votos de millones de personas que le creyeron y votaron a su favor en el año 2000. Pero, además, en el singular modo foxista de hacer teología política, a lo largo de seis años la Guadalupana retribuyó al presidente con favores que se reflejaron en una buena dirección de la nación mexicana. Fox dice que por ir a la Basílica comenzó su administración "con el pie derecho". Pues a lo mejor el primer paso sí lo dio bien, concedámosle esa ilusión, pero a partir de ahí tomó veredas sinuosas y anduvo en círculos que muy pronto convencieron incluso a muchos de sus iniciales partidarios de que no tenía idea de cuál era el rumbo a tomar
Ahora nos enteramos de que el 1º de diciembre de 2000 Vicente Fox le hizo tres peticiones a la Virgen de Guadalupe: 1) que le ayudara, 2) que lo inspirara y 3) que le diera fuerzas. Propongo que alguna de las muchas agrupaciones dedicadas a sondear las tendencias de la opinión pública en México tome el tema en sus manos y nos informe, después de una cuidadosa selección de una muestra representativa de la población mexicana, qué porcentaje de la ciudadanía cree o no que la Virgen le concedió a Fox sus tres peticiones. Por lo pronto ayudo con algunas preguntas que podrían guiar la investigación "¿Usted piensa que la Virgen de Guadalupe le ayudó durante su sexenio a Vicente Fox mucho, poquito o nada? ¿Escuchó sus peticiones? ¿Hizo Fox sus peticiones de manera clara y concisa?" Como sea, agradecido sí es, porque regresa adonde realizó el pliego petitorio: no cualquiera tiene el valor de ir con los resultados obtenidos por Fox.
Es larga, muy dilatada, la lista de cuestiones que Fox no quiso o no pudo aprender sobre el México contemporáneo. Uno de los componentes de esa lista es que nuestro país se caracteriza por su diversidad. La pluralidad religiosa crece todos los días, hoy entre 15 y 20 por ciento o más de la población tiene un credo, o ninguno, distinto del católico romano. De ahí que referirse, como hizo cándidamente, a la Virgen de Guadalupe como la "madre de los mexicanos" es no tener noción clara sobre las tendencias cada vez más cambiantes en la identidad religiosa elegida por millones de mexicanas y mexicanos.

Carlos Martínez García (tomado de La Jornada 8-XI-06)

SITUACIÓN ACTUAL DE AYOTZINAPA

La Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Guerrero, a sus 80 años de vida aun continua luchando en contra de los malos gobiernos, que siempre han querido desaparecer una escuela que entre sus principales objetivos ha sido formar maestros verdaderamente comprometidos con la educación, así como de luchar por seguir defendiendo los derechos del pueblo, como lo es la Educación pública, por tal motivo el estado siempre ha caracterizado a las Normales Rurales como focos rojos dentro del país, sobre todo por la gran historia que las ha caracterizado, por los maestros y luchadores sociales que de ellas han salido, como lo fue el maestro y comandante Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas, el profesor Misael Núñez Acosta, entre otros, quienes en cierto momento fueron parte de la comunidad estudiantil de las normales rurales y que fuera dentro de estas donde les surgiera ese calor de lucha a favor del pueblo oprimido y explotado.
Tal parece que año con año el objetivo de los gobiernos farsantes que han pasado por el estado de Guerrero ha sido terminar con esta gran institución reconocida a nivel nacional, el gobierno del C. P. Carlos Zeferino Torreblanca Galindo no ha sido la excepción, el año pasado la Normal de Ayotzinapa se vio obligada a emprender una lucha en conjunto con las demás Normales Públicas del Estado, para exigir las plazas para los egresados, este año el gobierno nuevamente ha buscado una excusa para tratar de cerrar definitivamente nuestra escuela, puesto que así lo ha declarado en los medios de comunicación local.
Desde el pasado 10 de octubre del año en curso, la Normal de Ayotzinapa se declaro en paro indefinido por la lucha que su base estudiantil decidió emprender para defenderla ya que el Secretario de Educación en Guerrero, Lic. José Luis González de la Vega Otero, respaldado siempre por el gobernador pretenden recortarle 10 matriculas que le pertenecen a la misma, es decir, pretenden dejar sin estudiar a 10 compañeros que verdaderamente lo necesitan por todos los beneficios que nos brinda y que como estudiantes no podemos permitir que poco a poco se vayan cerrando espacios que conduzcan a la privatización de la Educación Publica.
El 10 de octubre también se entrego un pliego petitorio con las demandas educativas que más aquejan a la institución, entre estas demandas se destacan las que abanderan la lucha que hasta hoy mantienen los estudiantes, dichas demandas son las siguientes:

* Respeto al corrimiento del escalafón.

* Reintegración de las matriculas congeladas.

* Expedición oportuna de la convocatoria para nuevo ingreso, ciclo escolar 2007-2008, respetando la asignación de 140 espacios y promedio mínimo aprobatorio.

* Asignación de maestro bilingües (Mixteco, Tlapaneco, Amusgo y Náhuatl).

* Reintegración de los talleres de Herrería, talabartería, carpintería, apicultura y artes plásticas.

Estas son las principales demandas a las cuales no ha tenido disposición de solucionar satisfactoriamente el Secretario de Educación, por lo cual el estudiantado en conjunto con padres de familia, campesinos y compañeros de las demás Escuelas Normales Rurales del país (FECSM), nos hemos organizado para defender estos derechos que nos corresponden a todos, cabe mencionar que la Normal de Ayotzinapa en ningún momento esta pidiendo algo nuevo, solo exigimos que se nos respete lo que ya tenemos, ya que los puntos antes mencionados fueron firmados en una minuta de acuerdo el día 5 de octubre de 2005 con la Secretaria de Educación Guerrero (SEG), como compromisos que se cumplirían en tiempo y forma. Hoy a más de un año no se han respetado dichos acuerdos y en algunos puntos se ha violado el cumplimiento a estos, por ejemplo el incumplimiento del promedio mínimo aprobatorio para que los aspirantes a ingresar tengan una oportunidad de participar en el proceso de selección.
Como resultado de la violación a los acuerdos de la minuta, nos hemos manifestado por el respeto a la Educación Publica, haciendo uso del articulo 9° constitucional en nuestra entidad y la respuesta por parte de las autoridades Educativas ha sido la cancelación publica del año escolar 2006-2007 para las academias de 1° a 3er grado, además del hostigamiento policíaco al movimiento y las averiguaciones previas que se están ejerciendo en contra de los compañeros normalistas. La respuesta que el Estado ha dado a las demandas de la Normal es la misma que recibieron los mineros de Lázaro Cárdenas, los campesinos de San salvador Atenco y recientemente la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca(APPO) ya que desde el pasado 27 de octubre la Escuela Normal de Ayotzinapa esta siendo amenazada de un posible desalojo y no dudamos que esto no sea posible, ya que las políticas del gobierno fascista que encabeza Zeferino Torreblanca Galindo, ha sido el de reprimir a todo aquel que se manifiesta por defender sus derechos, por ejemplo los comuneros opositores al proyecto hidroeléctrico la parota (CECOP), la militarización en comunidades marginadas de la Costa Chica y la Región Montaña del Estado de Guerrero, la persecución y hostigamiento a luchadores sociales que se han manifestado en contra de las injusticias que se están cometiendo en el vecino estado de Oaxaca y hasta en nuestro propio estado, todos estos actos que esta realizando el gobierno guerrerense aplicando la misma forma para desarticular el movimiento social.
Ante todo esto hacemos un llamado a todos los compañeros que en cualquier parte del país luchan por lo que nos pertenece y lograr una justicia social, a mantener la lucha y manifestar las injusticias que se comenten en cualquier lugar en contra de nuestros hermanos de clase.

¡EXIGIMOS SOLUCIÓN INMEDIATA AL PROBLEMA EDUCATIVO EN GUERRERO!
¡ALTO AL HOSTIGAMIENTO POLICIACO A LUCHADORES SOCIALES!
¡POR QUE LA EDUCACIÓN NO ES UN PRIVILEGIO DE CLASES, SI NO UN DERECHO QUE ES DE TODOS!

FEDERACION DE ESTUDIANTES CAMPESINOS SOCIALISTAS DE MEXICO. (FECSM)
SOCIEDAD DE ALUMNOS "RICARDO FLORES MAGON"
ESCUELA NORMAL RURAL "RAÚL ISIDRO BURGOS"
AYOTZINAPA GRO.

AYOTZINAPA-FECSM, NOVIEMBRE COMBATIVO

08 noviembre, 2006

Ansiedad

CONCEPTO
Es una emoción indeseable e injustificada, cuya intensidad no guarda proporción con la posible amenaza que lo provoca. Se caracteriza por aprehensión, incertidumbre y miedo.
La ansiedad es diferente del miedo, pues este implica la presencia de un peligro real conocido. La ansiedad suele manifestarse externamente con un estado de hiperexcitación nerviosa.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
Los síntomas típicos de la ansiedad incluyen:
*Tensión, irritabilidad, preocupación, desesperación
*Insomnio, sueño inquieto, despertar fácil
*Rechinamiento de los dientes, dolor mandibular
*Incapacidad de mantenerse quieto en un sitio
*Incapacidad de pensar con claridad
*Disminución de la libido
*Las mujeres pueden experimentar aumento de los síntomas premenstruales y cambios en el ciclo menstrual
*Respiración acortada
*Frecuencia respiratoria y cardiaca aumentada
*Palpitaciones fuertes
*Nudo en la garganta, boca seca
*Tensión en el pecho, calambres intestinales
*Mareos, temblor del cuerpo
*Sensación de entumecimiento u hormigueo de las extremidades, contracción muscular
**A veces las crisis son tan severas que llevan a un ataque de pánico, produciendo síntomas físicos que pueden confundirse con otra enfermedad.

CAUSAS
La ansiedad puede ser aguda o crónica, afecta a la mayoría de la población joven; es más frecuente en mujeres que en varones.
Los desordenes de ansiedad pueden ser de orden fisiológico y/o psicológico; y puede tener una tendencia genética. Los factores psicológicos que lo envuelven corresponden al manejo del sistema nervioso autónomo.
Algunas situaciones de stress en un paciente con ansiedad como: asaltos, accidentes o desastres naturales pudieran acabar en un ataque de pánico.
Una razón conocida o un trauma subconscientemente escondido; como experiencias de guerra o traumas personales de infancia, adolescencia, etc. pueden ser una causa de ansiedad.
La ansiedad puede también ser un resultado de una reacción medicamentosa, abuso de sustancias, drogas, desordenes glandulares, hipoglucemia, enfermedades cardiovasculares y otras.

RECOMENDACIONES GENERALES
*La música suave puede tener un efecto benéfico reduciendo la ansiedad.
*Debe llevar un estricto control médico de las medicinas que ingiera, para evitar abusos y riesgos de dependencia y adición.
*Llame a un familiar o amigo, converse con él de cosas que puedan disipar su tensión.
*Trate de descansar bien, haga siestas durante el día.
*Tome vacaciones por lo menos dos veces al año en lugares tranquilos y apartados de la ciudad.

JUGO PARA CALMAR EL ANSIA

Zanahoria
Apio
Perejil

BAÑOS Y AROMATERAPIA
Hay muchas esencias oleosas que tienen efecto calmante que reducen la ansiedad. Algunas de las mejor conocidas son: bergamota, frankincense, geranio, lavanda, mirto, neroli, vetiver e ylang ylang. Algunas de estas sustancias oleosas pueden ser usadas en una gran variedad de formas que ayudan a combatir la ansiedad; estas sustancias pueden ser inhaladas directamente de la botella, agregadas en el agua de la bañera, difundidas en el extractor de aire, o usarla para masajear el cuerpo. También pude colocar una o dos gotas en un paño limpio e inhalarlo cuando sea necesario.
Cuando le dé un sentimiento de ansiedad, intente fijar exactamente cual es la causa de esta sensación. Esto puede ser un poco difícil a veces, pero tenga en mente que es más fácil tratar con ideas concretas que con ideas vagas un sentimiento no definido de inquietud. Algunas veces, solo identificando la causa puede calmar la ansiedad.

POSIBLES DIAGNOSTICOS EN MEDICINA TRADICIONAL CHINA
Debilidad de corazón, Debilidad de sangre, Desbalance general del sistema del Yin (-) y Yang (+), Estancamiento o obstrucción de diferentes meridianos a diagnosticar. Excesos a diagnosticar. Mucha flema o mucosidad en el sistema por deficiencia del bazo, en algunos casos exceso del hígado produce desbalance en otros órganos produciendo tipo ansiedad o stress pero es enmascarado. En Medicina Tradicional China el "shen" es algo energético no material que puede llegar a producir ansiedad y stress en el paciente y que pudo venir de angustia o mucha tristeza.

Tomado de: NUESTRA MEDICINA. Complementaria-alternativa-natural-acupuntura.

07 noviembre, 2006

Oaxaca es una inspiración: Rebeldía revolucionaria que no aparece en los diccionarios burgueses

Oaxaca: la multiplicación de las rebeldías

A estas horas la trama nauseabunda del capitalismo consistente en hurtar, asesinar, humillar y devastar seres humanos, naturaleza, cosmos… se topó con una gama de rebeldías cargada con pensares y sentires correctos bien dispuestos a frenar la inmundicia burguesa. Oaxaca es una bandera nuestra, fuerte y magnífica. Esta vez la fortaleza de los cauces rebeldes es futuro certero. Existe en esta rebeldía un contenido, una sustancia, una potencia ancestral renovada, no frágil y si profunda: La lucha de clases. Nada menos.
No caeremos en la trampa de justificar la existencia del territorio de la rebeldía en plano exclusivamente “mental”… como “cosa de la imaginación”, como alteración del “estado de ánimo” o cualquier otra desviación cursi acostumbrada por algunos burgueses domadores de personas llamados psicólogos, psicoanalistas… El territorio de la rebeldía es todo aquello más todo esto: lo concreto, cotidiano, objetivo e inmediato llamado realidad. Y más.
La rebeldía revolucionaria de la APPO no es “berrinche”, no es “pataleta”, no es desplante o pose. No se trata de un accidente del ánimo producido por alguna contrariedad en los intereses de una secta. No es una moda que tiende a superarse conforme trascurra el tiempo, poco o mucho. No se trata de un “tic” propio de gente “resentida” como dicen algunas señoritas secretarias de estado vendedoras nupciales de nalgas inmaculadas y sus novios funcionarios “buen partido”. No se trata de un destello de locura ni de un relámpago que surca con cierta “violencia” el espació anímico, propio y ajeno, para diluirse incluso como catarsis o como orgasmo. Tampoco se trata de una manía insolente propia de personalidades intolerantes, neuróticos, viejos ideáticos, solteronas amargadas, divorciados infelices, enfermos crónicos o pacientes terminales. No. Esta rebeldía, protagónica en la historia que define al México actual, es una fuerza… inmensa, incalculable, contradictoria y necesaria. Revolucionaria y poética, pues. La vida misma.
Todos los oligarcas que sueñan con empantanar la lucha de la APPO entre balas y con babas eruditas o deyecciones silogísticas, e impregnar con objeciones y prejuicios “lógicos” la magnificencia de su rebeldía, deben saber juzgados bajo las leyes de la lucha popular que viene fraguando otra justicia al calor de la justicia social rebelde. Y aquí no hay salidas de emergencia.
Nadie puede ser tan soberanamente imbécil para suponer que la rebeldía oaxaqueña es un “acontecimiento aislado”. No se puede ser tan redomadamente tarado como para suponer que será posible atomizar la lucha oaxaqueña con tácticas banales de militares o policías pedantes ayudados por periodistas domesticados a la usanza de muchos “filósofos” mediocres que se agarran a veinte uñas de los guevos de algún santón poderoso, con erudición enciclopédica, para tirarse un pedito conceptual que, en la intimidad, sus amistades aplaudirán con títulos, diplomas, becas y cargos públicos. Esos “políticos” con fraude electrónico o sin él ya pueden irse a la mierda. De paso.
Es imposible pensar la rebeldía revolucionaria de Oaxaca, sentirla y elogiarla, si se vive complacido con la vida ordinaria, su mediocridad, sus estereotipos, su “cultura”, “buenas costumbres” y tradiciones. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, que se definirá tarde o temprano como revolución socialista, si se tiene bien adiestrada una vocación acomodaticia, convenenciera, mercenaria, dócil… que ve el mundo como un “escaparate de oportunidades” donde triunfa el más fuerte, el “mejor educado”, el que tiene más suerte… el que “sabe aprovechar las oportunidades que la vida le da”. No se puede entender la rebeldía oaxaqueña, y en general nada, si se es tan escandalosamente imbécil como para vivir cómodamente, incluso feliz, con el arsenal horroroso de estereotipos inventados para las “relaciones humanas”, la diplomacia, la convivencia entre hermanos, países, sociedades. ¡Qué hermoso! ¿No? Oaxaca debe vivirse, hoy por hoy, en clave de revolución, de mundo nuevo, de nacimiento revolucionario. De algo no visto antes más que en borrador, en intento, nada despreciable. Como los soviets.
No es la de Oaxaca la rebeldía burguesa, la de los personajes hollywoodenses ideados para alentar la confusión. No es la rebeldía Oaxaqueña esa que narran en CNN, BBC, NBC… y su red mundial de parásitos, que comercializa el ano, entre muecas de violencia mass media, para derrotarnos con las crueldades más atroces de la propiedad privada. En todas sus variedades. No es la “rebeldía” melodramática referida por los payasos politiqueros que pregonan los clichés de la moral mercantil, la cursilería más maniquea y el triunfo del bien burgués. Sobre todas las cosas. No es la “rebeldía” descrita por los mediocres, los santones y sus curas. No es la “rebeldía” de los asustados, ni la de los enterados. No es la “rebeldía de los diccionarios, ni la de los tratados oficiales de sociología complaciente. No es la rebeldía descrita en los manuales psiquiátricos… nada que ver. Se trata de una rebeldía con otro sabor, nueva, fresca, matinal y emocionante. Una rebeldía floreciente, multifacética, diversa y portentosa. Es una rebeldía meticulosa y fértil, comprensiva y comprometida una rebeldía rebelde a los estereotipos, una rebeldía revolucionaria, en revolución permanente. Una rebeldía como la gente. Nadie se equivoque.

Fernando Buen Abad Domínguez
Barrio del Carmen/Fundación Federico Engels

Oaxaca, soledad en llamas

El conjunto de organizaciones políticas y sindicales institucionales, pese a sus diferencias entre sí, en la hora de la prueba están dejando a Oaxaca en la soledad. Nada de las grandes manifestaciones que salieron a detener la guerra contra el zapatismo en 1994, ni siquiera de las que se alzaron contra la masacre de Acteal. La rutina electoral, es decir, la lógica de las instituciones existentes, así sea para vituperarlas de labios para afuera, los ha ganado a todos. Declaraciones hay, protestas también, pero de movilizar fuerzas como pudieron hacer muy poco ha en la disputa electoral, nada.
El PRD está absorbido por la disputa parlamentaria. En el Congreso pidió desaparición de poderes y juicio político. Si no se pudo, ni modo, ya salvamos nuestro honor y nos vamos de puente. Los gobernadores elegidos por el PRD, todos, incluido el del Distrito Federal, firmaron en la Conago junto a Ulises Ruiz. La CND, motivo de tantas ilusiones y encandilamientos, ha demostrado su inexistencia a todos los efectos prácticos, salvo la recolección de votos y la disputa por ellos.
El viejo pacto entre el PAN y el PRI, movilizado ahora en defensa de Ulises Ruiz y contra el pueblo oaxaqueño, ya lleva 15 muertos en Oaxaca para sostener a un gobernador repudiado y oponerse a un legítimo movimiento social del pueblo oaxaqueño. Ahora han metido a la PFP y a elementos militares disfrazados de PFP, una muestra más de su impotencia y descrédito para alcanzar soluciones políticas, como en cambio solían lograrlo en el pasado.
El pacto PRI-PAN no es una novedad. Viene desde la fundación del PAN en 1939, como heredero legal del sinarquismo y voz política de la jerarquía eclesiástica y de los conservadores mexicanos. Nunca dejó de funcionar en los momentos cruciales: en la represión a la huelga ferrocarrilera de 1959, el movimiento estudiantil popular de 1968, la guerra sucia de los años 70, la reestructuración neoliberal desde 1982, el fraude de 1988 (con su secuela de cientos de muertos del PRD y otros, porque la resistencia entonces no fue juego), la quema de las actas en 1991, la liquidación de los artículos 27 y 130 constitucionales, la firma del TLCAN, la represión en Chiapas desde 1994, la ruptura de los acuerdos de San Andrés y el voto contra la ley Cocopa, el Fobaproa, el pacto de bufones donde 360 diputados de ambos partidos votaron unidos el imposible desafuero de López Obrador, la negativa a que se verificara el resultado electoral de 2006 en un nuevo conteo de los votos. La lista es interminable y no registra fallas importantes.
Hoy el PRD con sus dos máscaras, la institucional llamada Frente Amplio Progresista y la parainstitucional llamada Convención Nacional Democrática, no quiere ni puede movilizar, en defensa de Oaxaca y contra la represión del gobierno federal, a las fuerzas populares que apenas en septiembre reunió en el Zócalo contra el fraude electoral. Por fortuna La Jornada y varios otros medios (uno de ellos, Indymedia, ya pagó con la vida de uno de sus reporteros), así como incontables voces individuales, mantienen la información, la protesta y la indignación (¡salud, Blanche, siempre en el lugar!). Pero su tarea no es, no puede ser, organizar la movilización. Ella corresponde a quienes tuvieron en julio 15 millones de votos y cuentan, como entonces se vio, con el aparato adecuado. Pero por este lado, nada. Repiten con Oaxaca lo mismo que hicieron con la represión sobre Atenco, que ya anunciaba cuáles serían los métodos en adelante.
La carta de Andrés Manuel López Obrador, publicada el domingo 29 de octubre en La Jornada, no es aceptable. Se limita a denunciar la acción policial, el pacto entre el PAN y el PRI y el gobierno "siniestro y represor" de Ulises Ruiz. Declara que la renuncia de éste es la única solución posible y recuerda que en la elección de julio pasado la mayoría de los oaxaqueños votó por su candidatura. Es todo.
La secuela de estas constataciones puede suponerse que sería llamar a una gran movilización en el Distrito Federal y en otros lugares de la República en defensa del movimiento oaxaqueño, contra los asesinatos de los paramilitares de Ulises Ruiz y contra la represión del gobierno federal. Un llamado así, viniendo de quien tuvo 15 millones de votos, llenaría a desbordar el Zócalo y otras muchas plazas de la República. Una mera denuncia tardía y nada más, como es el contenido de aquella carta, no sirve para nada.
Cuando escribo estas líneas, Oaxaca está siendo ocupada por las fuerzas federales que el gobierno del PAN ha lanzado en defensa de un gobernador asesino del PRI. Hoy hay dos muertos más. No pido a los dirigentes de la CND que movilicen sus fuerzas en las plazas y los centros de trabajo y estudio de la República, primero porque no lo harán, segundo porque tampoco disponen de ellas. Tampoco lo pido al jefe de la oposición, Andrés Manuel López Obrador, porque su carta dice que tampoco tiene intención de hacerlo.
Ante la indignación y el pasmo del pueblo mexicano, que contempla atónito como una vez más las fuerzas represivas del gobierno federal atacan a un movimiento popular masivo y legítimo y tratan de acorralarlo y empujarlo a los extremos y a los desmanes; y ante la protesta, las denuncias y las movilizaciones de organizaciones populares, de derechos humanos y otras, que hoy por hoy no disponen de fuerzas mayores, el silencio y la pasividad de las grandes organizaciones deja a Oaxaca librada a sus propias fuerzas, a su coraje, a su capacidad de maniobra y a su propio y antiguo entramado organizativo.
Como en el verso inolvidable del poeta de Muerte sin fin, Oaxaca es hoy la "soledad en llamas". El pueblo-pueblo de Oaxaca podrá salir de esta prueba golpeado, pero posiblemente más organizado. Los recolectores de votos, por su parte, ya tendrán ocasión de recordar otros versos: "Arrieros somos y en el camino andamos / y cada quien tendrá su merecido".

Adolfo Gilly (La Jornada)

Oaxaca contrainsurgente

Lo que comenzó en Oaxaca como un problema gremial protagonizado por la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en mayo pasado, se transformó luego en un problema político que el gobierno de Vicente Fox derivó en un asunto de seguridad nacional. De manera somera, la génesis del conflicto es fácilmente identificable: ante la respuesta represiva del gobierno local encabezado por Ulises Ruiz contra el plantón de los maestros en huelga (14 de junio), con saldo de 92 heridos, y la acumulación de agravios, surgió un amplio movimiento social representado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (21 de junio). La emergencia de la APPO prendió focos rojos en el bloque dominante, que vio desafiada su hegemonía e intereses.
Pese a sus contradicciones y matices, la alianza de los gobiernos de Oaxaca y federal, en el plano político, se expresó en un desaseado amasiato entre los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional. Y a nivel represivo exhibe dos características principales. Por un lado, el gobernador Ruiz recurrió a la acción coercitiva y violenta del aparato de seguridad del Estado, y cuando éste fue desbordado por la férrea resistencia civil pacífica de los integrantes del magisterio y de la APPO, puso en práctica una acción paralela, clandestina, estatal, vía la paramilitarización del conflicto.
El uso de sicarios y escuadrones de la muerte por parte del Estado -con elementos que sufren una suerte de desdoblamiento funcional, cumpliendo tareas policiales durante su jornada laboral, y aprovechan la nocturnidad para convertirse en patota que sale a matar brigadistas en las barricadas- se aparta de toda legalidad formal e incorpora elementos propios de la guerra sucia que, a su vez, la asimilan al terrorismo de Estado. Una de las características del Estado terrorista es el ocultamiento de su accionar. Por ello, grupos operativos (como los que asesinaron a varios maestros oaxaqueños y al camarógrafo estadounidense Bradley Roland Hill, de Indymedia) no se identifican, sus brazos ejecutores visten de civil, las autoridades niegan su acción o procedimiento y buscan ocultarlos o legitiman la muerte de opositores criminalizando a las víctimas al presentarlas como "violentas" o "subversivas", que forman parte de una "guerrilla urbana".
Por otro, al intervenir en el conflicto, el gobierno de Vicente Fox -en consulta con su impuesto sucesor, Felipe Calderón-, optó por una salida militar de tipo contrainsurgente. No otra cosa fue el desembarco de helicópteros, tanquetas antidisturbios y cuerpos de elite de la Marina de Guerra en Huatulco y Salina Cruz, el 30 de septiembre, así como el sobrevuelo de aviones y helicópteros del Ejército, la Armada y la Policía Federal Preventiva (PFP) sobre la capital oaxaqueña, entre ellos una nave espía Schweizer dotada de alta tecnología (sistemas de grabación, rayos infrarrojos y visión nocturna).
No se trató, entonces, de una simple "acción militar disuasiva", que intentaba enviar a la APPO y a la sección 22 un mensaje inequívoco: rendición en la mesa de negociaciones o intervención, según manejaron "expertos" en asuntos de seguridad. Tampoco, dado el volumen de la tropa y el sofisticado equipo castrense, se movilizó a esos elementos para ejecutar una operación tipo "quirúrgico". El plan era otro. Pero los distintos cuerpos de inteligencia (Ejército, Marina, Cisen) alertaron a las autoridades nacionales que Oaxaca no era Atenco. La rebelión popular en ascenso dibujaba un escenario posible con muchos muertos, en un país polarizado políticamente, lo que abría la posibilidad de que se desencadenara un efecto gelatina, que derivara, a su vez, en un eventual estallido insurreccional. Eso hizo abortar el operativo.
No obstante, el 28 de octubre, arrinconado por las circunstancias y cediendo a las presiones de Calderón y los poderes fácticos, el presidente Fox decidió que los representantes gubernamentales abandonaran de manera unilateral la mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación y, tras desoír la propuesta de una tregua de 100 días sugerida por Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz, la organización civil que encabeza el obispo emérito Samuel Ruiz), ordenó una operación de desalojo en la capital oaxaqueña, de tipo limitado.
Si bien es cierto que durante la recuperación de lugares estratégicos en la ciudad de Oaxaca (29 de octubre) y en el curso de la batalla campal que se produjo en el intento de copamiento de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (2 de noviembre) hubo muertos y heridos, la policía militarizada (PFP) y los cuerpos especiales, de inteligencia y táctica, del Ejército y la Armada que participaron en las escaramuzas no tenían orden de tirar a matar y/o aniquilar al adversario.
Con su torpe decisión, Fox dio un virtual apoyo al gobernador Ruiz y sus aliados del PRI, y de paso identificó a la resistencia civil pacífica, protagonizada por amplios sectores sociales oaxaqueños, como el "enemigo interno" a vencer. A partir del accionar represivo instrumentado por los gobiernos federal y estatal, Oaxaca, como antes Chiapas, conforma hoy un Estado militarizado de tipo contrainsurgente. Reina allí un estado de excepción, estructurado sobre una base pública, a la vez clandestina y terrorista, que busca, mediante el ejercicio de la violencia institucional (de poder-fuerza), la desarticulación del movimiento social y una aceptación ciudadana y un consenso forzados, afines a "la ley y el orden" formales del bloque de poder dominante.
Con una agravante: la humillación sufrida por la PFP y otras fuerzas coadyuvantes en la fallida toma de Ciudad Universitaria podría alentar una venganza. Según los códigos de "la sociedad del honor" que rige aún en el arcaico sistema político mexicano, una nueva acción de escarmiento ubicaría al país en el peor de los escenarios posibles y abriría el camino hacia un proceso de fascistización del Estado.

Carlos Fazio (tomado de La Jornada 6-XI-06)

Fuera máscaras

Con la ayuda de clases políticas irresponsables, la insurrección popular oaxaqueña se está viendo obligada a confesar antes de tiempo su identidad.

Funcionarios y burócratas, lo mismo que partidos y analistas, vieron la insurrección como simple revuelta. Lo era, en cierta forma. Algunos grupos seguían la tradición de estallidos populares que se producen ante un opresor que se vuelve insoportable o ante una medida que opera como gota que derrama el vaso.

Se percibió también como rebelión, porque se levantaban los indóciles, los insumisos, los que resisten con obstinación a los opresores, afirmados en su dignidad. Por miles, por millones, la gente se rebeló. ¡Ya basta!, se dijeron los rebeldes que aparecieron de pronto por todas partes.

Pero esta insurrección no es mera revuelta ni se reduce a rebelión. Las revueltas tienen ímpetu volcánico avasallador. Si no son arrasadas en germen nada puede detenerlas. Pero son efímeras. Se apagan con la misma rapidez con que surgieron. Dejan huellas duraderas, como la roca volcánica. Pero se desvanecen. Y ésta no.

Esta no se apaga, en parte, por el ímpetu rebelde. Ulises Ruiz encarnó la fuente del descontento y exhibió los peores rasgos del sistema opresor, pero sólo fue el detonador que aglutinó y encendió el descontento disperso. Esta rebeldía pasa necesariamente por su salida, pero empleará su cadáver político como abono de un empeño transformador duradero. Quitará del camino desechos como éste, herencia de un pasado que está quedando atrás, para dedicarse a construir, pacífica y democráticamente, una nueva sociedad.

Es un movimiento social que viene de lejos, de tradiciones muy oaxaqueñas de lucha social, pero es estrictamente contemporáneo en su naturaleza y perspectivas y en su apertura al mundo. Debe su radicalidad a su condición natural: está a ras de tierra, cerca de las raíces. Adquirió tinte insurreccional tras intentar todas las vías legales e institucionales y encontrar azolvados los cauces políticos que recorría. Pero no baila al son que le tocan. Compone su propia música. Inventa los caminos cuando no hay acotamientos.

La batalla campal del 2 de noviembre es ejemplo magnífico y trágico del proceso. Fue la más amplia y feroz de las confrontaciones entre policías y civiles de la historia del país, quizá la única con un triunfo popular indiscutible. Fue enteramente desigual. Había cinco o siete personas -incluso niños- por cada uno de los policías, pero mientras éstos contaban con escudos, toletes, armas de alto poder, tanquetas y helicópteros, aquéllos sólo tenían palos, piedras, resorteras, algunas bombas molotov.

La batalla se produjo cuando el Presidente acababa de anunciar que la paz y la tranquilidad habían regresado a Oaxaca; cuando la Secretaría de Gobernación reportaba que no había novedad en el frente y todo estaba en calma; cuando el gobernador denunciaba que el conflicto se reducía a un pequeño grupo de extranjeros y a una calle de 570 municipios y anunciaba que estaba a punto de arreglarse; cuando los medios ordenaban a sus camarógrafos que regresaran a la ciudad de México, pues su tarea de engañar con imágenes había terminado.

Los poderes constituidos y las clases pudientes, en Oaxaca y en la ciudad de México, condenaron continuamente a la APPO en nombre del estado de derecho, el orden, la seguridad pública, los derechos humanos, las instituciones. Todos esos elementos se emplearon como justificación para enviar las fuerzas públicas.

Las autoridades estarían dando sin darse cuenta una clase de civismo revolucionario. Con la agencia, complicidad o anuencia de la Policía Federal Preventiva se practica una grosera y masiva violación de los derechos humanos. Proliferan cateos y detenciones sin orden judicial mientras se multiplican muertos, heridos y desaparecidos. Sólo tienen libertad de tránsito grupos de choque priístas o sicarios a sueldo del gobierno del Estado. El ejército y la policía cierran el paso a quienes pretenden acercarse a la ciudad de Oaxaca, particularmente los que acuden a apoyar a la APPO. La Policía Federal de Caminos patrulla la ciudad y transporta tropas. Cunden el desorden y la inseguridad.

Lo más sorprendente es la capacidad de autocontrol del movimiento: el tapete humano ante las tanquetas, estilo Tiananmen; flores a los policías; repliegue ordenado ante su avance; hombres y mujeres tratando de contener a jóvenes que estallan de indignación. Se evita así un inmenso baño de sangre.

Los rebeldes se preparan ahora a dar cauce ordenado a su movimiento, para evitar que se salga de madre y estalle en forma violenta o dispersa o se desgaste inútilmente. Hay manías ideológicas en la construcción de ese cauce. Presionan también quienes desde adentro tratan de implantar otras agendas. Si el recipiente toma formas inadecuadas, como las de un partido (así sea disimulado), el movimiento lo desbordará, como hará con todas las vías legales e institucionales si las clases políticas las siguen cerrando. Paso a paso, por lo pronto, todas las máscaras van cayendo.

Gustavo Esteva (Tomado de La Jornada 6-XI-06)

Carta de Gloria Arenas y presas de Santiaguito al pueblo de Oaxaca

Estado de México a 1 de noviembre, 2006

AL PUEBLO HUMILDE Y DIGNO DE OAXACA

Es decir a:

Los integrantes de la APPO

Los pueblos indios de Oaxaca

Las maestras y maestros de la Sección 22

La Otra Campaña en Oaxaca

Todo hombre que no pertenece a ninguna organización pero que está ahí luchando

Todas y todos los presos políticos

Oaxaca de abajo y a la izquierda, es un honor dirigirnos a ustedes.

No podemos salir de la prisión y estar allá con ustedes que es donde quisiéramos estar en estos momentos. Por eso hacemos salir nuestra palabra, para decirles que nuestros corazones sí están allá con ustedes; que cada compañera o compañero torturado, encarcelado o asesinado nos duele y nos indigna.

El dolor, la dignidad y la rebeldía de ustedes suenan fuerte, no sólo en Oaxaca, también en el país y fuera de él. Aquí, detrás de los muros y las rejas escuchamos y hacemos nuestra su lucha.

Como parte del México de abajo y a la izquierda les decimos GRACIAS compañeras y compañeros por las grandes enseñanzas, por su ejemplo, no importa de qué organización sean o si no son de ninguna.

¿Qué hemos aprendido de ustedes? ¿Qué le dice su ejemplo a México? DIGNIDAD, REBELDÍA, AUTO-ORGANIZACIÓN, AUTONOMÍA; que hay que andar muchos pasos para vivirlas.

Nos han enseñado la DECISIÓN de luchar, a tener ánimo, a VENCER EL MIEDO cuando el Estado nos quiere paralizar con el terror.

Cuando aquí, en el Estado de México nos dolía e indignaba el ataque criminal de los gobiernos municipal, estatal y federal contra Atenco; cuando ocupaciones y bloqueos fueron criminalizados y en coro los de arriba festinaban la mano dura y la represión contra el movimiento social, Oaxaca nos enseña que cuando es todo un pueblo el que se levanta, nada puede detenerlo.

Nos han enseñado a UNIR todas las luchas. Un estado con un movimiento social dividido en varias organizaciones, con diversas luchas diseminadas por todo su territorio y separadas no sólo por la geografía, también por sus diferentes demandas, nos ha enseñado que las diferencias entre organizaciones de izquierda puede ser rebasada por un pueblo que se UNE y descubre su fuerza.

Ustedes nos han enseñado un camino que nace de las entrañas del México de abajo, un camino que ahora asoma en Oaxaca como un aviso que nos dice que antes de lo esperado habrá de crecer y abarcar no sólo un estado, ni dos, ni tres, sino al país; el camino de la INSURRECCIÓN POPULAR CIVIL Y PACÍFICA.

Cuando las policías municipal y estatal ya no pudieron actuar en la capital, cuando el gobernador ya no pudo despachar en ninguna parte del estado, cuando fue declarado persona non grata en su tierra natal, cuando ninguno de los quinientos municipios lo cobijó la noche del quince de septiembre, cuando las oficinas de gobierno y los medios de comunicación fueron ocupados por el movimiento, cuando en algunos municipios fueron tomados los palacios y las comandancias policíacas; quedó claro que el movimiento había tomado la magnitud de un estado en rebeldía, no los de arriba de ese estado, sino su pueblo que se rebelaba sin caer en la provocación y la violencia (la que venía, esa sí, de arriba y que finalmente llegó en uniforme de PFP y de policía militar).

Aprendieron y nos enseñaron OTRA FORMA DE HACER POLÍTICA. Esta No vino de la Oaxaca políticamente dividida, sino de la que vive en lo profundo de sus pueblos originarios. La política de abajo y desde abajo, la que no mira hacia arriba, a ningún partido ni candidato (aunque el PRD está queriendo montarse en este movimiento).

La política de abajo que no depende de ningún líder o salvador, que cuando las posturas de algunos dirigentes no iban con la del movimiento, fueron rotundamente rechazadas, obligándolos a MANDAR OBEDECIENDO.

La forma de hacer política desde abajo que demuestra que las vanguardias ni falta que hacen. La política de abajo que ejerce el AUTOGOBIERNO Y LA DEMOCRACIA DIRECTA.

En diversos puntos de México nace y se fortalece la AUTONOMÍA. Oaxaca también nos enseña el AUTOGOBIERNO, no lo suficiente fuerte y extenso para lograr un estado autónomo, pero sí manifestaciones claras de un camino que sí es posible: el de los municipios autónomos (no sólo los que así se declararon al calor de este movimiento, también los que han venido resistiendo y luchando desde hace varios años) y el del cuerpo de topiles que ofrece una alternativa autónoma a las policías corruptas y represivas de los gobiernos municipales y estatal.

El cuerpo de topiles y las guardias móviles evitaron asaltos y desmanes, dieron orden y seguridad a la ciudad tomada por sus habitantes durante cinco meses, contrastando con la PFP que en su primer día de estar en el zócalo lo llenó de excremento y orina.

Ustedes nos han enseñado que un pueblo tiene la CAPACIDAD DE DECIR NO, y que puede ejercerla; decir no a lo que viene de arriba y nos daña, impedir, de hecho, que nos lo impongan; como fue decirle fuera a Ulises Ruiz y en hechos no permitirle la entrada al estado, menos que pudiera gobernar; como fue decir no a las policías municipal y estatal en la ciudad, y en hechos, ya no pudo actuar; como fue decir no a la división del movimiento cuando gobernación emplazó y puso un ultimátum a los maestros y la base no se dividió.

Nos enseñaron la importancia de que el movimiento social construya SU PROPIA VOZ, SU PROPIO PENSAMIENTO, SU PROPIA OPINIÓN. Ustedes no se conformaron con decir que la TV estatal y las radios comerciales mentían, pusieron su propia radio en el plantón. Desde un inicio Ulises Ruiz vio el peligro para su dominio, vio que ahí estaba la columna vertebral del movimiento y mandó a su policía a destruir Radio Plantón.

Ustedes no dejaron el terreno de la PALABRA en manos de los de arriba y tomaron Radio Universidad y varias radiodifusoras comerciales y el canal 9 de televisión. Entonces temblaron en la Oaxaca de arriba, y temblaron en los pinos, y en Gobernación, en la casa de transición y en el ejército.

Algo los había rebasado que les impedía dominar el pensamiento y el corazón del pueblo de Oaxaca. Ahora era ese pueblo quien difundía su propia voz y creaba la OPINIÓN de los de abajo. La voz y el pensamiento de los de abajo llegaban así no sólo a un sector o grupo, llegó a todos los habitantes de la capital y del estado.

LA MUJER OAXAQUEÑA ROMPIÓ TODOS LOS ESQUEMAS y nos enseñó la fuerza de las mujeres. Ellas estuvieron en el plantón, en las ocupaciones, en las barricadas, pero donde de plano rompieron varios mitos que sojuzgan a la mujer fue en aquella espectacular toma del canal 9 de televisión y ellas, por sí mismas, empezaron a transmitir. Demostraron que la mujer tiene capacidad técnica, capacidad de decisión, capacidad intelectual y valentía.

Cuando ustedes las mujeres gritaron "nos quitaremos el mandil y tomaremos el fusil" lo que efectivamente hacían es quitarse el estereotipo que las manda a la cocina; y no tomaron el fusil sino algo mejor... su propio destino. ¿Quién puede decir ahora en la Oaxaca de abajo que la mujer "no puede", que la mujer "a cocinar y lavar trastes", que la mujer "al hogar"?

Ustedes nos enseñaron la AUTODEFENSA POPULAR, la que no significa utilizar las armas, la que no ataca sino que protege y defiende, la que dejó las barricadas evitando el enfrentamiento con la PFP, pero no huyó, sino que las volvió a colocar, la autodefensa no permitió el allanamiento de la Universidad, la autodefensa que sí utiliza piedras y artefactos caseros, pero sobre todo ORGANIZACIÓN, las guardias móviles que recorrían la ciudad y avisaba, a través de las radios tomadas, cualquier movimiento agresivo de los grupos de choque a la población, y ésta salía de sus casas y acudía a defender las antenas, las radios, las barricadas. Nos enseñaron que lo principal de la autodefensa recae en la organización, la comunicación y la disposición popular a responder. Así como en la capacidad de replegarse y protegerse cuando es necesario.

La Otra Campaña ha venido desnudando la crisis de la clase política, ahí estamos quienes nos negamos a aceptar el papel de simples espectadores, a quienes sólo se les permite votar cada seis años y guardar silencio si hay fraude. El movimiento de Oaxaca también dejó claro el cochinero que se llama clase política. Los muertos por los sicarios de Ulises Ruiz, los detenidos y torturados en Oaxaca, no fueron de ningún interés para los partidos.

Ellos hicieron sus cálculos políticos y decidieron que la solución al conflicto en Oaxaca podía esperar, podían perderse más vidas mientras ellos se dedicaban a repartirse las comisiones en la cámara de diputados. Ahora que el primero de diciembre se aproxima, el PRD hace un nuevo cálculo político, hay que montarse en el movimiento de Oaxaca para conseguir apoyo a la CND. Claro, eso no le impide al gobierno de la Ciudad de México lanzar los granaderos contra las movilizaciones de la Otra en apoyo a la APPO. ¡Se lo merecen por no apoyar a López Obrador!

La ecuación política del PRI es simple, si cae Ulises Ruiz, el siguiente es el Góber Precioso y otros gobernadores priístas. Así que todos a apoyar a Ulises Ruiz, pase lo que pase. Aunque la PFP tenga que permanecer en Oaxaca cinco años, aunque tengan que llenar las cárceles de presos políticos.

El cálculo del PAN es similar, pero proyectando el nivel estatal al federal. Si cae Ulises Ruiz, quien lleva apenas un año de gobierno gracias a un fraude electoral, ¿cuántos años de gobierno le pueden esperar a Felipe Calderón? Así que los senadores del PRI y PAN prefirieron dictaminar que aunque Ulises Ruiz no gobierna Oaxaca, no habría desaparición de poderes.

Está también el otro cálculo político del PRI y el PAN, si dejas que Ulises Ruiz caiga, dice el primero al segundo, nosotros le hacemos el desaire público a Calderón de no asistir a su toma de posición. Amenaza que no están dispuestos a cumplir pero que Calderón, que se sabe ilegítimo, teme.

Entonces Fox hizo una promesa, tal vez la única que cumplió en su sexenio: resolver el conflicto de Oaxaca como "resolvió" el de Chiapas y el de Atenco. Y lo hizo en 15 minutos: El CISEN está siguiendo cada paso del movimiento social, no sólo Oaxaqueño, sino de todo el país. Se puso en marcha el plan DN-II, o sea el plan contrainsurgente de la SEDENA, para el cual el movimiento social civil y pacífico es guerrilla y por tanto el enemigo a vencer. Y claro, mandó la PFP a Oaxaca a imponer el "Estado de Derecho", el resultado.

Todo presente tiene una historia y la de Oaxaca es larga. Gracias compañeras y compañeros por estas grandes enseñanzas.

Podrá decirse que no es un movimiento perfecto, que hay errores y eso puede ser cierto, pero incuestionablemente se trata de un movimiento popular que rebasó el ámbito estatal y ha puesto en jaque al gobierno federal y a toda la clase política.

Pase lo que pase a partir de ahora, el verdadero resultado del movimiento oaxaqueño se verá en unos años más, y no sólo en Oaxaca. Es una semilla sembrada ya en tierra fértil.

No nos quedamos con el terror que con sangre y tortura nos quisieron imponer, no nos quedamos con el silencio que con prisión nos quisieron imponer. Nos quedamos con las grandes enseñanzas de ustedes.

Esa es la mejor forma de apoyarlas y apoyarlos que está a nuestro alcance.

Nuestro corazón, ojos y oídos en Oaxaca.

Gloria Arenas Agis

Reclusorio de Santa María Chiconautla Ecatepec

Mariana Selvas Gómez

Norma Jiménez Osorio

Suelen Cuevas Jaramillo

Edith Rosales Gutiérrez

Magdalena García Durán

Maria Luisa López Morán

Patricia Romero Hernández

Reclusorio de Santiaguito, Almoloya de Juárez